lunes, 9 de febrero de 2026

Hijos de la madre Rusia

 Deje y verá le cuento. La tecnología es una maravilla porque es tecnología. La primera piedra labrada, la primera yesca encendida y hasta la primera palabra y la primera cuerda, el primer nudo y todas esas cosas que son tecnología de punta tuvieron y seguramente se mantuvieron a salvo de otros que pudiesen ser enemigos o usar aquellos hitos tecnológicos contra ellos mismos. En eso se apoya aquello de que  existieran sacerdotes que sabían manejar el lenguaje y escribir principios arcanos y chamanes expertos en botánica y en rogar a los dioses. Ellos poseían el conocimiento (huelga decir que tal vez no sabían maldita la cosa) y nada que decir de las sectas de canteros que avalados por un conocimiento se refugiaban en cofradías con grados y escalones. La tecnología y el conocimiento han sido utilizados para controlar masas y proteger ciudades o pueblos. Ha sido terrible el control y el secretismo. ¿Les dirías a los demás cómo llegar a aquel cristal irrompible o les darías el secreto de la transmutación de todo elemento en oro o la ubicación de la fuente de la juventud si las tuvieras? Sí. Hay excusas terribles y la envidia, el miedo y las ganas de andar por encima de los demás hacen parte de ese carisma humano tan sobrevalorado. Aguanten que me perdí. Estaba hablando de tecnología y de cómo se usa para mantenerte en vilo, al nivel de un espectador del Coliseo Romano: el tik tok famoso, el video viral, el accidente, la noticia de farándula, el embutido, la gracia navideña, el... Las empresas te meten en la cabeza descuentos, ofertas, propagandas, noticias, día sin iva, no te quedes sin este producto que viste, termina tu compra, tienes un descuento, un cupón que se activa a la media noche, otro que hay que gastarlo en determinada tienda u objeto aunque no lo necesites, un juego en línea, comparte un video y gana un premio, gira la ruleta para ver tu descuento y doscientos mensajes de publicidad al día, un rebajón de fin de mes, un black friday, un diez del diez y un once del once, porque viste esto, los que compraron esto también compraron aquello... Esto para que un ciudadano que nació en la era no digital que abarca la población nacida antes del año 2000 caiga en esos trucos, no es tan fácil (tenía que agregar que son trucos ¿no?), la incomodidad es el mayor problema que equivale a esos tipos que te asaltan en la calle con un cartel de comida o unos pantalones y te siguen ofreciendo almuerzos baratos, almacenes escondidos, ropa de bodega, artículos de moda o pasajes piratas en una terminal de autobuses. Incluso pensaría yo en aquellos encargados de llamarte a tu móvil a ofrecerte descuentos, préstamos y a contarte que te ganase un premio pero que debes consignar primero una pequeña cantidad para acceder a él. ¿acuso yo las redes y la tecnología de ser un fastidio para el ciudadano de a pie? Justo eso hago, aunque se crean con derecho a obnubilarte con propaganda y mentiras. Me aterra es que, a medida que avanzamos, la gran masa de engañados aumenta y los creadores de contenido venden su creación al dios omnipotente del capital para hacer que esa masa de borregos crezca y que los ataques se amplifiquen ¿Podemos hacer algo contra ellos? Si. Desconectarnos.