lunes, 28 de septiembre de 2026

El uso de la IA

 Hace unos días que David Audax compuso un video usando herramientas de IA y empezó a recibir puñaladas de alguno que no estaba contento con las herramientas de IA: boycott pedía, a las IA y a su estética horrenda. Cuando David le respondió que él lo hizo (el video), por probar y por no quedarse atrás. El amigo hater le respondió que hacer un promt no era hacer un video y que las bandas de punk no son de ricos y menos de antihumanistas. Que el contenido del video apoyaba a esos ricos techs y que las IA robaban el trabajo de los artistas para dejarlos sin trabajo. Veamos, la IA es un concepto. Dudo mucho que la IA sea inteligente. Artificial si es, no dejando de ser una herramienta y hoy se emplea en todo lo que hacemos o usamos, así que el amigo debió usarla para publicar los comentarios, que hoy cada teléfono móvil y cada tableta o PC la traen incorporada. Las plataformas como Youtube o Pornhub se ayudan de ellas para redirigir a sus clientes o penalizarlos. Facebook, Tik tok, Instagram la emplean para mejorar la experiencia del usuario, personalizar contenidos y automatizar tareas. Sí, las IA organizan lo que te muestran basándose en el comportamiento pasado de tu usuario y priorizando aquello que más probablemente genere interacción. La IA te agrupa con paranoicos, asesinos en serie, haters, terraplanistas, religiosos, ufólogistas y demás, porque detecta tus patrones de visualización y te sugiere que debes ver a continuación para mantenerte atrapado. Son Bots de IA quienes detectan y eliminan spam, discursos de odio o contenido "inapropiado" y lo eliminan. La IA es la que dirige los anuncios al público más "adecuado". Google maps y Waze la usan para procesar grandes volumenes de información y llevarte a donde quieres ir y no dudo que para darte información que ellos quieren que tengas. Netflix, Amazone o Disney usan esa IA para ofrecerte productos que te hagan quedar pegado a la pantalla. En resumen para aislarnos de las IA y no apoyarlas debemos marchar hacía altamar sin ningún aparato tecnológico o recluirnos en una isla para inadaptados tipo los falansterios de Fourier o la isla de Utopía de Moro, quizas la ínsula de Barataria prometida a Sancho. La revolución industrial trajo los mismos miedos, pero los dueños del aparato productor simpre fueron los multimillonarios y aún la humanidad está en pie. La radio y la televisión transformaron la comunicación global y aunque miles de telegrafistas quedaron sin empleo y el Pony Express dejó de existir y sus dueños se volvieron más multimillonarios, la humanidad no ha muerto. La internet volvió a revolucionar las comunicaciones, el cine y la televisión se fueron a streaming, les pertenece a tetratrillonarios y la humanidad sigue aquí. El trabajo manual ha sido reemplazado por robots y máquinas que fabrican empresas de gigabillonarios y la humanidad sigue resistiendo... Volvamos al fanatismo del punk. Ayer usábamos carteles con engrudo porque ningún canal pasaría una de nuestras propagandas por dos razones: la intención del evento y la falta de recursos, pero hoy disponemos de redes sociales donde podemos subir nuestros carteles y volantes hechos con IA y llegar a más gente sin pagar más que la esclavitud a tales medios. Ayer hacer un video requería de cuatro cámaras, tres luminotécnicos, un sonidista y cientos de miles en dinero. Hoy apenas dictamos el promt y aparece tremendo video. Ayer tenía que esforzarme por encontrar a mis amigos para que me dibujaran una carátula para un libro o un disco, hoy disponemos de herramientas que, aprendiéndolas a manejar, nos dan resultados aceptables. Ayer para grabar un disco se requerían millones y alguien dispuesto a tenerte en su estudio por semanas pero hoy usamos las herramientas a nuestra disposición para poder crear nuestros himnos de desesperación y rabia sin demasiado complique y con poco presupuesto. A lo que voy es que no es que no sepamos que todo eso pertenece a petabillonarios y que las emplean contra nosotros sino que también las empleamos para igualarlos, no en riqueza sino en posibilidades y que, como en la biblia, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

PS: Puse inapropiado entre comillas por que es lo "inapropiado" según ellos. Adecuado me quedó entre comillas porque el "adecuado" es aquel que pueden manipular vendiéndote mentiras. Recuerden el caso del primer mandato de Trump en el que al parecer se obtuvo datos personales de millones de usuarios a los que se dirigió anuncios altamente persuasivos para influir en su intención de voto. No diré que los algoritmos de IA tienden a mostrar contenido a sus usuarios que refuercen sus creencias previas porque ya lo dije.

viernes, 18 de septiembre de 2026

Pecados cristianos

 Seguro usted podrá creerme que hubo un dios que prohibió a los  hombres afeitarse y a las mujeres mostrar carne desnuda. Hay uno que exige no realizar ninguna acción especial en un día determinado y otro que exige se le consagré un día de la semana. Una religión, si no es que todas, piden dinero y donaciones que luego se convierten en bienes de quienes niegan buscar riqueza. Hay una deidad que promete paraísos, cielos, bondades, coros celestiales y bienestar a cambio de sumisión. ¿A que dios le reza usted? ¿Acepta que lo que reza la biblia es palabra de ese dios? Sepa que no se le permite comer carne de animales con pezuña hendida que no rumien, como los cerdos: "También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo. De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos." dice en Levíticos 11:7-8 . Caballos y camellos porque están terminantemente prohíbidos los rumiantes sin pezuña dividida. La grasa y la sangre tienen especial atención así que nada de embutidos y morcillas, lo dice en Levíticos 3:17 "Esta será una regla perpetua para ustedes y para sus descendientes, dondequiera que ustedes habiten. No comerán ninguna grasa ni ninguna sangre". Del mar solo se pueden comer animales con aletas y escamas así que adiós ostras y camarones. Entienda que el sexo fuera del matrimonio está prohibido y tener sexo es sólo para procrear sin mirar, así que ojito con ver a la pareja desnuda o ver porno. Sexo con semejantes del mismo rubro puede acarrearle la extirpación del miembro y la expulsión del seno de la iglesia e incluso ser quemado en la hoguera. Los sábados y domingos nada de sexo porque son los días de preparación y del señor dios que usted tanto aclama y esos jugueteos de cunilingus, anilingus y felación son para no creyentes. Pensar en sexo constantemente ya es pecado y te aleja de tu dios, nada de porno, fotos de desnudos o videos, debes pensar en lo que desea el espíritu santo para tener vida eterna y paz. No olviden que también se peca con el pensamiento. Nada de drogas o alcohol, cigarros, tabaco, perico, bareta y afines. ¿Las fiestas paganas? Nada. Halloween, amor y amistad, día del padre, de la madre y demás... cero. Cero carnavales y festivales del diablo. La brujería está prohibida, eso son exactamente las cartas, el tarot y el horóscopo. Juegos de azar: prohibidos. Gritar a los cuatro vientos lo bueno que usted ha sido queda prohibido es soberbia y aunque no ha habido dios más vengativo, le queda prohibido vengarse, debe poner la otra mejilla al bofetón. Tratar de enriquecerse es avaricia y ahí fallan todos los seguidores de dios que tienen dos amos, aparte del susodicho, don rey dinero y su poder aunque en idolatría ya son pródigos que pretenden tener una religión monoteísta pero tienen cinco mil santos y once mil vírgenes. La biblia es clara frente a la ira, el enojo y el rencor que dan lugar al diablo y con la calumnia es tan tajante que cito acá Salmos 101:5 "Destruiré por completo al que hable mal de su amigo; no soportaré a mi lado al que se crea más importante y más inteligente que los demás". Jodidos, no pueden hablar mal de nadie, ni ser primeros que nadie, ni juzgar a nadie. También les quedan prohibidas las "malas" palabras y la vulgaridad. Mucho cuidado: prohibida la mentira, les tocó volver a nacer porque Eskorbuto lo dijo a tiempo: "La mentira es la que manda, la que causa sensación, la verdad es aburrida puta frustración". No se puede trabajar los sábados porque son del señor dice en Éxodo 31:15 "Cualquiera que haga algún trabajo en el día del sábado, morirá irremisiblemente". Vocación que luego pasa al domingo y plum fin de semana doble pero, como les contaba para esos días: nada de sexo, trabajo, una sola comida, nada de transacciones o ventas ni... les llamo a Timoteo 2:9 "Quiero también que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, y no con peinados ostentosos, ni con oro, ni perlas, ni vestidos costosos" ahí les queda su fe amortiguada que tampoco puede ser ropa seductora o coqueta y lo más tapadita posible. Por allá se prohiben piercings y tatuajes de todo tipo en Levítico 19:28 "Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna.". ¿Tienen tatuajes o ganchos? Impuros son a la vista de su dios. Y les tengo esta perla para los que cargan escapularios e imágenes de sus dioses: "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra" dice en Deuteronomio 5:8. ¡Ay! mis feminazis cristianas tienen prohibido hablar en la iglesia, si paren quedan impuras 7 días y si nace niña 14 días. La máxima es que el dios cristiano, según díceres y adláteres, nació como en agosto y la fiesta que celebran en diciembre se corresponde con las saturnalias en honor a Saturno en las que se intercambiaban regalos, se hacían banquetes y se decoraban las casas con plantas. Total, no le pegan ni a una propia y siguen siendo acérrimos cristianos que se fabrican sus normas para tapar sus faltas y justificar su odio por los no religiosos, por otras religiones y su amor por el dinero y los bienes.

viernes, 7 de agosto de 2026

Conocimientos menos inútiles

Por allá fui a leer yo el texto sobre conocimientos inútiles y me salieron con tremenda parrafada sobre mis falencias: "Claro si uno no tiene papilas gustativas todo café le da lo mismo", "claro si uno no tiene estética visual qué le importa cómo se viste", "claro si..." Cada tanto me toca aclarar que este medio de escritura es "de opinión" y que la opinión predominante es la mía. ¿No les gustó? Muérdanse el codo. Gustos exquisitos requieren sabores exquisitos y ropas exquisitas, perfumes exquisitos, vehículos exquisitos, lugares exquisitos... pero, ¿Son esos gustos exquisitos necesarios o solamente una imposición social? No amanecerá y aún veremos como elegimos lo que nuestra tribu, hoy ampliamente difundida, nos impone. La vestimenta es así y asá, te comes esto así y asá, te gusta esto porque a nosotros nos gusta y admiras esto porque la tribu lo admira. No veo al cerdo despreciando una buena comida porque esté podrida ni a un simio haciéndole mala cara a unos brotes tiernos que están un poco amargos o faltos de clorofila. Sigue siendo el gusto adquirido en la sociedad el que impone uniformidad y aceptación. ¿Sirve para algo detectar los ochocientos aromas del café o los enemil compuestos volátiles del licor? ¿Aparte del precio difiere significativamente la borrachera con alcohol antiséptico y el Macallan o el consumo de cerveza enlatada del almacén de cadena contra la Ámbar Especial? Yo prefiero saber distinguir un tornillo de rosca fina con su dureza y tamaño que envolver un regalo, prefiero tener conocimientos en soldaduras que en catadura de alimentos, necesito más resolver problemas de electricidad que reconocer que dos colores no combinan, no me interesa el arte, solo veo pintura que no me exige los sentidos ni me impacta, prefiero reconocer materiales por sus propiedades y composiciones...  Los oficios de ascensorista, bodeguista y lubricador no requieren un especialista, son oficios, los puede ejecutar cualquier ser humano. Digamos, de nuevo que mis prioridades en el argot del conocimiento son manualidades, pero aguánteme don Sergio. Se le varó el vehículo, hubo un accidente, ocurrió un siniestro, tuvo un corto en su casa o debe reemplazar un tornillo. Los que están a su alrededor son catadores de vinos, de cafés y de comidas, expertos en arte: tasadores y eruditos en algún artista en concreto, diseñadores gráficos, ingenieros de título que nunca han manejado o diseñado ningún ingenio, malabaristas, habitantes de calle, expertos en Feng-shui y agoreros profesionales. Ahora sí, dígame cuales son las artes menos inútiles en estos casos. Yo veo la imprescindibilidad de alguien que conozca de primeros auxilios pero no de alguien que envuelva regalos. Veo la necesidad de un cazador pero no de un comensal que defina el arquetipo de carne y su punto en la hoguera. Creo en la necesidad del curtidor y su habilidad para convertir el cuero en vestimenta, el diseñador y el estilista de vestuario como el teñidor y el esteticista me resultan prescindibles. Un constructor es necesario, un ultimador de acabados es un exceso. Un ingeniero hábil es un regalo, uno teórico no aporta gran cosa a la práctica. Le voy a decir para qué sirve un influencer en un caso de la vida real... Dejemos así por hoy.

domingo, 26 de julio de 2026

Una serie de conocimientos inútiles

 Andaba la pájara pinta sentada en su verde limón y desde allí escuchó una conversación sobre el empaquetado de regalos. Plomitsu juraba que nada sabía de tal arte pedido y Tablitsu, engreída, le repondía que su modelo de estética le permitía envolver regalos de manera sublime. Se llegó a la conclusión de que era un arte y no, no es un arte, es un oficio. Me quedé pensando en lo inútil que es envolver un regalo para que un otro trate de intuir qué le dieron y entrar en el juego y me dije que me debía una serie de conocimientos inútiles que empiezan por acá: Saber envolver regalos. Como siempre, habrá una absurda cantidad de personas objetando lo contrario y estarán en su pleno derecho. Para mí, envolver regalos es una práctica absurda, sin sentido y vana. En mi caso, si quiero sorprender, una bolsa me es más que suficiente, pero no me interesa sorprender: tenga le regalo y hasta luego. Combinar colores. La teoría básica de colores y los modelos RGB, CMYK me resulta interesante, pero el arte de mezclar colores en la ropa, de salir con el cinturón marrón con los zapatos marrones o el gorro azul con las calzas azules y todos sus amplios vericuetos para la moda, me parecen de una inutilidad bárbara. En el bajo mundo de la pobreza es lo que caiga y en el mío, dos colores, no son mezcla. Parece aquí claro, que en el mundo femenino saberse maquillar es una prioridad, incluso para las más redomadas defensoras de la igualdad y acérrimas enemigas del heteropatriarcado. Pintarse es un arte si se actúa de payaso o se es un actor consumado en el arte del shinobi no jutsu, por lo demás lo veo un arte inútil, superfluo y baladí. El arte en sí es inútil ya que busca despertar sensibilidad y transferir emociones: tener copias u originales de Degas, Rayo, Pollock, Velásquez, Pinto, Goya o Van Gogh y saberlas reconocer me equivale a tener el original del anticristo de Nietzsche. El libro vale por su contenido y no necesito un original que me eleve el espíritu más de lo que lo hace la copia impresa. Igualmente veo inútil el catar vinos o licores: qué me importa a mí su bouquet o su untuosidad, la fecha de fabricación o la cosecha... con que nos libere el espíritu es más que suficiente. Ahí cayó el barista profesional que hace un pinche café o variaciones de él y el bartender o barista de alcohol. Un pinche mezclero que vulgariza el trabajo de los destiladores que tratan de purificar el alcohol. Me quedo con el alcohol del 96, sin mezcla. Ascensoristas, alipilarius, bodeguistas, sobadores, reikistas, fengshuistas, acomodadores de coches, lubricadores, limpiaparabrisas, revisores de llantas con palo, equilibristas de semáforo, "artistas callejeros", críticos de arte, influencers reaccionadores (esos que proyectan el trabajo de otros y lo comentan). Toqueterapeutas, coachings, terapistas de parejas...

PS: ¿Se discute que algunos de estos artes dan de comer a sus detentores? No. ¿Cuál es su profesión? Acomodador de carros y con eso me gano la vida. A menos que los acomode uno sobre otro no le veo la gracia o la utilidad.

domingo, 5 de julio de 2026

El ciudadano promedio

 Cada que leo a un autor, dígase Vargas Vila, Camüs, Cioran o Baudelaire, sobre sus vidas privadas, me encuentro con que todos han tenido oportunidades que a mí no se me han presentado en la vida. Es justo. Yo no participé en la segunda guerra mundial, no fui expulsado de mi patria o excomulgado, no se me publicó con ansia y no me incluyeron entre los poetas malditos, por decir algo. Preciso es decir que al leer sobre las vidas de los escritores colombianos, me encuentro con que han compartido aula con otros tantos poetas y han ganado no sé cuantos premios y cuantas nominaciones al Óscar y a los Golden Globes. Se han apeado al pie de las pirámides en la misma región sagrada del Saqquara y han sido envenenados con las comidas de La India, han sido castigados por los sociopatas nocturnos cuando han amanecido en la calle misma del Bronx y se han untado del mundo fumándose unos chitrulos o cayendo en lo más bajo del mundo consumiendo hasta la muerte "perica". Conocieron al papa x, al ministro z y hasta se codearon en la primaria o el bachillerato con monstruos de la farándula, la vida política y las letras. Mi amigo Bob dice que departe con Héctor Abad Faciolince. Mi amigo Elkin jura que fue jefe de seguridad del innombrable y que él le advirtió algo fatídico sobre una amenaza que escuchó alguna noche en el Recinto Quirama de Rionegro. Jenny aparece en fotos con Evaristo Páramos; Beatriz aparece abrazada al Ubérrimo; Alejandro se toma unos tragos con Lemmy... Al Bob no lo conoce nadie, ni a Elkin, Beatriz, Jenny o Alejandro claro está. Puede ocurrir, cómo siempre, que esta gente predestinada a ser famosa tenga esos contactos. El escritor Mendoza jura que fue compañero del asesino de Pozzetto y que estudió con Laura Restrepo y Santiago Gamboa. También que en la vida se ha encontrado con desapariciones absolutas, gente que tenía futuro y termina en un frenopático o promesas de la investigación y la escritura que mueren de cáncer o fundidos en la droga. ¡Maldita sea mi suerte! Mis 28 compañeros del bachillerato han sido unos fracasados, incluyéndome: Claudia Zapata, Carolina Giraldo, Clara Puerta o Mónica arredondo ni putas famosas fueron. Carlos Arturo Ciro, Omar Vergara, Jaime Guarín o Jaime Ocampo ni redes sociales tienen para ver si por lo menos se casaron y tuvieron hijos. Yo no he salido de estas montañas que me aprisionan y cuando he visitado de forma relámpago algún país o ciudad de Colombia, no he visto u oído algo extraordinario que merezca ser comentado. No conozco ningún monumento clave: Las pirámides de Egipto, el Taj Mahal, Machu Pichu o Teotihuacan. No he ido a Las Vegas, a Amsterdam a recorrer las famosas vitrinas del barrio rojo de De Wallen o a conocer las famosas bienvenidas tailandesas de las kathoey de Silom y Patpong. Es más, no he conocido un transexual en Colombia ni por asomo. Esas cosas pueden pasar, soy un individuo sin suerte y no he tenido muchas ganas de andar el mundo. Probablemente he estado en el lugar correcto a deshoras porque aquí donde vivo habitó Pablo Escobar que nunca vi ni de lejos o Álvaro Uribe que es que nunca lo he querido ver y hasta muchos me contaron haber visto a Fernando Vallejo en el parque de Bolivar buscando muchachitos. No, tampoco se me han acercado a pedirme el tafanario. Todo eso es normal, digamos que yo he sido poco seguidor de multitudes y cero fanático extremo que ni al Pibe, ni a Asprilla los he visto. Creo haber visto una vez a Leonel Álvarez en la universidad de Antioquia pero no lo reconocí hasta que alguien se le fue encima a pedirle un autógrafo: Leonel, Leonel, leonel... El colmo es que yo nunca me he encontrado con fantasmas, brujas, espantos o bultos. Mis familiares muertos no han desecho los pasos o yo perdí el oído y las ganas de ponerles atención desde que se murieron sin dárseles nada. No he visto ovnis, extraterrestres, fenómenos atmosféricos extraños, luces titilantes, platos volantes o criaturas desconocidas. Maldita sea, que no he sido maldecido por un hechicero y no he tenido que cargar manillitas de Ojo Turco o escapularios que me protejan del Malamen, ni amuletos para atraer la suerte o cristales de energía para mi protección.  Imaginen que, en verdad, conozco un montón de indigentes y gente en estado de calle que ya dizque no se dice desechables, porque vivo al pie del Bronx de Medellín, pero esos loquitos son todos iguales si me perdonan y no distingo a un escritor de un artista cuando los veo lanzar la cajita de fósforos para apostar. Soy un maldito ciudadano promedio sin nada que contar.

domingo, 28 de junio de 2026

El gato del ratón

Camilo me ha preguntado varias veces sobre la creación y el impulso de nuestra banda y la banda predecesora. ¿Son las letras de una y otra tan diferentes? Creo firmemente que la madurez en letras llegó con la segunda banda, que la musicalización simple y pegajosa de nuestras letras supera ampliamente la banda original. Nos han dicho que debemos reunir a la anterior y hacer eventos con ella. ¿Por qué habríamos de hacerlo? ¿Por dinero? ¿Por prestigio? ¿Por amor al arte? No lo creo. Podemos colocar dos letras de bandas latinas, europeas y asiáticas contra alguna nuestra y la valoración del arte en ellas dependerá del valorador que verá un compás sin definir, desafinaciones, falta de fuerza vocal o una producción pobre o de mala calidad. La diferencia de formas de grabar de ayer y hoy, de proliferación de estudios, de programas caseros, de facilidades técnicas, cambia las reglas. Hoy puede comprarse un equipo para grabar con una tarjeta de sonido muy buena y el estudio puede improvisarse en casa con una computadora sencilla. Las ganas, las ideas, el esfuerzo, el oído y la pericia de cada cual en sus intrumentos y consola da como resultado un trabajo musical x. Por cantidad de letras es dificil que nos superen que sacamos canciones mientras vamos a devolverle al mundo lo que se merece en el baño y prueba son nuestras innumeras canciones, álbumes y grabaciones caseras que ascienden al mismisimo medio millar. Escuchen las letras, no serán insuperables pero son claras, al grano, sin titubeos y bastante mordaces, críticas y pendencieras. Contra el poder que este país me ahoga, por la libertad que no tiene puertos, por manchas rojas que hay que borrar, por relámpagos de conciencia que no nos dejan parar, por himnos institucionales que atacan instituciones, por que el bobofest es un hecho y el renacuajo explotador busca explotar y nivelar conciencias. Cada canción tiene un objetivo y ninguna es compendio de patologías amorosas para sonar en La voz de Colombia. Nuestros álbumes no bajan de 22 canciones en cada uno, lo que un productor capitalista habría convertido en tres álbumes promedio. ¿Es un error producir tantas canciones a la vez? Cualquiera dirá que sí. La gente no se sienta a escuchar un álbum de una hora y no memoriza ni retiene rítmos que luego le permitan resarcir en escenario. La banda misma se complica por la cantidad de canciones para un escenario donde hay 60 composiciones para tocar y el escenario es para 15 canciones en cuarenta minutos. Menos canciones es más público contento. Nunca lo vimos venir y hoy nos debatimos sobre qué tocar y qué canciones relegar al pasado y el público se divide en las canciones de uno y otro álbum que ya ni ensayamos por falta de tiempo. ¿El show? Somos más simples que una patada en las turmas. Nos subimos, buenas noches y péguele a la lista. A veces tenemos introducciones musicales o arreglos que no seducen a nadie. No hacemos un peformance con las canciones ni vamos vestidos de una forma particular, no nos pintamos las caras de payasos o de vampiros, ni siquiera nos paramos las greñas con jabón de olor ni nos llenamos de taches para decirle al público lo rockers que somos. No planeamos una coreografía como la de las fuerzas especiales  Ginyu. No tenemos luces parpadeantes, ni explosiones de fuegos pirotécnicos, tampoco contratamos coristas o bailarinas que hagan un streaptease en escenario. No arrojamos sangre, no quemamos cruces, no convertimos el agua en vino, no matamos gatos ni comemos palomas, No nos autoinfligimos heridas o alabamos al mandatario de turno, al político en fuga o al organizador tribal que hace el trabajo sucio de conseguir las bandas, de pagar los transportes, las comidas y el hotel. No invitamos un alguien famoso que venga a ejecutar con nosotros una canción porque ninguna persona famosa considera tal hecho un logro personal y, lo dije en otro escrito, no conocemos a nadie importante en la farándula o en los medios, igual no tendríamos la bajeza de invitar a nadie para subir nuestros ratings de concierto y es más, ninguno conoce nuestra producción musical. Vamos, cantamos, nos volvemos y ni fotos tomamos para decir aquí fue. Ni la típica foto de espaldas al público de la que tanto he hablado... ¿Roscas? si claro por eso hemos estado en México, en Argentina y le dimos una vuelta a Europa, por pura rosca y porque somos peritas en dulce. Una cosa he aprendido en 40 años: no me arrodillo, no alabo, no venero. Escupo, digo lo que pienso y las repercusiones no me importan porque yo no vivo de la música. Ahí tenés mi viejo para que sepas porque no pasamos al Bobofest ni nos invitan al Venganza rock ni al Rayo negro. No somos banda de alabanzas al señor de turno y esos festivales siempre van unidos a la política y al mandatario de turno, no hacemos punk cristiano que es una ofensa y para acabar de ajustar no somos buenos músicos para esas estrellitas del rock que se graduaron en la Debora Arango y saben partir un compás en el pentagrama y lo que es un proslambanomenos. Lo nuestro no es política es consigna pura, lástima que escogimos como telón de fondo el puta, puta de tu bateria y el bang bang de mi bajo.

miércoles, 24 de junio de 2026

Ensayo sobre la sinceridad

 Nos encontramos ayer con un evento musical en pleno y debimos acompañar al público. Manolete empezó con aquello de que la sinceridad es un fiasco y recordamos la tripleta de Don José Saramago: "Las intermitencias de la muerte" donde pasa justo lo que el autor dice, la muerte deja de trabajar, aunque ya Tomás Carrasquilla le dio ese poder a Peralta de hacer abandonar su trabajo a la muerte. A ese libro, y no en ese orden, le siguió uno como de locura ciega en su "Ensayo sobre la lucidez" y termina, o empieza, no es importante. con "Ensayo sobre la ceguera". En los tres hay una ausencia y fue ello lo que me llevó a escribir "Ensayo sobre la risa y otros demonios", una novelilla sin más pretensiones que contar lo que pasa cuando un virus gelásico hace de las suyas. Recordado tal, es necesario contar cómo ha de ser un mundo donde la sinceridad se convierta en regla y nadie pueda escapar de ella. Obvio puede escribirse otra novela sobre ello, pero muerto aquel genio, no pretendo más que dar una pasada sobre tal virus que ha de repuntar en un barrio de pobres y desplazarse hacía los barrios ricos generando impacto y desconsuelo. Ya sabemos que la sinceridad es crueldad viva. ¿Quién volverá a visitarnos cuando les digamos a todos lo infelices que somos al ver llegar una visita que nos quitará toda la mañana y nos atrasará en nuestras lecturas? ¿Que chica podrá accedernos cuando les digamos lo que ya saben, qué queremos de ellas y que hasta luego? ¿Qué hombre soportará a otro hombre queriendo mostrarle el sinsentido de una dupla alfa? Aparecerán médicos diciéndoles infantiles a sus pacientes quejetas, promotores vomitando en sus artistas, niños abucheando payasos, cantineros pullando ebrios, meseros madreando clientes, patronos objetando sueldos, madres desheredando hijos, hijos castigando a sus padres, profesores insultando alumnos y persiguiendo infantes, chicos maldiciendo tutores... La sinceridad como plaga acabará con amistades de años, terminará matrimonios y alianzas, destruirá empleos, corromperá políticas, lacerará autoestimas, destapará crímenes y terminará bandas. Convertirá creyentes en ateos, ateos en cobardes, sumisos en atrevidos y atrevidos en personas normales. No puedo imaginarme un político jurando que va por tu dinero y por tu esclavitud y que lo que busca en el puesto es enriquecerse o contando las mil mentiras que tuvo que decir para acceder al puesto. Imagínense los presentadores de televisión diciéndoles a sus invitados mil verdades en vez de esas fórmulas de cortesía hipócritas que siempre usan y esos adjetivos grandilocuentes... definitivamente ya lo dijo el escritor maldito: "La hipocresía es el lazo que une a los hombres en sociedad, el día en que la franqueza impere nos hemos de destruir unos a otros como los soldados de Pathmos".