domingo, 18 de enero de 2026

El decálogo sombrío

 Viene al caso que un dios judío decretó diez mandamientos en la cima de un monte, allá en una península olvidada. Bueno, yo como el Cervantes no quiero acordarme. La medida, que ya de por sí es obsoleta y trágica con las damiselas luchadoras contra el heteropatriarcado, reduce la vida a adorar un dios y a evitar las cosas sencillas que enseña la ética: no robar, no matar, no mentir, honrar los padres, para terminar dictando una regla de convivencia, de sociabilidad, muy espectacular que dice así: No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Vaya usted a saber qué decía en las primeras tablas que rompió Moncho, o si acaso eran un duplicado de las primeras, o eran más laxas o menos chatas. No venía al caso más que para recordar lo impropio de un hombre libre siguiendo reglas de dioses. Así, sencillo, sin más adjetivos, lo arcaico y terrible de adorar un dios, de temerle o de hablar con él está representado en su inutilidad y en en esa cómo sumisión estúpida de la humanidad que le habla hace dos mil años sin frutos. ¿Decálogos? Los hay del fotógrafo, del periodista, del bombero, del automovilista, del arrendatario, del  viajero interestelar... Ese número diez se ha vuelto cabalístico para todo aquel que pretende llegar a la psique de un pueblo mayormente creyente y vaya que lo logran. Por estos días, mi querido Felipe me compartió unos decálogos para el escritor, los de Monterroso y los de Horacio Quiroga, esos recuerdo, pero seguro también estaban los de Hemingway y los de Zenda y hasta un decálogo para cuentistas. No niego sus mejores intenciones y de él no saqué nada, excepto que en escritura no se ha escrito la última palabra con lo que quedan eliminados todos los decálogos y qué debe escribirse sobre todo. El peligro de un hombre que busca la libertad siguiendo normas de hombres. Yo he escrito sobre todo. Modestia no quita certeza. Escribo con deleite de todo lo que me pasa, aunque algún renglón de los decálogos leídos decía que no se escribe sobre sí mismo y donde me asaltó José María Vargas Vila que me repitió en más de sesenta libros que todo gran escritor sólo escribe sobre sí mismo, que toda gran obra es proyección de su yo interno y que apenas existen tres grandes controversias: la fe, el pensamiento y la rebeldía. Tendría que recordarle a Felipe que se es escritor no por ser reconocido o querido y que el escritor, siendo dueño de su obra, no le pertenece. Es la sociedad quien le coloca en el banquillo de los acusados y le juzga. Es esa sociedad representada en El Túnel dónde apenas una representante de ella, María Iribarne Hunter, nota la ventanita ínfima que le da vida al cuadro y donde los demás no vieron más que colores y tonos que el autor puso allí para terminar aquella obra maestra que fue su ventana del alma. Mi solo blog de insermorusticos tiene cuatro mil páginas y en él escribo con constancia y quedan mis escritos sobre biología, el diario de aventuras, el anecdotario, los koanes, los cuentos, la explicación de cada cosa, los apuntes de Vargas Vila, los pormenores de mis canciones, los cuentos de Liliputh, los cuentos en rojo, mis alegatos housianos, la raíz del Ygdrasil, el informe Z, las historias matemáticas, el acta est fabula... No espero a una María Iribarne Hunter, soy Mersault. No quiero un Baldini porque no soy Grenouille. No necesito a Hallward porque no quiero ser Gray. No requiero inmortalidad ni reconocimiento y tengo que terminar con que mi escritura no fue hecha para masa creyente, el redil debe conformarse con la biblia y La Torá. Amo la transgresión en cualquiera forma, no necesito decálogos, no requiero apoyos en mi causa que es igual a la del Quijote: ir contra molinos de viento, conquistar el casco de oro de Mambrino y viajar en Alígero enderezando entuertos y desfaciendo agravios... hechos a mí.

domingo, 11 de enero de 2026

¿Qué haría si...?

 Tan sencillo como que me preguntan qué hubiese hecho yo si fuese Marco Polo y así, el mundo se hubiese quedado por descubrir y los pueblos de Asia sin narrar. Si hubiese sido yo Cristóbal, apenas si podría ponerme su apellido y las Américas estarían llenas de rozagantes nativos y con su riqueza intacta. Si hubiese sido yo Gengis Khan no me habría movido de Mongolia. Más simple, si me dieran a elegir entre la cruz y la salvación humana, puede la humanidad darse por perdida. No es posible contestar a tamaña pregunta porque los contextos históricos no lo permiten, las realidades difieren y las personalidades estremecen. Si yo hubiese sido alguno de los hermanos Wright, el avión seguiría siendo un mito. La pereza latinoamericana vive en mí y en algún solar andaría tomando chicha incapaz de pensar en el espíritu del vino ni en destilaciones fraccionadas. Seguiría usando el petróleo para calafatear y pensaría que es un inmundo líquido negro inútil. La verdadera y única pregunta que me hicieron es ¿Qué haría si fuese Sócrates? Abandonar Grecia, abandonar la filosofía o apurar la cicuta. No puedo contestar a eso. No soy Sócrates ni lo hubiese querido ser. Soy molesto, pero jamás creo que al nivel del viejo cacreco que a todos les decía que nada sabían y que él, sabiendo nada, era más sabio por aceptar no saber. No le discutiré a Feynman sobre partículas, ni a Messi sobre fútbol, a la Cicciolina sobre sexo o a Trumpis sobre éxito. Apenas me prometan suicidio asistido con cicuta buscaría la manera de escapar y hasta habría recibido con gusto la ayuda de las minas de Platón. Cuando me hubiesen dicho que debía abandonar la filosofía les respondería que nunca estuvo conmigo y que no creo en ella y que tranquilos se pueden sentar en ella con algo de vaselina. Sería un apóstata de la fe o abrazaría la fe impuesta con tal de conservar la miserable vida. ¿El exilio? No me parece un castigo, con gusto abandono a la Grecia y a la humanidad entera. No me interesan y sé que no valen la pena. Yo no estoy dispuesto a imponer mis ideas ni a tener alumnos peripatos. No me conmueve el mundo por dejarle algún legado y no he tenido alma de mártir. En otras palabras quisiera escribir que abandono Grecia, les dejo su filosofía y en el exilio me apuro el vaso de cicuta sin ser obligado por nadie y ahí les dejo su puto mundo. Pero no, el viejito tenía una personalidad narcisista, ¿Como no iba a apurar el vaso? ¿Cómo iba a recibir ayuda de Platón? ¿Cómo iba a aceptar que él no era el pragmatismo de la filosofía? Igual pasa conmigo que no tengo Daemonium, ni el más leve suspiro, ni la más remota duda de la inexistencia de esa alma insípida e incipiente. No tengo experiencias preternaturales. Discrepo del alma o cualquiera de sus formas. Si me piden abandonar mi casa por la fuerza, ahí se las dejo con todas mis cadenas. Si me piden dejar de escribir y cantar, entierro mi guitarra para siempre y si me piden tomar la cicuta, prefiero otras formas de la muerte, en la selva donde no existe la piedad, en el más completo silencio o en la absoluta soledad... igual dudo de tener el valor de autocesarme, como todos los que han escrito sobre el suicidio, soy incapaz de tal acto.

PS: Camille me ha hecho la pregunta y discrepa de la respuesta. ¿Quién soy yo para evitar que discrepe? Cuando le preguntaron al maestro cómo había alcanzado su longevidad, él respondió que no se enfrascaba en querellas con nadie. El alumno que preguntaba le increpó que no podía ser por eso y el maestro respondió: tienes razón, no es por eso.

PS 2: Se comprenderá que hubiese otros hermanos Wright, otro Colón, otro cristo, otro Khan que habrían dado al traste con la conquista de Asia, con el avión o con la salvación humana. Hay personajes que se recuerdan por algo y si ellos no hubiesen actuado, otros lo habrían hecho y se les recordaría por tal y allí estaría Camille preguntando ¿Qué harías si fueras Madame Bovary? para oírme responder como Flaubert "Yo soy Madame Bovary".

martes, 6 de enero de 2026

Incertidumbre

 Apresaron o no al Maduro y su plátano es una cuestión que no sabemos realmente porque las IA se dedicaron, previa intromisión humana, a replicar un villano en manos de otros y a llenar el medio de videos falsos sobre el bombardeo o la captura. Se ha repetido hasta el cansancio que Los mandamases aplicaron su poder en retirar permanentemente al sazonado y a su sazonada de algún punto de Venezuela, Fuerte Tiuna dicen. Se metieron, creemos, en la madrugada del 3 de enero de 2026 y en una espeluznante blitzkrieg apoyada por la fuerza aérea del Tío Sam y no sé qué Fuerzas Delta, Nightstalkers y Seals entraron en un raid a Venezuela y se llevarona los referidos en un Chinook a un portaaviones y luego a una cárcel en Nueva York. Eso sabemos. Eso nos han contado, eso repiten algunos medios. La verdad verdadera es muy compleja. En la mañana de ese mismo día vimos esa prepotencia desplegada en los medios del presidente anaranjado y su camarilla, donde estira los labios y entrecierra sus ojos para confirmar que tiene al capo y que el país atacado es suyo, que el petróleo en esa tierra es suyo y que tiemblen tiranos que está sembrando democracia nacida en el imperio. Sus esbirros se auto aplauden y le rinden pleitesía al emperador coronado, dándose ínfulas de ser la mejor fuerza conjunta del mundo. La maldita desinformación es un caos. En las calles la gente se siente complacida de que los monos actúen y extirpen la gangrena y como en la película última de Superman, levantan banderas para llamar a la tabula rasa del imperio. Aquí, bombardeen aquí por favor, operen nuestro cáncer, corten estos miembros infectos. Los presidentes de todos los países se apresuran a arrodillarse ante el tirano emperador y darle su espaldarazo. Supe que muchos del cono sur conjugaron el verbo genuflectar para dar paso al águila imperial y otros  más que no vale la pena mencionar. ¿A ninguno de ellos mencioné? Cierto. Otros brincaron indignados porque era necesario no avalar la intromisión yanqui y porque se corre riesgo de que la policía internacional de la libertad te ponga en cintura. Algunos compraron tiquetes para volverse a su país y estaban alborozados. Hasta la señora Nobel de paz discursó un lindo folletín donde instaba, cómo ha hecho desde hace un año, a prepararse para el cambio, pero sin una luz clara, que debió apagársele cuando escuchó de los esbirros que quien seguía en el mandato era la sucesora oficial del partido fallido. ¿Quedan preguntas? Claro: ¿Qué ocurrirá ahora en Venezuela? ¿A dónde me dejaron a la otra camarilla chavista? ¿Había en verdad un cartel de los soles? ¿Pueden regresar los exiliados? ¿Quedarán libres los presos políticos del Helicoide? ¿Se juzgará a Maduro como a Hussein? ¿Regresa una democracia menos fallida a Venezuela? No es posible responder tales preguntas con la cantidad impresionante de desinformación que circula en redes. Yo puedo decirles con tranquilidad que la extracción le valió al Norte un premio de efectividad, que tal asalto debió tener cantidades de ayuda interna que vendieron al títere o si quieren más poético, cobraron las 30 monedas por el payaso. Que el anciano presidente yanqui está muy mal de salud y de la cabeza, pero lo de la cabeza es de muchos años atrás y que tal vez no alcance ni a recibir, ni a controlar lo que siembra hoy. No existe libertad donde apenas se cambia de amo y es imposible un cambio, ni el más pequeño, cuando un paciente con cáncer metastásico fue operado y apenas le extirparon el artejo meñique del pie izquierdo. No habrá pues tal libertad para los presos políticos y dudo que alguien se atreva a volver a Venezuela con lo ocurrido. A mi modo de ver la democracia no existe ni donde existe, aunque la dictadura venezolana ha sido evidente por decenios. Sé que allí sobreviven obreros con ínfulas chavistas que quieren y aman al artejo extirpado y gritan en las calles para que sea reimplantado, Sé también que hay muchos que opinan sobre el hecho como una bendición, que no fue tal, pero que puede dar como resultado cambios importantes dentro y fuera de ese país. ¿Cuales? No sabemos. Demasiada desinformación. Seis meses necesitamos para saber que pueda ocurrir. La continuación del régimen chavista, las acciones de Diosdado y Padrino, el accionar de los grupos que terminan perdiendo  o ganando algo, el movimiento del comando sur gringo, las acciones de Trumpetas... La comunidad internacional para ahí. El grito sordo en el papel de apoyo o rechazo y las consecuencias sólo habrá de sufrirlas el bendito pueblo venezolano. Eso sí. En cada país de los posibles hubo marchas a favor del secuestrado y en contra de los ataques al derecho internacional. Eso sí, por lo visto ninguno que haya sufrido de persecuciones políticas, hambre o exilio, es más creo que no había ningún venezolano siquiera en esas marchas de la ignominia que piden a gritos el regreso de un dictador.

PS: Raro que no haya post scriptums... En Colombia los abanderados de siempre, los falsos de siempre amenazan al pueblo pregonando que sigue el dirigente colombiano en ser extirpado porque muestra indignación porque le dispararon a un bandido en su patio. Correcto. Yo agradezco que me saquen el caco de la casa. Nunca que se me metan a la casa o que la gran policia del mundo ingiera en mi vida. Lastimosamente entiendo que mi libertad no es tal como la proclama la carta magna.

PS 2: Adulto no parece muy preocupado. Había una definición en el libro de Arthur Bloch: Si tu cara de idiota no cambia cuando te cuentan el problema es que no has entendido el problema. No existe ninguna manera que el señor Desarrollado haya hecho un pacto para ser extraído. Pero es indudable o muy viable la acción interna como en casi todo hecho delictivo.

PS 3: ¿Llamarán a elecciones? Otra incertidumbre plena. Seguro lo harán. Pero las garantías siguen igual de comprometidas que con el anterior numberone.

PS 4: ¿Será ejecutado como Hussein? Muchos abogan porque sí pero debe temerse que muchos aliados de Sam Bigotes salgan perjudicados con sus declaraciones y como les dije: no sabemos.

PS 5: Si existe un cartel de los soles, impulsado por la corrupción imperante y porque las rutas del narcotráfico incluyen a Venezuela donde se utiliza infraestructura del gobierno para permitir el paso de droga a cambio de beneficios. Ese es el tal cartel. Discúlpenme que no use cártel. Lo odio.

PS 6: Mi querido corresponsal me pedía un insermo sobre las incursiones gringas y eso es un libro capitulado de por lo menos 4000 páginas. Los Gringos han metido sus narices en un amplio número de países cómo intervención o como envío de fuerzas militares, bases o ayuda en intendencia de guerra. 

PS 7: Algunos tontos esperan que el comando sur se inmiscuya también en Cuba, en Colombia y en... Dudo mucho que una acción como esta se repita pronto en algún país latino, pero, ¡qué incertidumbre!