viernes, 3 de abril de 2026

Ritos

 Ya es bastante con observar una pareja que va a recibir una bendición para poder follar como locos luego de aquella. En la religión cristiana se celebra el matrimonio que desbloquea el pecado de fornicar con la que estaba al tiempo frente al hechizo de un chamán que tiene el poder de perdonar pecados y dar permiso de lujuria. Es reprochable que los cristianos piensen que su dios está en todas partes observándolos como si fuera el gran hermano. Big brother is watching you. Me asalta la confianza una religión que prohíbe casi todo lo que vale la pena hacerse so pena de excomunión, condenación o infierno. Asombra que un tipo, dizque serio, vestido con traje de mujer y atavíos romanos celebre una costumbre canibal de repartir la sangre y el cuerpo de su señor como método de expiación. Eso que hacen los cristianos, a los mismos cristianos, no les parece curioso, pero seguro habrá de parecerles curiosa la danza de los Navajos que bailaban para atraer las lluvias y la buena suerte sobre sus cosechas. Gracioso tiene que ser un mahometano ayudado de una brújula para poder hacer sus deposiciones de espalda a la ciudad sagrada o buscando agua para sus abluciones antes de sus oraciones diarias que deben ser cinco cómo mínimo para agradar a Alá y de frente a La Meca. Más impactante podría resultarles la costumbre Yanomami de consumir la ceniza de sus muertos en sopa de plátano como reverencia a dichos muertos. De seguro nos reiríamos a mandíbula batiente de las fiestas en honor a Saturno donde se intercambiaban regalos, se hacían banquetes y se adornaban las casas con plantas. Ahh tal vez no, esperá, eso es lo que hacen en la navidad cristiana. Pensaremos que son los tibetanos unos desalmados por tomar el cadáver y descuartizarlo para arrojarlo a los buitres en señal de desapego del cuerpo o nos sorprenderemos con el ritual shintoista de kanamari matsuri donde desfilan con grandes penes para celebrar la fertilidad. En un templo Indio se cree que la diosa Sati menstrua por junio. La iglesia cierra por tres días y al reabrirse los fieles reciben una tela roja empapada que se considera sangre de la diosa. No, no causa gracia saber de donde viene la sangre o pensar qué haran los fieles con ese trapo para aliviar males del estómago o dolores de cabeza. Si vemos humanos matando animales en honor a su dios, seguramente les diremos paganos y más si convulsionan como poseídos que es lo que logran las tradiciones voodoo de Haití pero no se les olvide que el propio dios cristiano ordenó el sacrificio de animales como un acto de expiación temporal de los pecados. La vida de otro ofrecida por la culpa. ¡Muy bonito! y afuera de los templos los grandes mercaderes capitalistas vendían corderos y palomas en vez de velas y estampitas. Por allá lejos, en Nigeria se respeta y teme a los Zangbetos que realizan milagros, patrullan y protegen a los creyentes de tales, qué, según ellos, son espiritus ancestrales que bailan y hacen acrobacias. Bien, en el cristianismo se prohíbe adorar imágenes y eso es lo que vemos en cada iglesia cristiana veinte santos y una infindad de vírgenes que además se complementa con momias de supuestos santos, clavos de la cruz, trozos de la cruz, mantos sagrados y hasta prepucios santos (nota al pie: nada de eso es realmente lo que se dice que es). Seguro nos espanta que los egipcios adoraran dioses con cabezas de animales pero no extraña al San Cristóbal con cabeza de perro (cinocéfalo) de la tradición cristiana oriental. Nos reímos de dioses duales como Jano o abraxas pero para nada es raro una paloma en una terna que terminó depositando una semilla sin tocar himen. Se debe concluir pero hay mucha vagancia en mi texto. Sé bien que las costumbres de otros nos parecen paganas y las nuestras naturales. Claro estoy que nuestra forma de hablar nos parece más correcta que la de lso demás y que despertar a un creyente sobre su estupidez es imposible. Igual dejo la reflexión. Como diría mi querido Vargas Vila: Queda asentada la infamia.

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