sábado, 11 de abril de 2026

Tipos de lectura

 La ciencia no, el pulcro ser humano, catalogó las lecturas para resarcirse en buscar tribus que hicieran lo que él y no falta hoy día el marisabidillas que te dice cuál es cuál: cuento, poesía, novela, novela policiaca, ciencia, ciencia ficción, elegía, nota periodística... Alguno de mis lectores escribe que lo aburro desde el segundo párrafo y yo me quedó sin querer contestar. Imagino esos acérrimos seguidores de sectas que apenas pueden escuchar la voz de su señor o interpretaciones bíblicas que confirmen su sesgo cognitivo de que existe algún dios que consuela el dolor y premia a los desposeídos. Lamentablemente, ese tipo de lecturas no son las que publico. Aquí se habla contra dios y ningún camándulero tiene  por qué andar por estas tierrras. Algunos estarían más conformes si yo publicará de deportes y de quién ganó o perdió en tal y cuál copa, qué jugadores van a tope y cuáles han sido comprados por el Deportivo Tapitas o por el Atlético Urinario. Lo siento, mis páginas no hablan de ello sino contra ello, porque el usuario deportivo siempre pierde y el organizador siempre gana: Gol en el campo, paz en la tierra dijo el monje de Aigurain. Gas el deporte de multitudes y gas los que apenas tienen tiempo y memoria para lavarse el cerebro con los datos de su equipo. Los fanáticos del deporte tampoco deberían posar su vista en mis páginas escritas, llorarían desconsolados. Otros hermeneutas esperan piezas filosóficas que me son imposibles de producir por no ser lo uno ni lo otro. Los más hebetados esperan encontrar en mis escritos algo de misterio o de platos voladores, confirmaciones Mausánicas o entrevistas alienígenas que no encontrarán porque no son temas de mis Insermos. No creo en alienígenas, platos volantes extraterrenos, conspiraciones de aliens, Roswell, operaciones de aliens, áreas 51, abducidos, abductores y tierraplanistas en general. Esas personitas intranquilas y llenas de inseguridades, menos deberían tomarse mis escritos tan a pecho y no escribí para ellos. No falta el que busca que le exalte a los escritores colombianos cuando yo apenas los atacó por simples, babosos y pendejos: desde García Márquez  a quien he admirado por su capacidad narrativa pero al cual no le encontré más que un par de genialidades en toda su obra, hasta Tomás Carrasquilla y Pombo de los que he despotricado por cándidos, costumbristas y regionalistas, Poveda Ramos y Barón que de escritores tienen lo que Escobar de honesto o el gran idiota latinoamericano. Disculpéme si su filósofo de cabecera me aburre. Para que no se sienta ofendido, no me lea. No escribo para halagar, lo hago para develar y denunciar. Me dedico al libelo, al sarcasmo, al odio, al desprecio como Arquíloco, a la verdad sin trabas de Xenofonte, al cinismo de Diógenes, a la simplicidad de Euclides. Mi misión es reportar desde el bajo mundo del mal gusto, desde el dolor y no desde la complacencia. No me connivo con mis correligionarios porque no tengo más que la religión del odio. No puedo ser evaluado por pares porque no tengo. He aquí mi respuesta para todos. Si no quieren leer sobre esto, no hay problema, desconéctense del server, dense de alta del blog o de la página. ¿He buscado yo que alguien me siga? Yo a nadie le pongo a activar la campanita o el botón de seguir o a que escriba me gusta o a que responda para que el algorítmo me identifique. Debe haber un botón por ahí donde diga "Dejar de seguir". Úselo. Vayan a satanizar en su iglesia o pregunten con coherencia. No puedo solucionar el problema del metalero que ve en mi música decadencia que se cierra en su dogma de fe de que sólo lo suyo es válido. Simplemente descuélguese que nuestras ideas van por direcciones diferentes y no vamos a llegar a un punto de equilibrio. Yo nunca he comentado en la página de nadie porqué respeto lo que diga el otro. ¿A qué cuenta la mía? Si sus comentarios son iguales a ustedes: vacios, ávidos de atención y sin una pizca de lógica. Hubo uno por ahí que me decía que no entonara los sagrados himnos del oí, que no me pertenecían. Hubo otro que me cancelaba por usar la frase "otra fotografia del metal de Colombia" y algunos más dizque por qué no sé vestirme... Insulsos, baldíos, creyentes, dogmáticos, mequetrefes... cito de nuevo al monje de Aigurain "No me importa vuestra opinión".

PS: Sí. Sé cómo se dice correctamente a los seguidores de la tierra plana y también sé que el grupo mencionado se formó en Agurain y que no hubo monjes en ella. Es para darles de qué hablar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario