domingo, 23 de noviembre de 2014

Yo mismo (II)

No tengo un ropero grande y me asustan los que se miran a si mismos y dicen "esta camisa ya me la puse esta semana" ¡por dios! No tienen nada en el cerebro pero les preocupa que los vean con la misma camisa, no se que pensarían de usar los mismos interiores toda la semana, Seamos realistas, la moda y las apariencias externas son una tontería. Pero eso sí, que nadie apunte a que mis ropas son de acá o de allá. Las marcas son otra farándula que no me copio ni a palos, que la ropa es Christian dior o Pacific, coman heces, ropa es ropa, aunque no ha faltado ni faltaba el que se compraba unas botas y decía: "parcero las mías son grulla originales" o "tengo todos los CD's de..." y tampoco le pago a un imbécil para que mi camisa de Iron Maiden se vea mejor, prefiero el "do it yourself" para que el otro que es tan vivo no se aproveche de mis gustos. No le apuesto a ningún equipo, como Beavoir, desprecio todo lo que me saque de mi ciclo crítico para darle énfasis a un modelo ideado por los entes de control. Puedo irle al deportivo tapitas o al atlético inodoro, al real gorzovia o al independiente pisingaña, incluso al club social zanahoria, pero de ahí a la seriedad pura de aportar o poner mis empeños en un undécuplo, nunca. De acá se sigue que no conozco el estadio de ningún país, nunca me siento a ver partidos de fútbol, los mundiales y los campeonatos me tienen sin cuidado y en mi vida he gritado la palabra gol o me he puesto la camisa de un equipo futbolero. La cuenta de política es más sencilla, ¡jamás he puesto mi dedo a favor de las urnas! "untarse el dedo es patrocinar la vagabundería" diría Ortiz Betancur -de eso hace ya más de dos décadas- ahora se trata de no ensuciar el buen nombre de una persona que no cree en la actual democracia por ser una tiranía de pocos, y mucho menos por obtener un carné electoral que parece ser el orgullo de Colombia por una mísera rebaja en los estudios o unas horas de tiempo libre -siempre lo he dicho, una soterrada forma de justificar la democracia comprando votos- De mi tricolor, no quiero herir susceptibilidades, no es mío, yo no nací acá por querer, nací acá por azar cuántico y esa no puede ser la razón para vestirme de payaso, en ninguna sociedad debe criticarse que se quiera a la tierra que le vio nacer, pero a mi esta tierra u otra no me provocan nada. Acá vivo, las banderas...sólo la de la libertad y la del pensamiento. Cuando aparto tiempo veo los canales de "ciencia" pero, pobrecitos, ellos no pueden vivir de algo que mucha gente menosprecia y pasan para sobrevivir documentales de ovnis, fantasmas y accidentes que se parecen a los que salen en el periódico amarillista de mi barrio, cosas que, como mucha gente sabe, no soporto. Detesto que me hablen de un espanto en tal casa, de la misericordia de dios, de objetos que levitan, de santos que premian y de imágenes que lloran sangre...huyo de esos mentecatos como si huyera de la mismísima yersinia. ¿Dinero? nadie tiene suficiente, pero el dinero corrompe absolutamente todo, el dinero ofrece el ideal, pero lo diluye. Qué rico poder comprar el automóvil más lujoso o asistir a clases con el maestro más espiritual, pero se pone el dinero de por medio y las traiciones florecen, hasta el mismo maestro pierde su espiritualidad porque el dinero es mundano, No me vendo, no estoy en venta, si alguien me regala dinero, sea, pero mis ideales están a favor de la libertad y una libertad que se vende, deja de serlo. Que cualquiera bailaría mis canciones si le pagaran 40 ó 50 millones por concierto, si claro, pero no cobramos por tocar, el apostolado consiste en gritar verdades y respetar el libre albedrío, con dinero no se respeta nada. Que lo digo porque nadie me ha ofrecido nada por mis canciones, sea, ¿queda claro que nunca las he ofrecido? que no valen nada. Sea pues.

viernes, 24 de octubre de 2014

Liebre por liebre

Supongo yo que a muchos les aterra el proceso de pensamiento sano, ¿quién diría que pensar es insano? Leyendo a un autor oscuro, Ambrose Bierce y sus ricas definiciones, encuentro un detalle increíble pero con certeza adecuado, refiere que muchos humanistas, sociólogos y filósofos usan de aquella frase "la excepción que confirma la regla" y afina que ninguna excepción confirma una regla, todo lo contrario, la desvirtúa y eso es tan claro como: ningún hombre vuela y como allí hay un hombre que vuela, está confirmado que los hombres no vuelan...santo dios de los cristianos y de los muiscas. Recáspita: Me gustan tanto las mujeres que me acosté con un hombre para comprobarlo y "la excepción confirma la regla": Me gustan las mujeres. 
De igual ímpetu, aunque no de igual cuantía, expongo mis procesos de pensamiento, que a veces son molestos para mis amigos, aunque les recalque que son procesos de pensamiento y no deben afectar a nadie que no haya usado el cerebro para dichos procesos: Jamás en la vida ocurre: "estaba en el lugar correcto a la hora equivocada" Nunca, dos negaciones son una afirmación: Mire como le queda: Estaba en santa helena (lugar equivocado), a la hora en que no había incendio (hora equivocada). Total no le pasó nada; pero, si estaba en Santa Helena (lugar equivocado) a la hora del incendio (hora correcta), tema por la suerte del augurado sin que ningún arúspice se harte de saber lo que le pasó. Para más señas yo siempre he estado en el lugar equivocado a la hora equivocada. Cuando Pablo repartía millones en Aranjuez yo estaba en Santa Rita y pasé por Aranjuez 10 años después de que lo mataron. Tuve un orgasmo con Mónica y quedó en embarazo (lugar y hora equivocada). No me alargaré en disertaciones profanas.
En las películas de mala muerte afirma el héroe: "es mi peor enemigo" que yo digo deberá decirse "mejor enemigo" difícil de vencer, astuto, mañoso, bueno en todo lo que hace, hasta en la ejecución de la maldad. Pero el peor enemigo es el imbécil que cuando ejecuta un plan le pasa la del coyote, "el enemigo del correcaminos es el peor enemigo del avestruz, malo, terrible, no le sale ninguna y nunca triunfa.
De las películas holiwoodescas es también aquella en la que un personaje le pregunta a otro: "¿estás mal herido?" No, si está mal herido es un rasguño insignificante, no se va a morir, ni siquiera sangra; si está bien herido es una herida fatal, le queda poco tiempo de vida, la bala o el cuchillo le rompieron la crisma, le despedazaron el hígado y el bazo, le queda un litro de sangre, se le esparció medio cerebro y está a punto de morir, eso es estar bien herido.
¿Alguna vez han oído la expresión: "lo cosió a puñaladas" para referirse a un asesinato sangriento con arma cortante o punzante? Si lo cosió le hizo un favor, le metió lo que se le había salido y a punta de puñal e hilo lo emparejó como pudo. Suena más burdo pero lo que el malo hizo fue que lo descosió a puñaladas y no fue precisamente por las costuras.
Para algunos es lo mismo ocho que ochenta, pero a mi me pasa como a mi tío Alfonso que es un comerciante exitoso: "a mi me da lo mismo ocho que ochenta, mientras los ocho sean de a diez"
Dejemos por hoy.

domingo, 19 de octubre de 2014

De incensarios y usuarios de los mismos

Esta semana me encontré con un antiguo compañero de la universidad, Julián. Me preguntó por mis proyectos musicales y caímos en la dificultad que tengo de hablar bien de los demás. Me aclaró algo tan simple y tan sencillo que me caí para atrás. Luego de haberme oído despotricar del altavoz, de las bandas y de los sonidos, me dijo que los gustos varían mucho, que a la gente la mueve la música no las letras y que la música no necesariamente tenía que ser virtuosa. Tres acordes  en quintas y un sonsonete de batería hacían temblar a una muy buena cantidad de gente y era absolutamente respetable. Eso está muy claro.
Yo no critico los tres acordes, y menos las quintas. Mis canciones están hechas en tres acordes y casi siempre son los mismos. Le dije que la verdad es que me molestaba la facilidad con la que subían grupos de porquería y eran invitados a festivales y a eventos, no por su "feeling", sino a pesar de no tenerlo y simplemente porque movían influencias y eran capaces de arrodillarse, lamerle los zapatos al primer imbécil que pudiera llevarlos a tal o cual sitio. Lo mismo pienso de los que ganan los concursos de cuentos, novelas, el premio nacional de periodismo, el oscar, los grammys y demás concursos y eventos televisibles nacionales y extranjeros.
Julián me añadió de nuevo que las personas que hacían eso estaban en  una muy buena posición y disfrutaban de honorarios, iban a muchas partes con giras pagas y en resumen les iba bien y podían vivir de su oficio. Sea. Esa es la verdad. Los grupos capaces de arrodillarse van a todas partes con fechas pagas, buenas chicas y excelente comida. 

Esas cosas están bien claras y son respetables. Sólo quiero aclarar que me caí para atrás por la simpleza del planteamiento: ¿Querés ir al Altavoz o al Rock al parque? mamáselo al alcalde o a los encargados de la selección. ¿Querés salir en revistas y periódicos? arrimáte a los que están en la pomada y listo, un par de sobadas de chaqueta con lenguaje turiferario y de hombres de turíbulo y zas. ¿Querés aparecer en las listas de canciones del top forty paisa? tranquilo, unos regalito$, un par de sillas movidas aquí y allá y, voilá, 11 semanas en primer puesto. (supe que los Beatles fueron lanzados así, un bombardeo mediático ordenado por su asesor de imagen y el cobro de algunos favores que le debían los de las emisoras).

Tengo pues la incapacidad de ser el mejor escritor de filosofía porque no sólo soy malo, sino que mi estética personal me prohíbe arrodillarme o alaraquear de mis triunfos. No puedo ser el pensador de la música porque lo que digo yo, lo hacen personas que son capaces de doblar las rodillas y están constantemente en la palestra pública. Ni por pienso puedo ir a un festival como rock al parque o altavoz, porque cada que puedo despotrico de su manejo y asusto a los que han osado invitarnos o proponernos para semejante desacato a la consecuencia y no puedo aparecer en periódicos o revistas porque no tengo la facilidad de doblar la cabeza para hacer amigos en los círculos del poder.

Dígase lo que se quiera, envidia dice la mayoría, por mis blogs habla la envidia. ¿Pero que me digan si a alguno lo he bombardeado con publicidad de mis blogs? ¿Si alguna vez le he regalado un libro para que me acepte o un disco o hasta una camiseta. Si trato de buscar prosélitos o aliarme con otras bandas para que me inviten a tocar o acaso llegar a un evento a "pedir que me dejen tocar porque fui con todos los integrantes?

viernes, 3 de octubre de 2014

Yo mismo (I)

No hago de cada fiesta una razón para visitar o entregar una sarta de sandeces o de regalos inútiles al son de "feliz cumpleaños" o "feliz día mamá". Las cosas más tristes en esta vida son las que nos recuerdan que nos acercamos a la tumba y nos obligan a agradecer a los coequiperos que a su vez deberán ser felicitados por las mismas razones los mismos días. Y, los días que el comercio impone para celebrar nuestros parientes, resultan tan deshonrosos como la razón por la cual han sido instaurados: el vil comercio. No acostumbro colocar mis "me gusta" en las paginas sociales, ni compartir mis estados: "almorzando con Juanita" "En una relación con Abelarda"...Los verdaderos momentos que me gustaría compartir están vetados en el corazón de las páginas de este lema -Aunque supongo que por publicidad, brincarían de poder colocarlas allí- No acudo a los bares de moda a tomarme unas cervezas. Siempre me ha parecido bebida de niñas y eso de que sea la bebida nacional de un país deja mucho que desear, los rusos son 40 veces más machos. A más los acordes sonoros que yo no escojo se me hacen tediosos, a un bar, van quienes no tienen música en su casa o quieren escuchar lo que anda de moda y, conmigo, no cuenten. No voy a entierros de ninguna índole, suficiente dolor para los deudos tener que repetir a cada uno y a todos, la forma tan abrupta como murió el finado y lo bueno que era y las alabanzas que repiten los más cercanos y los que pasan que se santiguan y... La  máxima expresión de la hipocresía. Pero, eso si, no dejaré de asistir al mío, aunque no están invitados. Ninguno. Mis huesos al ustrinum, sin sentencias, sin fiestas patrias, sin cámara ardiente, sin oraciones, no me ofendan, soy ateo, la vida eterna es para mí una cosa cierta de inexistencia y las despedidas me causan desaliento ¿qué más da si en el resto de la eternidad no los vuelvo a ver? La navidad me es tan inocua como una inyección de agua, celebro estar en vacaciones para poder escribir y gritar, pero esas tonterías de niños, novenas y adultos queriendo revivir un pasado muerto donde, al igual que engañan, fueron engañados, me aterran: Imbéciles arrojando harina y huevos o espuma, mantequeros de pobres cerdos sacrificados para que la novena no se empañe, Fiestas y música decembrina que no cambia entre año y año, regalos, más farsas, "feliz año".
¿Asistencia a los conciertos? Si una banda es buena y me dice cosas valiosas, creo que es inapelable una visita a ese escenario, aunque el impuesto sea alto, pero ¿asistir por la dichosa moda y la farándula por la que asiste la inmensa mayoría? No han oído una banda en su vida, pero dicen que viene "street fighter" y se bajan por internet todas las canciones para llegar a cantarlas en primera fila y tomarse fotos con el vocal. Nunca se ven más camisetas de una banda que cuando anuncia que viene a Colombia. Me aterran los fans y los sabios que saben de todo. Si es una chica que quiere acostarse conmigo, bienvenida, lo demás no me agrada. No veo canales nacionales porque las novelas de pillos y los dramas noticiados los veo en la esquina de mi barrio en vivo y en directo. Eso me hace aborrecer a cualquiera que me pregunte por lo que dijo J. Mario en su programa o por como va el desafío o por como va a terminar la novela brasileña o por lo que dijo Maluma en su serie copiada de otras tantas que no buscan entretener, sino embrutecer, dos verbos, si, y bien parecidos pero de fines distintos, el segundo es el que muestra la visión de las súper cadenas nacionales que no pasan un documental ni a palos y dicen "estar comprometidos con la ciencia y la formación del pueblo Colombiano.
Me gustan los amigos sinceros que no tienen que repetirse que se aman y las fiestas de todos los días, sin ninguna razón y con una guitarra en la mano para expresar con música el odio y la verdad que llevamos dentro.

domingo, 20 de julio de 2014

Desobediencia civil

No he querido nunca referirme a un proceso, porque adherirme a un proceso me hace sentir encadenado a una causa. Nunca me he adherido a una cratos porque no creo en ninguna forma de gobierno ni aún aquella que desprecia las formas de gobierno como la bella acracia. Declararme anarquista sería contraproducente para la causa y para la anarquía misma. Adherirse a un sistema es aprobarlo y aprobarlo es hundirlo. Ni siquiera me he declarado ateo porque ¿Qué necesidad hay de autoproclamarse en un sistema que le permite a los demás encasillarte en los esquemas que otros definieron? Es decir, no soy anarquista porque el anarquismo que conozco es más opresor que cualquier otro; los primeros anarquistas que conocí querían convencerme de autoproclamarme anarquista porque otra cosa sería peligrosa para ellos –Tal vez alguien recuerde los procesos de Alas de Xue en 1998 para celebrar los 30 años de mayo del 68 en Bogotá en la Universidad Nacional- ¿Qué demonios puede ser eso el anarquismo que quiere huir de la violencia, el control y la represión? No me acepto ateo porque ser ateo es confirmar la existencia de un dios o si no, ¿Qué es aquello de no tener un dios? ¿Será que me falta alguno? Declararme apolítico sería un acto de irreverencia contra los que piensan que nadie puede ser apolítico, porque el hecho de ser “apolítico” es mostrar la inclinación política. Nuestras inclinaciones nos definen, pero no tenemos, de ninguna manera, que adherirnos o declararnos en una de las casillas que la horda social ha definido. Declarar nuestras propias tendencias también iría en contraposición a lo ya expuesto.
No queremos seguidores, ni prosélitos, ni esbirros, ni amos…
Queda un compromiso más claro, declaramos que somos desobedientes y que no nos queremos colocar del lado de la masa, eso no se debe a que en los derechos del hombre y del ciudadano se le dé un acápite en el artículo II: “La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Esos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.” Eso se debe a que somos seres conscientes y pensantes y además, insumisos; hacemos resistencia a toda forma de opresión –Cosa en la que los detentores de la ley son expertos- Estamos en contra de muchas cosas, de las elecciones y de las ventas y compras de votos, de las exacerbadas euforias del pueblo en torno a sus deportistas, de los que abrazan la bandera y se quieren morir ante ella por cualquier orgullo patrio que no entendemos, de los que abusan de la autoridad y de los que lo permiten. Ya Galeano hablaba de esta sociedad tan justa que “prohíbe tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar en las calles, protestar contra esta justicia y robar el pan” y por eso es que nuestro pensamiento y nuestra moral y nuestra ética propia nos impulsa a decir un NO al servicio militar obligatorio, no por que otros se abalancen a pedirlo o a reclamarlo o porque la libertad de derecho y de pensamiento lo proclame en tal o cual ley o constitución, decimos No al SMO porque es un abuso del poder, porque va contra los principios de libertad de culto y de pensamiento. Los modelos castrenses taran, manipulan, crean monstruos, asesinos, snobs, seres acerebrados. Tenemos el derecho y lo tienen ustedes, a decir no y a recordar aquellas cosas que les permitan evitar servir a la patria de la manera más ridícula: el SMO. Es también un robo y un delito el cobro por parte de las fuerzas militares del derecho a la libreta –no baja de $800.000 para la familia más pobre- ¿A dónde va ese dinero? ¿A la guerra de nuevo? ¿Se invierte en educación? ¿Existe un control sobre dichos dineros?

La lucha es larga, pero el propósito es noble y muy diciente de la educación de un país: erradicar el SMO y el cobro que de éste hacen los militares. No me alargo más, quedó con ustedes recordando una frase de Groucho Marx que ejemplifica la rama y la educación castrense: “El término inteligencia militar es contradictorio”.

jueves, 22 de mayo de 2014

Elecciones en colombia

Y en cualquier parte del mundo. ¿Cómo son las elecciones? ¿Por quién votar? ¿A quién entregar el destino del país por cuatro años? No faltan quienes expresan sus deseos por tal o cual candidato porque resulta más o menos plausible en su demagogia. Ninguno de sus discursos ha ocultado nada, sólo han hablado del bien que le ofrecen al pueblo por los siguientes cuatro años -más los otros cuatro de gracia que provee la constitución como "reelección"- y las cosas que harán por la paz, la educación, la seguridad y la democracia y otros temas de menor cuantía como los arreglos fronterizos, las bases extranjeras, los tratados de libre comercio, el desempleo, el agro...
Todo buen candidato ya tiene una propuesta para cada punto y de seguro le dedicaron un escalón al espíritu santo porque este país tiene dueño absoluto y dueño relativo. Al sagrado corazón le corresponde ser relativo.
Los ignaros votarán regalando su voto por un plato de lentejas o algún valor en efectivo que va desde 10000 hasta los exorbitantes 100000 que dijo haber recibido mi padre. Otros se tragarán los cuentos y decidirán por si mismos basados en las propuestas de gobierno que cada candidato expuso. Con seguridad unos votarán por el medio día libre, el 10% en la matrícula o la exención de no sé que pagos por tener carné electoral -Sobra decir que esta estratagema garantizó la democracia al subir la cantidad de votantes contra los abstencionistas-*
Con seguridad la buena fe de los partidos no existe. Todos esperan pasar a la historia, adquirir dinero en forma de contratos, destaparle las ollas podridas al "otro" y como no, quedarse con un excelente sueldo -nada comparado al mínimo o al salario de un profesional- y una jugosa jubilación que puede disfrutar en cualquier país del trópico alejado de los escándalos producidos por su administración. 
¿Debemos votar en blanco? ¿para qué? es un voto que dice que deslegitimiza a unos pero se gasta más en unas nuevas elecciones que no solucionan absolutamente nada porque los segundos o terceros de los mismos partidos se apropian de los puestos, curules, alcaldías y presidencias...
¿Voto nulo? no cuenta como voto, no falta el despierto que los anexa como parte de su candidato favorito al escrutar las mesas. 
*No votar no garantiza que la democracia sea efectiva, pues los gobernantes siempre sabrán aprovecharse de los abstencionistas y de los incautos que necesitan un 10% de algo o un día libre (caso que ocurre con los docentes). Recuerdo a mi querido colega: "mi voto no se vende por un 10% ni por un 200% ni por un mil..."

Predicción: Ganará Santos o Zuluaga, este país no tiene condiciones feministas para dejar su destino en manos de mujeres, ya ha ocurrido en Latino américa presidentas y hasta USA tuvo un presidente  oscurito, pero Colombia no acepta mujeres haciendo el trabajo de verdaderos barones (caso en el que el trabajo es robar y engañar al pueblo mientras el país se desangra); Peñalosa no hará la diferencia, porque no tiene la aceptación de la masa, la más oscura y densa masa del país que no piensa, el aprisco que se deja dirigir por dios y la patria, la negra masa que hace de desesperados cuando se ven amenazados por los estatutos y decretos del que elevaron en hombros para que se instalara en el solio de Bolivar. Puedo citar acá cuatro grandes ideas de cuatro grandes presidentes subidos por elección popular: El IVA de Betancur; La apertura económica de Gaviria, La ley 100 de Uribe y el TLC de Santos...todos grandes beneficios para esa masa oscura. Aunque parafraseando a Absalom Becerra: en toda elección votan vivos, bobos, muertos y menores de edad por el candidato ganador. La urdimbre del poder, tan lejos de nuestras manos.
Votar es perder el tiempo queridos amigos, más bien hagan lo de la otra masa, siéntense que ya viene el mundial y como dice el latinajo al pueblo pan et circes y a falta de pan...fútbol.

sábado, 17 de mayo de 2014

El país del sagrado corazón...

Se me ha juzgado de ateo en algún banco de la calle y se me han presentado los seguidores de dios, o dioses, que al fin son muchos y firme estoy convencido en que la mejor forma de mostrar ateísmo es despreciarlos a todos; se me ha juzgado apátrida por no querer lanzarme a la defensa de una tierra que no me pertenece y por no importarme en lo más mínimo el destino de las decisiones de la dichosa Haya, que a veces ni siquiera se halla allá. Mal padre me han dicho por dejar en libertad el instinto de mis engendrados...eso no compete a mis perseguidores y a mi la verdad me importa un pepinillo-illo, lo más absurdo e ínfimo, un palito cagado y cosas así...
Me preguntan por los días de la semana y sólo veo una combinación alfabética de los dioses de Grecia y Roma, copias de copias: Lunes por la luna, martes por el dios de la guerra, miércoles por el dios mensajero y jueves por el dios de dioses y viernes por la bella del amor y sábado por el padre desventurado del jueves y así...La bandera tiene vuestros colores maravillosos: el azul de un mar que está negro de podredumbre y de cadáveres arrojados allí por pensar distinto y por protestar y por no ser del partido político que lleva la violencia en el alma y que en verdad, parafraseando a Sartre: ¿Cuál mar azul no os dejéis engañar? las profundidades son negras y abismales no existe tal azul. Vuestra bandera muestra el amarillo por las infinitas riquezas que hoy reposan en los bancos de Portugal, Inglaterra y Estados Unidos, porque aquí las únicas tierras que tienen minas son las que compran los gringos y el oro es una idea ficticia en los billetes que pagaban "en oro al portador". No existe tal riqueza para el ciudadano de a pie que es el que adora la banderita. Me falta el rojo que representa la sangre de los mártires que dieron la vida por nuestra libertad... cuál libertad, votaron la donación, sois y seréis esclavos, aunque no conozcáis los dueños. Y los tales mártires desangraron al país para imponer sus ideas. Si debierais tener unos colores, serían más bien negro, rojo y más rojo, representando el saldo total de vuestras cuentas y el pésame por los difuntos. Del escudito si, un hermoso cóndor casi extinto en los andes, un lema que no se puede creer y una ramita de olivo, de esas que daban a los vencedores en los juegos olímpicos de antaño, no en los de ahora. ¿qué ganamos? verdad que somos grandes por adorar al santo sepulcro y al niño en brazos de la madre del que está caído. ¿o será al revés? es que ese cuento de la trinidad es muy complejo, casi como volver al futuro, ir al pasado a matar al padre del que viaja en pos de desaparecer del mundo...Me olvidaba, el escudito, el canal de Panamá que aún aparece en algunos es aún más absurdo, pero déjenme y verán: el gorro frigio, es claramente Frigio y eso de que represente la libertad, me suena más a que lo usaron los traidores de Brutus y Casio que empuñaron el puñal contra su padre César (violento aquel tirano o no, no es mi tratado en este vulgar coloquio); seguramente que un dios extranjero como lo es el monito de las estampas lo usó para representarse, eso no lo duden y ¿el cuerno de la abundancia? que aquí son dos para delicia de los sufrientes de TOC que necesitan que todo esté en perfecta simetría, fue un robo a la mitología Griega que recuerda como aquella nodriza Amaltea violentada por un Zeus púber pierde un cuerno que, por promesa del futuro dios, será de grandes atributos y riquezas. ¿Nos quedó algo? Un himno cuya mayor belleza fue compuesta por un Italiano? ¿Una palma que se extingue con las fiestas de ramos de las semanas santas en honor al barbado Judío que dijo ser mesías? ¿Una flor nacional que no es parásita por definición, pero que igual vive sobre otra planta?

¿Habrá algo de lo que yo deba estar orgulloso?

¿Alguien quiere juzgarme de nuevo?