jueves, 14 de diciembre de 2017

Los funerales de Picho a quien espichó un carro con todo y alma

Morirse no es tan malo y la muerte al otro lado -pensando en ella como un mojón- no puede ser tan mala porque hasta la fecha nadie se ha regresado. Yo sé que muchas personas creen en el alma y en los fantasmas y en las cosas paranormales y hasta en figuras etéreas y difusas que les encanta el "fashion" y por eso se dejan fotografiar y otras juran a pies juntillos que regresaron de la muerte y que vieron un túnel, una luz y hasta anduvieron en el mismísimo infierno de Dante. La credibilidad de todas esas personas no es un entredicho científico, no existe un método experimental que haya dado como resultado el alma: pesar un cuerpo con y sin alma; indicar que un átomo de kriptón es el responsable de la conciencia; descubrir el universo donde queda el cielo o el infierno; las leyes físicas que gobiernan esos mundos; atrapar un espíritu sin sábana que se deje entrevistar en exclusiva por CNN o que se someta a pruebas de laboratorio: RMN, TEP, espectrómetro de masas, espectrofotometría, rayos x, carbono 14, paleomagnetismo y una buena cantidad de biopsias. Científicamente no vale que mil personas, sin pruebas o con ellas alteradas, hayan visto fantasmas, zombies y monstruos. En este mundo de lo tangible, lo intangible e insustancial no tiene cabida y sin pruebas no podemos afirmar nada de la muerte. Sabemos que es un cese de actividades o mejor dicho "un regreso al equilibrio" diría mi querido amigo Ira Levin en su tratado de fisico-química donde asegura que "lo que está en equilibrio está muerto" eso desde un punto de vista químico. En el cuerpo cesan las actividades por la interrupción de alguna cadena, falla cardíaca, músculos cansados, Vías arteriales taponadas, pulmones llenos de nicotina, una arteria sobrepresionada reventada, un hígado roto por el consumo de alcohol, una falla en el sistema de drenaje de los riñones, una multiplicación descontrolada de células o un accidente que provoca múltiples fallas...
Al cese de las funciones llamamos muerte y después de ella todo rito instaurado por la humanidad, donde quiera que ella se ha instalado, no es más que una manera de congraciarse con los recuerdos de la víctima y con los deudos o familiares. Homenaje de despedida dicen otros, pero ese homenaje ya no tiene un objeto de aplacamiento al cadáver sino de auto consuelo a los asistentes. ¿Hay sociología en estas actitudes? supongo que sí, cada forma de despedida revela un entramado de dioses y creencias, de siglos de tradiciones y respetos infundados. Y ese fundamento es la creencia en un mundo donde se castigan las malas obras y se premian las buenas en una entidad que nos subsiste al cuerpo y cuya demostración no ha sido hecha. "Creer en algo superior" no es nada raro, el miedo que tenemos a que "ese algo superior" nos castigue es un temor ancestral al fuego eterno o la nieve eterna o a la "falta" de comida, de caza, de refugio y a ese "gran espíritu" le rezamos para evitar que éste con sus mal hadadas costumbres, bien documentadas en terremotos, rayos e inundaciones, nos haga blanco de su furia. Muestra de respeto para con los dolientes. ¿Y de que se duelen si puede saberse? al otro científicamente, al que está en la tumba le cesaron completamente los dolores y hasta feliz deberíamos estar por él. Cumplido el ciclo vital, bien ido sea el difunto sin vita. Ya ruegos y ofrendas no cambiarán en absoluto ni el presente, ni el pasado, ni el futuro del cadáver, sólo, y tal vez sólo un poco, la actitud o vida de los que queden con vita. Ahora, aquello de verlo por última vez es un ridículo, la esencia de ese cuerpo era la vida y recordarlo sin ella no es hacer un homenaje a la vida sino a la muerte. En fin. Recuerdo un pasaje de una serie -Lucifer por cierto- Donde ingresa el protagonista con su hermano Amenadiel a un funeral y lo interrumpen, alguien les dice aquello de que "es una falta de respeto" y dice "Luci": "no -señala a la audiencia del cadáver- esto es una falta de respeto. Este teatrito es para ustedes, es una forma egoísta para sentirse mejor con ustedes mismos sobre lo mucho que ignoraron -ahora señala al cadáver- a este pobre gusano en vida que ya nada puede oirles". Y eso es el funeral si me lo permiten y aunque no lo hagan No espero que cesen los teatros, pero espero que alguien me entienda porque no asisto a ellos: Me aterran la hipocresía, el miedo y la imbecilidad y no creo en las almas. Mis respetos los ofrecí al difunto en vida y si no se los merecía, también le eche su baldón y los sostengo. Y ¿si ni lo conocí? ¿Qué carajos hago en su sepelio? Nada me une a un cadáver.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Una imagen vale más que mil palabras

Ya le saqué tiempo a una frase como "el que piensa pierde" y yo para eso soy maníaco, entonces ahí les va la otra. El asunto es dar por cierto una frase que se ha repetido por centurias o tal vez milenios si aceptamos que proviene de la cultura china y claro, de nuevo se puede defender con buenos resultados, pero, a mí no me interesa la defensa de las frases de combate del pueblo. Me interesa contradecirlo y es que a eso me dedico en este mundo, a llevarle la contraria a todos y a todo. Si, sé que pierdo mi tiempo y les hago perder el de ustedes, pero lo hago más como ejercicio mental, como una muestra de lucidez y capacidad y, en la mayoría de los casos es lo que yo pienso, que bien o mal, siempre tengo unos cuantos lectores en esta maravilla de tecnología que llamamos la red. Al hecho: ¿Vale más una imagen que mil palabras? digamos que mil palabras caben en cuatro hojas y la imagen es pequeña y si mucho se gasta una. Una impresora puede darle la razón a la imagen, porque si es más costoso imprimir a colores, pero ¿Y si la imagen es a blanco y negro sigue valiendo más que las palabras? es probable que en tinta gasten más las palabras así que, desde la impresión llegamos a una pequeña contradicción. Ahora veamos desde el valor intrínseco. Si entran al museo, verán unos cuadros al óleo o al pastel o unas acuarelas de tamaño gigante y esas imágenes valen más que millones de palabras, sólo imaginen el dineral en tintas y cosas así. Piensen además que si la obra es de un autor conocido, un Manet o un Velásquez o un Munch o que tal un D'vinci, no se diga más, que esas imágenes valen más que cualesquier libraco, aunque yo, por mi parte, no les doy un céntimo por ninguno. Ahora, si las letras son escritas por un Cohelo, un Chopra o un Cuauhtemoc, cualquier imagen es más valiosa que semejantes pendejadas. Pero y allá va mi pero, entréguese una imagen del esquema de armado de una máquina y ojo, una sola imagen y compárese con el manual de mil palabras donde explica que la parte marcada "a" se inserta en la parte marcada "b" para que la parte "c" pueda girar libremente, poniendo el eje "d" en la juntura "f" para que la campana... ¿Me entendieron? Ahí si, son más valiosas las mil palabras. Ahora, de nuevo pensemos lo siguiente: yo soy un lego ─para no decir "tapao"─ para dibujar, pero cualquier mamarracho le hago y la prueba es que en el área de diseño ─mis ideas espaciales─ o las he fabricado yo o con dibujitos le he explicado a otro lo que debe hacer y además me creo escritor ─de pacotilla pero escritor a fin de cuentas─ y lo hago constantemente. Semanalmente produzco unas cuartillas y publico otras tantas y no me van a salir acá con que, lo que he dibujado vale más que lo que he escrito. Producir intelectualmente no es difícil, pero ¿A cuántos conoce usted que lo hagan? Ordeñar el cerebro para que lactee el universo de la página en blanco no es una tarea simple, mientras que mamarrachos le pinto donde quiera, que a mí los papeles en blanco me desesperan y por eso una imagen no vale más que mil palabras. Además, de cualquier mamarracho se pueden escribir más de mil palabras y si uno es como Thomas Mann, nunca encuentra el tiempo perdido y podrá hablar un mil páginas de la mancha en la pata de la mesa. Explicar el arte es una pasmosa tontería y no me veo explicando "el grito" o "Las Meninas" ni tampoco veo a los agentes de tránsito reemplazando los signos aquellos por las letras correspondientes: "PROHIBIDO PARQUEAR". El símbolo aprendido es más rápido y no requiere saber el idioma y eso salva de nuevo a la imagen. Pero, y ahí va mi último pero, ¿Cuál es la maldita pelea si las imágenes explicadas valen más que las imágenes solas y las palabras solas? Úsense ambas a discreción y no se piense nunca que una vale más que la otra y les dejo esta perla: En la mañana me preguntaron ¿quieres quesadillas? yo no respondí porque me quedé pensando en las posibles respuestas y luego lo olvidé. Mi mujercita no preguntó más y calentó dos quesadillas para ella, yo me levanté, fui a la mesa de la cocina y me las comí, porque una acción vale más que una imagen y que mil palabras.

lunes, 4 de diciembre de 2017

El que piensa pierde

Sabia frase de la sabiduría popular que a mí me entra como en reversa porque para mí la cosa es "el que no piensa es idiota". Si uno se pone a pensar como los jóvenes de ahora no termina el bachillerato. Bien sabido es que a la juventud se le tiene un amplio rango de idiotez permitida: En la juventud se puede parar la cresta, pintar de verde el cabello, hacerse tatuajes con la aguja de costura, atravesarse mil agujeros, decir sandeces, pensar igual que todos adjudicándose un pensamiento "libre y único", pedírselo a toda la que se atraviese, acelerar a fondo y hacer el ridículo y si piensa pierde porque no lo hace, porque pensar es un proceso y reaccionar es otro. Hay que valorar el pensamiento en cualquiera de sus formas. ¿A quien le sirve que no se piense? Al que te ofrece un negocio oscuro, al que necesita de la imbecilidad del otro para efectuar un asalto sin armas, al que lleva el prejuicio del afán como bandera para hacerte cometer una tontería. Para mí es claro, se debe pensar todo un poco, no importa que te pregunten, si respondes demasiado aprisa, las ideas no han pasado por el pensamiento sino por el instinto y eso no habla bien del pensador. ¿La idea es superior al instinto? Lo dudo. Si un carro te va a atropellar y lo piensas, puede que no salgas bien librado, pero si una chica te ofrece sexo y lo piensas, puede que no te de nada porque en el sexo el instinto es todo, pero siempre debe pensarse, hay muchas porquerías que te ofrecen en la calle que están envenenadas. Pensar es de seres superiores, reaccionar y ser instintivo está en el tigre y en la cucaracha. Que tenemos instinto es claro, es lo que aún habita en el cerebro primitivo. Cuando alguien le haga una pregunta dese el lujo de esperar para responder, de mirar al otro fijamente y luego... si... despacio... responda. Para algunos es sinónimo de no haber entendido o de no haber oído, pero el efecto es apabullante: el que piensa no pierde a menos que su pensamiento no discurra o sea anquilosado, es decir, que piense que el que piensa pierde, que no es un pensamiento sino una injuria para obligar a actuar. En la mañana me preguntaron "quiere una quesadilla" mi cerebro se quedó pensando en la analogía de quesadilla con pesadilla -y la verdad no quiero las pesadillas de nadie- medité si mi cuerpo necesitaba de un pastelillo y al final olvidé responder. Quien me preguntó calentó dos quesadillas y las puso en un plato a esperar a que se enfriaran un poco y me sacudió: "el que piensa pierde". Luego me levanté, tome una quesadilla y me la comí y pensé en responder "una imagen vale más que mil palabras" pero  pensé y vi que eso tampoco es cierto, así que me senté a escribir esto y veo que la acción sin pensamiento es reacción; la acción con pensamiento es acción con dirección propia, es activismo puro y el pensamiento sin acción es filosofía y letras. Se puede defender "el que piensa pierde" pero no en mi mundo, en mi mundo yo pienso y le permito a todos pensar y producir, no tengo afán de que cometan un error, que es a lo que induce la fraudulenta frase elaborada por un vendedor puerta a puerta que ofrecía a módico precio un televisor original SQNY  o un computador HACER, un auto VMW y una navaja BITORINOX original del ejército suizo. También la esgrimió una prostituta que ofrecía "los cuatro servicios" antes de que otro "aprovechara" -juro que no sé cuales son los cuatro servicios- y al mismo tiempo es la frase preferida del estafador de mentes inocentes como las de los niños que diariamente se dan de baja en las redes sociales y que esperan inclemente la frase retadora para decir sin vaguedades y con mucha ambición: "si". Para mis detractores la frase es cierta y si me dicen "el que piensa pierde" entonces, déjenme perder, que prefiero ser un perdedor que piensa y no un ganador sin cerebro.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Eufemismos

Oyendo tal palabra quiere uno creer que lo están ofendiendo, sobre todo si la oye al socaire, pero nada, la tal palabreja es una translocación o una ocultación de las reales intenciones simples, llanas y advenedizas bajo términos más dignos, menos vulgares y ofensivos, términos menos entendibles y a veces bastante risibles. Póngase por ejemplo que a veces en vez de decir negro, decimos "persona de color" y nótese que no se especifica cuál es tal color; para decir prostituta se usa "trabajadora social" (no confundir con socióloga) otros más coloquiales usan "trabajadora sexual"; Para decir desechable decimos "basuriego" o "ropavejero", que ya "desechable" es eufemismo para "habitante de la calle" y  "habitante de la calle" eufemismo para "gamín" y "gamín" eufemismo para "hijo de la trabajadora social" que es eufemismo para HP - que es abreviatura de Hewlett Packard- que ya no es eufemismo. "Popo" es eufemismo y "pipi" también, como "hacer aguas mayores y menores" o "hacer del 1 o del 2" e incluso "ir al baño" porque "cagada" y "miada" son demasiada información y, a mi parecer, muestra clara de procacidad o ignorancia de términos más adecuados a los momentos. Imagínese una chica que se para en la reunión familiar o de negocios y en vez de decir "voy al tocador" dice "voy a cagar, esta mierda me cayó como un culo". Hay defensores de ambos lados y por eso no hay necesidad de decir que lado es mejor, baste decir que uno de ellos revela cierto respeto y conocimiento del comportamiento en sociedad, etiqueta y buen gusto, el otro no. Pero sigamos con los eufemismos, para no decirle a una persona "bruta" le decimos "despistado" y para no decirle "tirano a un profesor, le decimos que es "muy llevado de su parecer"; para decirle a una chica que está lista para las relaciones sexuales, decimos que está "de merecer" o que está "buena" -aquí el ser o estar cambia horrible el contexto- Usamos "calipígica para "nalgona y "pectopulenta" para "pechugona" que a su vez es eufemismo para "senos prominentes" o "piernotas"; para no mencionar el "cuatro letras" que no es el codo decimos "tafanario" o "fondillo"; para referirnos al sexo fuera del matrimonio decimos "extramarital" o "canita al aire" o hasta usamos anglicismos "affaire" y para una persona que optó por el tercer sexo -que ya es eufemismo- usamos "salió del closet" -en Colombia lo correcto sería "salió del escaparate"- o "bota el plumero" o "le gusta el mundo por lo redondo" o "lo primero que se come de una rosca es el hueco". El eufemismo es un mundo de posibilidades en manos del artesano del lenguaje y como es el hablante quien crea el idioma, podemos hablar de millones de eufemismos que no deben confundirse con los sinónimos: bolsa y costal son sinónimos y no son ofensivos, trasero y culo lo son, pero el momento de uso es importantísimo como ya mencioné: En la cama decirle a la amante que si por favor le da el lugar en donde la espalda pierde su casto nombre es asesinar la pasión y en la contienda política decirle al otro que le dieron por el culo no es muy galante o valiente. El eufemismo es un caso de estudio y de buenas a primeras -revisen datos pasados de este blog- la música es experta en tales cosas "viaje a la húmedad" por sexo es una genialidad "trigal" para referirse al "amor veneris vel dulcedo apeletteur" es decir, al sexo como lugar, es una maravilla única. El reggeton es burdo y procaz. La escritura y la palabra son amplias en eufemismos o sino, mire esta perla de Héctor Abad "invidentes, trabajadoras sexuales y afrodescendientes o sea ciegos, putas y negros" o esta de Salom Becerra: "Pacho, Quique y Poncho para referirse a los reyes Luis XIV, Enrique VIII y Alfonso X". En fin sea usted o no eufemista, entienda o no el sarcasmo, le interese o no la salvaguarda de la honra social, el eufemismo es un detalle que aunque no siempre se entiende, en sociedad, cae bien. Lo dejo acá, pero no por que ya no tenga nada que decir, sino porque "se me acabó el papel".

Convence o muere

Este tema ya ha sido más que molido por estas páginas desde sus inicios, pero siempre se puede volver sobre las huellas, sobre todo si permite esclarecer un vago concepto. Acá se ha retratado la religión como un engaño y una manera de represión. Se ha puesto la política en el peor de los términos porque persigue y acosa a quienes no están de algún lado y precisamente a los que no están del lado del partido perseguidor. En estas páginas el vegetarianismo ha sido expuesto en consecuencia de sus pretensiones y la supuesta y mentida razón de la supremacía de uno y otro bando. La opinión personal se salvaguarda como la más preciada de todas y esto a consecuencia de seguir un proceso muy similar al de la ciencia. No se trata de escribir sandeces aunque lo parezca. No hace mucho que en una conversación con Camilo R. Surgió aquello de que los vegetarianos, los religiosos, los fanáticos deportivos y uno más que olvido, siempre tratan de hacer lo mismo: Convencerte de que su comida es la correcta y que te pases a ellos; de que su dios es el mejor, más digno y fiel y que te pases a ellos y convencerte de que su partido es el más útil, serio, justo y responsable y claro, que te unas a ellos y les ayudes con tú voto. A decir verdad, eso es una tautología -en mi mundo es una verdad para cualquier interpretación- y un axioma: Encontraremos a la gran mayoría de los accionistas de estas empresas buscando prosélitos y ayuntándose con aquellos que caen en sus redes o haciendo corporaciónes y familias que les agrupen en torno a sus creencias (ah, llegamos al meollo de mi desprecio por las asociaciones) y les permitan, no sólo crecer como seres sociales, sino fortalecerse en tales creencias. Acá sigue lo divertido, ¿Está alguien exento de buscar tales prosélitos y de hacer tales asociaciones? ¿Puede alguien vivir en este mundo sin tratar de imponer sus ideas y preceptos sobre tal o cual ítem? No se trata de defender a los vegetarianos, ya dije que los he atacado por su verborrea y sinrazón evolutiva y sus ansias de que la humanidad vuélvase como ella, e incluso por la pretensión de algunos de opacar la violencia innata que nos ha traído de las selvas a la civilización. Tampoco trato de defender a los políticos a quienes odio y desprecio por la sola razón de lo que representan, depredadores sin más ventaja que el verbo pobre con el que engañan a las masas ávidas de ser engañadas y necesitadas de ese engaño. Mucho menos abanderar las causas de la religión, cuya finalidad de explicar fenómenos se convirtió en modelo de explotación y sumisión para permitir que unos pocos detentasen el poder. Pero y ahí va el pero, ¿Cuándo nos vemos a nosotros mismos defendiendo una cosa que no sea nuestro propio rock de letra crítica y lanzando pestes contra todo lo demás? ¿Acaso nuestro propósito de unirnos no consiste en hacer fuerza en nuestro propio sentido? A lo que me refiero es que no existe en el mundo una organización que no busque incrementarse  y hacerse fuerte y la razón es netamente evolutiva. ¡¡¡Nadie quiere desaparecer!!! Eso no saca en limpio a los fanáticos del fútbol que atropellan al que no viste con el mismo color, porque las arengas son iguales y los representantes de cada bando igual de salvajes y hebetados. ¿Estamos? El vendedor de la calle necesita que te pases a su lado y  y te halaga para que compres su "fina y bella" mercancía, que buena o mala no es más que su manera de hacer fanáticos, aunque tal fanatismo se convierta en una depresión al ver la tontería que se compró por fe propia. El estafador que se sube al bus pretendiendo ser una víctima para después saltar sobre su presa y acosarla, tiene mucho de estas asociaciones, aunque no busque pertenecer sino ser aceptado por el tiempo requerido para su depredación. Ya recordé el cuarto enunciado, las feministas, a ellas poco se les ha tratado en estas páginas, pero se les ha tratado igual, otras fanáticas tratando de convencer que su especie está en peligro y no, no es cierto, ni siquiera hay tal especie. En fin, no queriendo librar a nadie de responsabilidades, quiero manifestar lo que nos hace diferentes: El fanático religioso toca a mi puerta, yo toco en su "playlist"; el político me vende una idea por televisión o en vayas, yo la pongo en mi "blog"; la feminista busca que esté de su lado con sus argumentos, yo argumento en mi defensa las posiciones de la ciencia sobre tal respecto; el fanático del deporte de las patadas me incita a jugar y a gritar con su equipo, yo le grito que a mi no me dan premios cuando gana concursos, ni me paran bolas las del pom pom. Es más, en este momento estoy tratando de convencerme que no soy lo que tanto persigo. Después dicen que por qué se vuelan algunos la tapa de los sesos.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Érase una vez un libro que era yo y tuve que devolverlo

Hace poco leí a Efraim Medina Reyes, no lo conozco, pero creo que es de acá de estos andurriales latinos y su libro describía a un ser hosco, drogadicto, pervertido, huraño, apático, maniqueísta, franco pero odioso, libre pero cautivo de sus vicios, anarquista pero en el sentido caótico, nunca un votante consumado, nunca un enamorado de la tierra a la que llamaba la "ciudad inmóvil" yo quise suponer que era alguna región apartada de la costa porque aludió a mar y playa. El tipo que protagoniza la novela sabe que no puede amar sino a esa persona que ya no está y se niega otra pasión, seguro de que cualquier otra persona, Mónica por ejemplo, terminará siéndole apática e idealiza a la otra que no se menciona sino como "cierta persona" y se jura que por ella no sentiría nunca esa repulsa que le crean las otras. El individuo del que hablamos se hace un lavado cerebral para evitar acercarse a otras personas con la intensidad con la que lo hizo con esa cierta persona y así se cura de todos los males. Me encanta como maldice a los novelistas colombianos, las pestes que lanza a nuestro Nobel. Gabo ya murió, pero desde la tumba debió haber oído que su gran poder no fue la escritura y que un premio de esos se lo dan a cualquier hijo de su madre y si no esperen la madriada que le apunta al otro pendejo de Mario Vargas Llosa, un pobre idiota que ni escribir sabe, completamente soso y sin ataduras, yo por lo menos al Gabo le he defendido lo entretenido, pero al otro ni le agradezco las noches de insomnio con su escritura de alcantarilla, tan rebuscada y tan simple y con esa monotonía que sólo un lego puede darle a una conversación. Pero esperen, ese libro, ese personaje del que les estoy hablando desde el principio, soy yo. Si, ¿Cómo les parece? que Efraím no me conocía, que el libro fue escrito antes de yo nacer, es probable y yo apenas leí el libro hará unos quince días, así que yo no podía imitarlo, pero ese señor del que hablan allí, ese patán, esa ignominia, ese vicioso, ese destructor de honores, esa cloaca ambulante, ese ser pérfido y aprovechado, ese líder del sentido opuesto, ese tipo, soy yo. Para muestra un botón. Uno debe decir lo que piensa, sin importarle mucho el que un mago letrado le lleve la contraria o en caso peor, que tal mago letrado le apoye. Nada como ir en contravía, como el salmón, au contraire y contra todos los que detentan el poder. Viva la anarquia!!! A la par, quien me presta el libro me pregunta por Tomás y el libro mismo le responde con mis palabras...
Imagínese que le hacen apología a una bestia como Tomás Carrasquilla, tiene seminario y hasta diplomado y doctorado y parece que se sientan en esas clases a lamerle los huesos del culo al padre de las letras antioqueñas pero que ni por el carajo se han leído esa aburrición de "El padre Casafús" o ese tote desvencijado salido de la ladera de una montaña que es Simón el mago o ese asalto literario, que fue hasta novela televisada de, "La marquesa de Yolombó" o ese cuento imbécil de "Dimitas Arias" y en fin, que opino yo, es lo que hay que preguntarle al libro de don Efraím, porque yo despotrico, no opino, en este país no hay nada original, las bandas que se creen grandes son las más viciosas y las que más se arrodillan para pertenecer, los que ganan premios son los que están en las listas de las pomadas, los que más rodilleras compran y más piensan en comida para que la baba les chorree. La escritura latinoamericana es incipiente, sosa, falsa, aprendida, no hay un sólo escritor que merezca llamarse así, a no ser por aquel que siempre he defendido pero que dejo en la memoria porque no estoy de humor para halagos y para él fue mejor que lo dejarán en la oscuridad a donde pertenecía y quedara en el olvido de esta patria que no le perdonó ser un hombre libre. La humanidad es simplista, por eso acudieron al rock y por eso se acude hoy al otro género musical puertorriqueño que odio mencionar y mañana, mañana, mañana más cuentachistes...

lunes, 13 de noviembre de 2017

La independencia del nuevo reino de granada

No es por más que debo decir que no sé nada de la famosa ya, independencia de la Generalitat de Catalunya y que por tanto no voy a hablar de ella, ni de los mossos d'esquadra, ni de Mariano Rajoy o de Carles Puigdemont o de la Saénz designada a reemplazarlo. No señor, sólo voy a disertar en cuanto a independencia y de la viabilidad de ésta y de sus posibles escollos. Por primero cualquier libertad o independencia que nos propongamos es un objetivo loable porque la palabra reza: cada vez más libertad y ¿qué mayor libertad que la de no depender o responderle a nadie? La libertad y emancipación del hogar es una cosa bella: adiós padres, me largo a vivir mi vida, hermoso, si se me permite tal expresión para una dama como la independencia. Un país obtiene su libertad y decide no estar más bajo el ala de su mamá gallina, hermoso. ¿Quién decide tal cosa? ¿detrás de quién está tal liviandad? Si, porque a veces la tan fingida independencia fue orquestada por un montón de partidarios de la misma que salían ganando de antemano. Seamos sinceros, a mucho paisa le han metido aquello de la independencia de Antioquia, pero siendo serios, les importa un pepino quien o qué los gobierna, mientras que ciertas familias económicas de Antioquia, vivirían un paraíso si pudieran tener todo un país en sus manos. Viene el pero de irse a vivir solo: ¿Quien lava? ¿Quién cocina? ¿Quien arregla? ¿De dónde saldrá el gasto? ya no está mamá para que limpie tu trasero y debes hacerlo solo. Igual pasa en una generalidad: ¿hay infraestructura? ¿hay posibilidad de abrir economías e inversión? ¿hay maquinaria militar? ¿existe industria y fuentes a explotar? El estado no son sólo sus reglas y sus normas, su constitución y sus gobernantes, un estado antes que nada debe tener seres humanos que se dejen gobernar y un espacio físico donde habitar, un espacio que defender como terruño y por el cual morir con honor. El hombre se apegó tanto a la tierra hace 12000 años, que hoy se hace matar por ella y sin ella no hay estado posible. Si no me creen pregúntenles a esos de la tierra prometida por qué han sido sus conflictos eternos y, si alguien me jura que existe una nación gitana o una comunidad nómade, pues, a esa quiero pertenecer para poder odiar más esta tierra insensata que sólo da a luz hombres que quieren más tierra y más poder. Perdón, mi disertación es sobre la independencia. Si una comunidad quiere y puede ser sostenida porque tiene campos fértiles, o porque su comunidad es capaz de producir en masa y tiene industria, porque tienen la casualidad de poseer grandes depósitos de minerales o combustible fósil o bien porque prestan un servicio inigualable. Salvado el problema de estado como lugar, toca salvar el estado como organización y a ello viene si hay poderío militar para defender tal independencia, si tiene organización, si posee la capacidad que se requiere en cuanto a pensamiento -Aristóteles dejaba el gobierno a los filósofos y para tal creamos en la palabra filócrata porque filosofócrata me parece demasiado larga- y dirección correcta de los recursos. Me perdonarán si la comparación la hice con la independencia de un individuo. ¿Se imaginan uno en la casa, con las recursos de la herencia, pero sin la capacidad de administración? O ¿con el sueldo de la semana pero todo gastado en papitas y salsa y el water cayéndose de mugre? No diré que igual algunos sonsos sobreviven a su independencia aún con muchas falencias y a eso le llamamos en américa "la patria boba" hubo una independencia por la fuerza y luego no sabían los gestores de tal que hacer con ella. Para más información su querida Colombia nunca salió de tal estado y por eso somos patriobóbicos. Ahora ¿Se imaginan ustedes lo que le dolió a la madre España la independencia? Dejar de recibir el oro de las indias occidentales fue un duro golpe y por tal se resintió la corona y la misma cosa pasa en esos lugares, como voy a partir la herencia de los viejos si quedo con muchas pequeñas herencias. Los padres quieren que te vayas de casa, pero que no dejes de aportar por los esfuerzos en tu educación o en tú salud y comida. Eso puede explicar en un principio lo que significa una independencia, quienes la añoran por intereses fuertes y quienes la repudian por principios bien idiotas como la unidad nacional.