lunes, 16 de diciembre de 2019

La ley de caucho

Me llegó la noticia de que a partir de 2020, en Bogotá y lo más seguro es que luego en el resto del país, se puede pagar una cuota de aproximadamente 1000 dólares anuales para no ser multados durante el "picoyplaca". Me explico, si usted tiene un vehículo y lo quiere sacar cuando la ley le está aplicando una multa, prepaga para que su vehículo esté exento de la aplicación de la ley. Genial ¿no les parece? Eso implica un jurgo de cosas, por ejemplo, que la ley con plata entra o que la ley, si se salta con dinero, no afecta la movilidad ni el medio ambiente; implica que la ley fue un gran invento para generar dinero y no tan relevante en movilidad o medio ambiente; implica claramente que en este país las leyes son de papel y de billete y no dudo que pueda seguirse el ejemplo con todas las demás leyes. Bonito que uno mate tres o cuatro seres humanos y los pueda pagar con plata en vez de cárcel. Dichoso yo si puedo robar dinero y después evitar las acusaciones legales con una módica cuota inferior a la obtenida en el delito. Rico poder pagar con dinero por un halo protector contra daños a terceros, contra conducir embriagado, contra pasarse los semáforos en rojo y contra atropellar peatones. Ah perdón, se me olvidó que ya esas cosas existen en este país pero para hacerlo hay que tener dinero y sólo tienen acceso a él las clases privilegiadas del mismo querido y adorado país, es decir, los millonarios y poderosos, los "tiburones del tanque", los cacos de la nación. Con pequeños montos de billete cuadró su fuga la señora Merlano y con billete se ha logrado tapar con dos dedos el proceso 8000, con plata se han librado los alcaldes de ser procesados por peculado y con plata se paga la casa por cárcel para algunos protagonistas del carrusel de la contratación ─hoy voy a dar más de tres ejemplos por exceso de ellos─ con plata se pagó el conflicto armado en Colombia sus escaños y fue con mucha plata que se realizaron las negociaciones para obtener un Nobel que, como siempre, mi advertencia fallida no despertó a ninguno, el "pobre Nobel y pobre paz" de Fallaci fue voz en el desierto y fue con plata que se tapó el escándalo Odebrecht, que todavía hay muchos "untados" inmunes a la ley o exentos de ella y para terminar, fue con dinero que Pablo se pagó la construcción de su propia cárcel para mandar desde allí, vigilados por la soldadesca de la patria. El vil billete que se mete en cada recodo y el cual quisiera uno que abundara en nuestras arcas, no sólo para que no nos aplique el "picoyplaca" ni el "comparendo ambiental" sino para pagar cuando se nos vaya la mano con alguna adolescente ─para citar un caso conocido, el del rey del pop que no pisó una cárcel por pedofilia porque la plata es muy bella y apaga conciencias, rehace himenes y lubrica traseros y si quieren, el Sherlockiano caso de la niña Samboni, donde los testigos "se suicidan" y nadie duda "porque ese man tiene mucha plata"─ cuando por descuido o arrogancia se nos va la mano en una golpiza educativa y en casos en que seamos descubiertos en flagrante delito. !Qué lindo¡ Nuestros próceres de la patria demuestran tener un don para la creación de dinero de la nada. Esperan amasar la bobadita de entre 170 mil y 200 mil millones al año que juran invertirán en infraestructura de tránsito, aunque hoy más que nunca, vemos ingenieros y diseñadores que trabajan para el país, que piensan que el problema de la movilidad vehícular se soluciona quitando vías y cerrando calles. Quien pueda darse el lujo de pagar la exención convertirá el modelo en estatus entre ciertos conocidos: "Fresco gueón que yo pago derechos para que no me partan, o sea, mira, tú sabes". La igualdad de derechos se supedita al nivel de ingresos, porque hasta el que no tenga carro tiene derecho de pagar "voluntariamente" por la excepción, parafraseando a Galeano: tanto el rico como el pobre tienen prohibido dormir bajo los puentes, mendigar en las calles, protestar contra esta justicia y robar el pan y tanto el rico como el pobre tienen acceso a la ordenanza de eliminación de partes, si pagan... voluntariamente... A mi modo simple de ver nos andan demostrando y comprobando que la ley es para los de ruana y que se crea sólo con el fin de ajustar más la ruana, al modo de Evaristo la cárcel es un sitio "donde el rico nunca entra y el pobre nunca sale" al modo de la ley "justicia y derechos para todos" y la verdad es que hay que darle un Óscar a esos genios creadores por "Mejor diseño de producción", un Nobel de economía y un Grammy, que se los doy yo: Grammyjueputas.

PS: Ustedes y nosotros sabemos a dónde parará el billete recolectado, en los bolsillos de los genios creadores de la ley, en el futuro se descubrirá una malversación de esos fondos y se hablará de un nuevo país y de que "fuera los corruptos" y un nuevo presidente asumirá con la sorna de "ayudaré al pueblo" pero dirá para sus adentros "a hundirse". Los responsables ya andarán en paraísos fiscales y si los atrapan, cubrirán sus huellas con parte de lo robado o serán puestos como mártires para que el pueblo amnésico se quede conforme o acceder a su lado Scrooge ─luego de su miedo a morir por aguafiestas─ o apelando a su "modo navidad".

PS 2: Vean en Medellín que disminuyeron la capacidad de la carrera "Carabobo", de la carrera "Bolívar" y ahora están determinando el trancón de la avenida de la patria: la "Playa" que está siendo cercenada en más de un 50%. Genios diseñadores: aumentan los aranceles vehículares y la entrada al país de más vehículos, SOAT, Técnico mecánicas, daño a terceros, pase y verificación de pase, exención de "picoyplaca" y cierran dos carriles para Transmilenio y Metroplus y las demás calles las recortan para evitar que los carros circulen y producir trancones donde se quema más gasolina de la acostumbrada y cerramos calles para que quienes quieran acceder tengan que dar el doble de vueltas perjudicando tiempo, depreciación y medio ambiente.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Oda contra la sociedad toda

Pues por estos días hemos sido puestos en algún pináculo social del rock. Un punto máximo de la gráfica en la que hemos aparecido "demás" en eventos de baja cota ─siempre son eventos de baja cota─: dos o tres bares, un parque de medio pelo y otro de medio lado, un ensayadero y hasta un encuentro de amigos.  Alguno hasta pensará que vivimos rogando, como hace la mayoría, en bares y festivales para que nos inviten o incluso, cobrando favores o cohersionando a los organizadores para que nos pongan en escena. O de buscar a los que organizan eventos con bandas extranjeras o nacionales, acostumbrados a que les soben chaqueta y hasta a recibir dinero de las bandas que quieren ser "teloneras" en ese cartel.  Yo jamas lo he hecho, sobar chaqueta o pagar para tocar. Sépase que yo les escupo la cara a todos y sobre todo al que pretenda que yo le hago mandados a la política o al juego de los medios. Digo lo que tengo que decir, si alguien no me entiende o si los medios no lo publican no es mi culpa, para eso tengo los blogs. Es más, yo no he invitado a nadie a que me haga un "cover", ni les he puesto mi sala de ensayo a disposición para que me incluyan en sus agradecimientos, no he llegado con el grupo completo a un concierto a que me dejen tocar dos canciones y no he realizado "alianzas" grupales para conseguir beneficios con nadie y de nadie. De todas maneras esos eventos se graban para la memoria y para el ego y para "demostrar" que se asistió y porque... Porque sí. En mi caso lo hace mi querido D.A. o alguien cercano.  Puede ser que cada banda compila su historia y cada banda o artista requiere un dossier fotográfico, un historial y un "Good will" si puedo llamarlo así. Eso lo hace cada cual y cada cual debería ser consciente de sus alcances y limitaciones. Yo no espero a RCN, Caracol o a Canal Capital haciendo esas fotos, reportajes o entrevistas y, aunque soy enemigo de ellas ─pueden preguntar cuantas veces he llevado yo cámara o celular a un evento o si de casualidad alguien me ha visto con uno tomándome algunas selfies o pidiendo foto a alguien─ no deploró la capacidad que tienen los otros miembros del grupo para hacerlas y su derecho, y de hacerse sus selfies y su derecho a hacer lo que a bien les venga en gana, sin oprimir la gana del vecino. Así me las tomara, he aclarado que no tengo redes sociales para publicarlas y y no padezco la egolatría de andarme mirando ─de hecho me fastidia ver videos míos, entrevistas y hasta escuchar grabaciones o hacer relecturas de mis libros o ponerme en youtube─ en mi casa no hay una sola foto, cartel o diploma en las paredes, el quepasap es para mí una herramienta y estoy seguro que mi belleza no alcanza para cubrir los deseos de nadie y que nadie desea o le interesa saber si comí, si dormí, si me acosté con algo o si estoy saliendo con alguien. ¿Qué puedo mostrar yo que no sean las elucubraciones de mi cerebro? Nada. Aunque algunos sabios dicen que ni eso. Y tengo unos blogs para desgraciarme y despotricar, para desahogar mi garganta, para explicarme a mí y a quien quiera leer, para pensar y organizar mis ideas ─sépase además que en ellos no hay una sola fotografía, diagrama o esquema. Soy escritor no caricaturista─ y es para ello que mis amigos publican en sus redes tales artículos porque yo no le hago propaganda a ninguna. Ni a mis canciones, ni a mis libros, ni a mis combates personales. Si quisiera tendría un millón de seguidores en lo que canta un gallo, pero sufro de la imposibilidad de engañar y proponerme a mí como héroe ante los chicos que trato. Como dije, yo no pedí amigos, no envíe solicitudes de amistad, no comparto mi número telefónico, no contesto el teléfono ─uso uno alternó que contesta una amiga por mí y me remite los mensajes─ en esto agradezco tanto a David y a Camilo que lidian con la gente y me ahorran tener que aguantarme sus pataletas y sus indignaciones pueriles. Sus necesidades de ser invitados a... y de conocer los contactos de b... ¿Cuánto les pagaron? ¿Cómo se llama el organizador de tal festival? "Invíteme que yo no cobro pasajes ni estadía... esos manes que se creen estrellitas, ese "picao" de Jaime..."  Yo no me meto a vuestras redes sociales, no hago acotaciones sobre vuestros comentarios, nunca he dado un "me gusta" y aunque hubiera un dedo hacia abajo, no se lo pondría a nadie. Ambos son una manera de manipularte y tú te dejas manipular. Para esta sociedad hecha de heces fecales no existe nada bueno. Si vino porque vino y si no vino por engreído que no vino. Si canta bien porque canta como Luis Miguel y si lo hace mal porque no estudió técnica vocal. Si ejecuta bien la guitarra porque es un hijo de papi y mami que se graduó en Hardvard y si lo hace mal porque es un borrachín que no quiso estudiar para mejorar. Si lo saludan y le piden fotos porque se cree una súper estrella y si nadie lo saluda porque es un donnadie que pierde su tiempo en eventos de esta categoría. Si tomó una foto porque usó un celular de alta gama y si no la tomó por chichipato que no tiene ni para un celular. Si vino con una guitarra buena porque es un engreído de clase alta y si vino con una guitarra malita porque es un descuidado que no tiene en que caerse muerto. Igualitos que los cristianos, todo es señal de algo malo o todo es maldad o todo fue porque así lo quiso el señor. Si no es de derecha es mamerto; si no es uribista es de izquierda; si no es cristiano es ateo; si no es peñalosista es petrista. Esta sociedad es una lacra que se merece lo que tiene y mientras más los veo actuando más me asombro de su ductilidad y arrogancia sin tacha y quisiera decir que más amo a los animales, pero no es cierto ¿preferiría los animales a la sociedad? sí, pero eso es lo que me empuja a la soledad, a la cara de displacer cuando me aborda un sujeto que no tiene idea de qué o por qué está dirigiéndose a mí. Se dejan manipular de todo y no tienen un pensamiento propio ni a destajo y si lo hacen es para echarle el agua podrida al que no esté presente o escudados tras seudónimos rutilantes o parapetados tras la barrera que los separa como público o incluso aprovechando ese anonimato posible de la red. Sociedad de mierda, caduca, prepotente, ígnara, populista y babosa. Sociedad insípida alimentada por sociedad. Yo puse mis ojos en el rock que hablaba de anarquismo y me equivoqué, son tan egoístas como todos los demás, todo lo quieren para ellos, la A y el círculo era un adorno como el gancho y la cadena y el pensamiento una mentira, la ideología una repetición de otros. De nuevo igual que la religión: "padre nuestro que estáis en los cielos..." repiten como loros, como chusma hebetada, como la monja que recita una defensa terminando con un nombre un capítulo y dos versículos. Son tan simples como la ley de la selva: "sálvese quien pueda y ojo por ojo" ¿A qué lado estas tú? A ninguno y no creo que quien no está conmigo está contra mí, ni que el enemigo de mi enemigo es mi amigo. No, ese también es mi enemigo, una coincidencia en desapego no es coincidencia en afecto. Sé que no me quedan salidas, lucho contra la iniquidad, pero la iniquidad es mayor a mi deseo por librar a un rebaño de yugos; expongo la ciencia detrás de la creencia para desenmascarar a esa golfa, pero los creyentes son demasiado feroces para abandonarse del todo y si lo hacen es por abrazar cosas peores; teorizo el falansterio y la utopía pero sé el fracaso que serán esas ciudades llevando esta masa insípida que no puede rehuir el llamado de la selva dentro de ellos, ni el deseo inherente de vivir aplastados como Gregorio Samsa; Canto contra la democracia y el capital y los comunistas e izquierdistas piensan que los defiendo, conociendo yo que sus ideologías son las mismas de dinero, engaño y latrocinio; canto con rabia gritándoles la verdad y la mayoría corea conmigo como si no fuera con ellos; elucubro verdades que la pueril manzana podrida ya no puede asumir, por eso, porque está podrida... o porque no le interesa... de ambas formas pierdo mi tiempo y mi salida es la muerte, pero no iré voluntariamente a ella... o el destierro, al que me apego gustoso. Por mí no haría nada más en este mundo, pero mientras haya Camilo y Punkies y David, yo iré al llamado del cuerno, así me toque aguantarme a tanto imbécil, estoraque y turiferario.

PS: Sabemos bien que difundir algo entre los chicos es un bomba explosiva o una cepa de un virus muy contagioso porque ellos se encargan de convertirse en masa promulgando y promoviendo. Un mensaje con una canción, por mala que sea, garantiza adhesión y fanatismo. De ello no tengo duda pero no he podido engañar a nadie diciéndole lo bueno que soy. Regalarle a uno solo un álbum o pasarles algo en mp3, incluso sólo pasarles tú web site, todo eso es engañarlos.

PS 2: Además hay una razón para que no confraternice con la mayoría de las bandas y es que la mayoría saben lo que pienso de ellas: Un montón de ruido inaudible, con voces guturales que no me transmiten nada o con letras infantiles que revelan el síndrome de Tourette y la coprolalia. Cuando no una sarta de fanáticos con cresta que sólo repiten la señal de los cuernos y la del dedo medio estirado cómo si eso fuera un sinónimo o modelo de rebeldía, que es, en un momento dado, lo que pretenden ser.

PS 3: Recuerdo haber tocado en la plaza de Bolívar, en un "antimili sonoro" ningún canal que yo sepa, hizo eco de tal ofensa a los emblemas de la patria, pero por allí estuvo Hollman Morris haciendo proselitismo y lavándose las manos, no porque hubiera mandado un reportero a cubrir el hecho, no señor. No faltaron los rockeros que aplaudieron su intervención. ¿Qué dije yo? maldita masa tan decadente y tan sin personalidad.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Las bondades del teléfono inteligente

Si alguien pensó que iba a hablar bien del teléfono, no me conoce o no ha leído suficientemente esta columna. Todos saben las ventajas de llevar encima un intercomunicador inalámbrico con lámpara, cámara fotográfica, videoconferencia y acceso a diccionarios de sinónimos, antónimos y traductores, a la vez que a noticias y definiciones googleadas. Tal vez vivir sin el sistema de posicionamiento global sea bastante duro para el ciudadano de a pie y estar cada día y hora plenamente conectado es lo que requieren las generaciones actuales. Las ventajas han de verlas quienes usan sus dispositivos como secretaria: recordatorios, alarmas, reservaciones, alquiler de taxis y compras en línea... y hasta diseño, presentación y base de datos... En el ámbito académico la transferencia de archivos y las aplicaciones educativas junto con la comunicación por sms, mms y el intercambio de diferentes tipos de archivos, resulta en una manera eficaz y simple de comunicación. El problema radica en la imposibilidad de concentración de quienes ya son adictos a estos dispositivos, de quienes dependen de él para recordar la cita, levantarse en la mañana y consultar sus tareas. Hace años se pronosticó la desaparición del papel y aún no desaparece, pero cada vez más, los chicos subestiman aprender el idioma y la caligrafía y dejan el asunto en manos del corrector automático, incluso la memoria se la abandonan a estos artilugios y toman cada pantallazo de lo que no copiaron o de las tareas googleadas. En el ámbito profesional el mismo aparato que puede ser una bendición por la comunicación y la facilidad de encontrar al portador se convierte en un dolor de cabeza por las aplicaciones de mensajería ¿conocen un profesor que no deja su smartphone en casa sino que contesta sus redes en intervalos regulares desde el escritorio donde da la clase? Terrible, no hay concentración posible y no puede pedir esa concentración a sus alumnos. ¿que tal el jornalero y ayudante que contesta cada que le llaman para tomar "descansos"? o ¿el ejecutivo que se dispensa cada que su teléfono vibra durante la reunión? ¿La mucama del hotel que por andar en redes se demora el doble con cada habitación? Se va la productividad al mismísimo carajo y eso pasa en cada trabajo de tal tipo donde no se ha reglamentado el uso de tales aparatos. ¿Alguno ha llegado a un restaurante donde el mesero está más interesado en facebook que en atenderlo? o ¿a una oficina pública donde se le presta más atención al instagram que al pobre ciudadano? A veces va usted a comprar algo y debe esperar a que la cajera se tome una "selfie" para el novio o conteste su whatsapp. Incluso algunos son tan conchudos que comparten el twitter o lo comentan con uno para que esté de acuerdo o en desacuerdo, pero juntos, en algún tipo de inclusión. Algunos, sobre todo personas inmaduras, pueriles y adolescentes, no paran de ver, enviar y recibir porno que son incapaces de dejar de ver, incluso durante labores importantes. He llegado a pensar que es el equivalente a tener sexo en lugares públicos, excitante por la posibilidad de que te descubran. Ya el tránsito se vio en la obligación de reglamentar las llamadas mientras se conduce y sabemos que son causa de accidentes y lesiones aún sin conducir: está el que se toma una foto muy cerca de los cocodrilos o de un vacío, quien va chateando y se choca con un poste o es atropellado al pasar una calle. Un hurra pues para la legislación de tránsito, pero eso no es impedimento para que una noticia mal recibida por el auricular te desconcentre y tengas un accidente. Yo creo que debe contestar el copiloto o detenerse para tal evento. En los lugares de trabajo donde hay máquinas en movimiento debería estar completamente prohibido el smartphone y cualesquier uso que de él se haga, aunque se vaya contra los derechos de comunicación. En los restaurantes y centros de comida, también debería estar prohibido pues resulta que los dichosos aparatos estos, son unas cuatro veces más sucios que un trapo de cocina  y que en él pueden hallarse E. coli y Salmonella como otras miles de bacterias potencialmente infecciosas, lo que no es nada raro pues constantemente está en contacto con nuestras manos y las de los demás ¿No me vengan a decir que no han ido con él al baño? Ahora lo pensarán dos veces mientras ven a la cocinera voltear su chicharrón al tiempo que contesta una llamada o a la mesera que conversa por el móvil mientras sirve... Yo creo en la libertad y en la ejecución de ella, como en el libre albedrío y la resistencia, pero si la gente no aprende y se regula por sí misma, debe entrar el legislador a prohibir y a normatizar, a cobrar multas y a generar impuestos. Yo nada más decía, porque en mi casa no hay señal y no es por jammer, es por puro placer de ir contra el bulto. Lo digo porque no soy amante del celular y de que me encuentren cuando les de la gana. A cada rato olvido ese aparatejo en todos lados ─como no es inteligente sino tonto nadie se lo queda─ y no me importa, porque al final yo no contesto llamadas de números desconocidos, ni conocidos que me da comezón y soberbia que hasta el más inmundo gusano sepa donde estoy o qué hago. Yo le tengo límites al celular, no lo llevo a las clases, no me conecto sino en horas especiales, no lo contesto a deshoras, no vivo pendiente de él y sobre todo, no me esclavizo a ninguna empresa de servicios, número ─cambio de número como de calzoncillos ─cada cuatro días─ y en general me despreocupo de los números telefónicos que puedan perderse─ o prestación. Le tengo fobia a los "selfies" y no me gustan las fotos. Y si quieren un colmo, no encuentro que hablar por teléfono, yo llamo para dar una razón o recibirla; para anunciar o preguntar algo importante... de resto me pesa el celular y se me calienta la oreja al minuto de estar hablando por él.

PS: Yo diseñé uno con brújula y reloj independiente, además de radio comunicador, buzzer y luz uv, termómetro, barómetro con otras 14 herramientas posibles: como comunicación ir, nfc y puntero láser, reproductor, grabador y almacenador, radio AM y FM, agenda, recordatorios orales y gps offline. Obvio con cámara y linterna. Rugerizado con power bank y a prueba de agua y polvo. Lo diseñé como herramienta múltiple, no como esclavizante.

PS 2: Ya los teléfonos inteligentes han dejado su cuota de enfermedades mentales y no me refiero a la nomophobia. El teléfono produce ansiedades de contestar, de ser llamado, de sentirse desnudo sin él o con él sin batería. Muestra trastornos obsesivos por replicar una publicación o decir algo y sentirse deprimido sino hay "likes" en las publicaciones propias. Veo una necesidad intrínseca de tenerlo en la mano así no se esté usando, la cibercondria y la dependencia, los síndromes de google y de llamada fantasma. Sin dejar de lado las físicas: síndrome de contractura del cuello, del túnel carpiano, sobrepeso por ausencia de ejercicio, problemas ópticos por la iluminación y el tiempo de uso, desordenes del sueño...

PS 3: Otro problemita es el uso de auriculares. Muy bueno que puede contestar con un click, pero que maluco que se está más pendiente del maldito aparato que de los deberes. ¿Se imaginan teniendo sexo mientras su pareja porta audífonos? ¿En la iglesia mientras reza a su dios y pide por sus pecados? ¿Durante la conferencia de un destacado científico? ¿En clases? Lo peor es la contestación cuando se les recrimina: "no están prendidos" "no estoy escuchando nada" "así oigo normal" "qué problema tiene usted"...

PS 4: Muchas personas cacarean la importancia del teléfono móvil por las emergencias, los chicos dicen que la mamá los necesita, que por si un accidente o una enfermedad como el "corre que te alcanzo" para pedir papel desde el baño o auxilio en caso de violación y le dan demasiada importancia al bicho ese, que al final no deja de ser más que una herramienta, prescindible, que es lo que aún no se ha podido entender.

PS 5: Existe un inhibidor de teléfonos celulares llamado jammer. Hay que conseguir uno de esos para los colegios, las iglesias y para mi casa, aunque en serio yo preferiría una señal EMP cada 15 minutos.

PS 6: He revisado potencias, memorias y cámaras, durabilidad y funcionalidad tanto como resistencia y velocidad y creo que la gente compra todavía marca iphone para mostrar estrato o dárse status. No confío en los usuarios de esa marca que sólo hablan de sus dispositivos móviles con superlatividad, hasta cuando dicen la marca. Ah pero eso sí, todos dicen  y hablan de su móvil nuevo: "tiene una cámara de 12 megapixeles" "tiene ocho núcleos" "tiene una pantalla amoled de 64 millones de colores" tiene 4 de RAM y memoria interna de 128 gigas" "tiene cuatro cámaras" y dese por interesado y verá lo poco que saben al respecto de esos temas. Eso de hablar del móvil también debiera ser una enfermedad mental, llamémosla: phonolalia, y la de querer hablar sin parar por el móvil pseudophonorrea, me suena asquerosa pero también es válida. Y si he de sumar enfermedades está la de querer tener el último celular en boga (phononeofilia), la de no poder soltar el celular (phonotactusfilia) o la de contestarlo en lugares atestados de gente y a colmo, hablar duro e interrumpir a los demás con cosas tan banales: phonoaudioismo.

PS 7: Tiene que haber una entrada más en post escriptums pues hay un afán de compartir el video tierno, el chiste malo, la selfie, el hablar sin sentido, el "me dejaste en visto", el "sólo saludaba", el chisme fresco, el chicanear donde estás, lo que te comes y la que te comes, el almuercito de la suegra, la carne del restaurante vegetariano, el "estoy con Don Porcino", las fotografías de la última botella o botellas que se han tomado, la foto haciendo "cuernos" y peor todavía la foto haciendo "pistola" con el digitus impudicus, que tanto aman los grouppies.

lunes, 9 de diciembre de 2019

Hoy

Yo porque habría de mentir, aunque hay mil razones para explayarse en una mentira, sobre todo si se es el héroe del cuento o el súper villano. Sí, yo pasé tres meses en el monte, pero no fue la gran aventura y yo aderezo esa historia a mis quince años, como si fuera una odisea, sabiendo que vivía en una cómoda casa de paja y tenía cobijas y fuego para calentarme y de vez en cuando un huevo para acompañar las arepas de "árbol del pan", un río a veinte minutos que me daba peces y compañía, que "Blanjara" era poco lo que salía de su casa al pueblo. Yo me comí una pata de sapo, pero no "sapos" como aderezo yo la historia al contarla y junto todas las comidas raras que, más por azar y curiosidad que por necesidad, me he llevado a la boca. Mentir es fácil y exagerar más fácil todavía, esa es dizque una consistencia del pueblo paisa, pero no, es bien de toda la humanidad o mal, que una mentira y una exageración son particularmente inherentes a la raza humana y no idiosincrasia de una región. Claro que fui un terrorista y le eché disolvente de pintura y le chucé las llantas a mis enemigos pero no fue tan espectacular como en el cuento, no necesité más que esperar a que todos se fueran y tener paciencia de que un día mi enemigo se demorara en el trabajo. Ataqué a mis compañeros, les eché colbón aguado a sus libros favoritos durante un puente en ausencia; les descuadré los anillos de color y le pasé un imán por la pantalla a sus televisores. No había trauma, yo era el último que me iba y el primero que llegaba, no hice un esfuerzo por la ventana de oportunidad. No existe el dramatismo en la vida real, el dramatismo es una especie de juego de rol y cada uno lo hace parecer más dramático si es que se puede y es el dramatismo lo que buscamos en las películas y telenovelas: el héroe que desarma la bomba en la última fracción de segundo; el acertijo que se resuelve con el último capítulo; el escape de una trampa cuando casi el héroe está sepultado; el salto con la mismísima explosión o el levantarse después de una larga paliza y ganar de un sólo golpe. Hay seres humanos dramáticos y transmiten ese dramatismo y se lo repiten a sí mismos: "media hora antes había pasado yo por ese derrumbe" "yo pasé un día antes" "yo no pasé porque me devolví que me llamaron" y en verdad no hubo drama ni en los enterrados que murieron de tedio bajo 20.000 metros cúbicos de tierra. Es el humano el que dice: "murió mi madre" "me robaron" "me caso" "cumplo años" y tras esas palabras viene un mar de conmociones de él mismo y de los compañeros. Las emociones son las que hacen el drama y son los participantes los que dan niveles a ese drama. Por ejemplo ¿quién no ha perdido un familiar? pero si preguntan por "¿quien no ha perdido a un ser querido?" ya le dio otra connotación y al parecer toda hipocresía quiere a los muertos, buenos o no... yo no. Ha habido unos muertos tan buenos que yo tengo que abstenerme de hablar para que no me tomen por sospechoso en su asesinato, es más, yo diría que todo muerto es bueno, pero eso me pone en una categoría simplista y hasta en el curso de ángel de la muerte. ¿Si para los creyentes el que se murió va a un lugar mejor porque habría que llorarlo? es más, muéranse todos para que acompañen a su dios en el paraíso y permítanme a mí quedarme un rato más, inflando historias, volviendo dramático lo que no lo es, antes de enfrentar ese vacío cósmico o el infierno según sus deseos... Divagué, lo siento. Mi intención era sólo hablar de las exageraciones que hace uno de su vida para contarla al otro en capítulos caballerescos o mosqueterescos. No, nuestra vida es como la de todos: Todo ese drama en la vida de Jobs, Hitler o Marilyn es un invento hollywoodesco, sus vidas, no fueron trágicas, no fueron grandes héroes o malvados criminales, sus historias fueron moldeadas por leyendas y por historiadores siempre apegados a un lado de la chambrana de la historia, seducidos por algún motivo de castidad o de ignominia, trataron a uno y a otro como quisieron, no como fueron en la realidad. Hitler es un monstruo porque todos quieren que sea un monstruo, sobre todo quienes le dieron el ultimátum y Jobs es un héroe porque lo quieren ver así. Ya había dicho yo, que ninguna vida resiste un análisis juicioso de la misma y que las leyendas se escriben con mentiras y alteraciones. No quiero yo tapar los millones de muertos de la segunda guerra mundial y tampoco quiero destapar todas las ignominias detrás de Apple y los jugosos dividendos de la empresa contra los daños generados al planeta. Quien ve un héroe en Alva Edison es porque así lo vendió la historia y aquel que ve en Judas al traidor es porque así quiso venderlo el cuento. El lobo no es el malo y Caperucita no es ninguna santa, los tres cerditos son peritas en dulce porque el cuento así lo requiere y no habría un cuento de Hansel y Gretel sin una bruja malvada. Sí. No hay nadie tan malo como en las películas ni tan poco ser humano como en los cuentos de violadores y asesinos. Tampoco hay James Bonds que nunca pierden y siempre conquistan. Así es la vida, sin demasiado aspaviento, podremos ver lo que pasa hoy.

PS: No falta el pobre idiota tratando de defenderse o de atacarme sobre mis propias líneas. Si le gusta tanto el terror, escríbalo o cómaselo con zanahorias. Si ama la ciencia ficción cásese con ella. Si cree en dios rúeguele que me castigue con un rayo por hereje. Si le gustan los libros de superación personal léaselos todos y sígalos... eso no me preocupa. Muchos ni siquiera comprenden la opción de apagar el televisor si no "hay nada que ver" o de "vivir y dejar vivir". Mundo hipócrita, egocéntrico y megalómano.

PS 2: Hay otro tipo de individuos que replican por aparecer y siempre parecen criticando o actuando con sorna. Yo digo por aparecer porque no existe un modelo para dar la medida. Puse un anuncio de "Rock zona dos" y aparecieron los dolientes. Puse un anuncio de conciertos y llegó el dolido que nos preguntó por la fecha en "el show de las estrellas" quise responderle que ahí no invitan sino a los imitadores de "Germán es el man"  pero dudo que me entienda y si lo hace sería para una controversia innecesaria. Todo imbécil merece que se le deje en visto.

PS 3: Cómo repetir y hacerme entender que yo no escribo para idiotas. Que no estoy concursando con nadie, que la red es nuestra manera de informar al que desee, que si alguien tiene problemas con nosotros puede obviarnos, dejar de seguirnos, no escucharnos, no asistir a eventos. Yo no dejo likes, ni comentarios mal intencionados en sus comunicaciones o les restriego en la cara lo que se merecen. No pido suscripciones, seguidores o patrocinadores. ¿Por qué no aplican el sabio consejo de vivir y dejar vivir? Yo sé, porque la humanidad está llena de envidia, ego y megalomanía. Maldita sea la humanidad parida en el seno de Eva. Maldita la humanidad que cree que por poder hablar le fue concedida la ciudadanía en el mundo de la inteligencia. Maldita y estúpida humanidad. Mil veces seas maldita.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Farsa sésamo

Yo quiero, yo deseo, yo anhelo que alguien me escuche, no para ser una estrella o para aparecer en libros y periódicos, eso no me seduce, es para llevar el verbo opuesto a todo y a todos. Ha de ser por eso que escribo y publico sin reparo y a veces hasta les leo algunas cosas a mis chicos. Muchas cosas me las inspiran ellos, sus preguntas y sus deseos, su juventud, sus inquietudes y sus pareceres. Ellos son mi campo de cultivo de creencias y mi despensa de dichos y ¿porqué no he de decirlo? mi laboratorio de pruebas. Por desarrollo no se les dice toda la verdad del consumo y de la vida y el gobierno no tiene planeado disponer de un pensum en donde se le diga al joven lo que ocurre en el mundo; nadie les habla de la manipulación comercial, del asalto económico, de lo intangible de patria, de la relación bulímica entre estado y sociedad, del terrible invento del banco o de los robos del estado en forma de impuestos. Se les inculca el amor a la bandera y se les hace aprender el significado de cada color y su relación con ellos y se les resalta las cualidades del criollo venezolano que fungió de libertador; se les dan lecciones de historia oficial que aparecen en libros de historia y por encima de todo se les enseña a obedecer, a permanecer en un aula seis horas como entrenamiento a las ocho o doce que deberán permanecer en el trabajo si quieren alimentar a sus críos, de los que, valientemente, también se les habla, peyorizando el aborto y vanagloriando y sacralizando el tumor que la mujer encinta lleva en el vientre. Se les habla maravillas de la religión y no falta la cruz, el altar y la virgen que exige la educación laica y hasta la misa por cualquier nimiedad. Se les enseñan los himnos patrios: el del país, el del corregimiento y el del colegio y se les instruye sobre la manera respetuosa como deben ser tratados: mano en el pulmón, sin gorra, firmes y cantando a voz en cuello. Se les cuentan todas las bondades del libertador Simón Bolívar y su séquito de apóstoles: Nariño, Ricaurte, Urdaneta, Santander, Sucre, Torres, Córdova... Se habla maravillas del Genovés que puso india a la población nativa y de las bondades del descubrimiento y hasta de sus ilustres acompañantes que no eran más que ladrones y carne de presidio o "conquistadores" que más bien fueron "saqueadores" y "evangelizadores" a los que se les ha levantado altar: Pizarro, Cortés, Almagro, Robledo, Ojeda, Jiménez de Quesada, Belalcázar. Se les enseña a amar el español con las reglas estúpidas de la RAE. A fabricar artesanías para que enfrenten la vida en los semáforos y certifiquen su procedencia nativa con el portar y hacer artilugios y abalorios. Se les inculca la celebración de cuanta fiesta haya con el fin de amaestrarlos en la sutil maraña del comercio y el compromiso adquirido per se, sin contratos: el día de san Valentín ─incluso la fiesta gringa de febrero─ el día del amor y la amistad, el día del profesor, el día del buen pastor, el día de la virgen, el día de la antioqueñidad, el día del campesino, el día de la mujer, el día de la madre, el día de la independencia... Se les enseña un inglés básico para decir "mi querer carne" ─ay uan a mit ó mi lai mit─ y se les critica la pronunciación, como si gringo que se respete no machacara el español a palos. Curiosa una clase de "Verdad" el problema es que verdades hay muchas, pero tan siquiera una verdad alterna que los ponga a pensar; una cátedra de "Realidad" donde desdibujemos toda esa sarta de mentiras de la carta magna y una matemática práctica donde se pueda aplicar el ejercicio de Tales  de Mileto y el de Eratóstenes de Cirene. Una clase de "desobediencia aplicada", la cátedra Thoreau y la cátedra Vargas Vila. Pudiera ser más cruel aún y enseñarles lo que deben hacer al terminar el grado de bachilleres y advertirles  lo que deberán hacer frente al poder absoluto del estado: someterse y callar pero diciéndoselos con la realidad de que cerca de un 98% de los alumnos de hoy, serán los obreros de mañana, pagando impuestos y subsidiando una clase política corrupta y unas compañías que harán hasta lo imposible por pagar lo menos y usufructuar lo más ─bello el capitalismo─ patrocinadas por la misma clase política. Aquí comienza el Valle de lágrimas  para la mayoría, al ser arrojados al mundo como cuando nacieron: desnudos, sin posibilidad de seguir en una carrera universitaria por falta de dinero o por falta de seso y al pie mismo de las invitaciones a carreras medias que forjan trabajadores calificados en las áreas que la industrialización lo requiera: "atención integral a la primera infancia", "Asistencia administrativa", "Sistemas", "Diseño gráfico", "Técnico en computación" "Electricidad general", "Asistencia en organización de archivos", "Venta de productos y servicios" "Servicios farmacéuticos", "Desarrollo de operaciones de logística en la cadena de abastecimiento", "Mantenimiento de los sistemas de refrigeración y climatización"... Alguien debería contarles la verdad sobre el surtido de mano de obra barata  y calificada que es el lema del SENA. La masa no dejará de ser masa porque yo lo escriba y en esta camada tenemos a las próximas e infelices amas de casa ─aunque ellas jurarán lo contrario y contarán lo bien que se siente y es, ser madre y esposa─ a los próximos obreros de la construcción y del campo. Al próximo padre de familia que vendrá a mitigar el dolor de un hijo que no quiere responder en el colegio; al próximo barbero, carnicero, electricista, mendigo, sicario, asesino... ¿Qué decir? todo el abanico de posibilidades está abierto, incluso genio, científico y magnate petrolero están ahí, pero la estadística no miente y ese nimio 2% ya fue reservado por las familias ricas y adineradas... ¿Qué hacer? así es la cadena alimenticia.


martes, 3 de diciembre de 2019

Día de suerte

Hay ocasiones en que hay conjunciones y se alinean todas las posibles situaciones y se juntan el hambre con las ganas de ir al baño, el deseo con la impaciencia y el asco con las ganas de vomitar.  Todos los planetas se alinean, Marte, Tierra y Júpiter se eclipsan los unos a los otros y todas sus lunas forman una fila india. Un paciente llega tarde y el otro se adelanta. Cae una tormenta el día preciso que toca el baño y por una absurda casualidad se reúnen en un solo sitio los doce apóstoles... pues, diré que los hados me fueron terribles y que alcancé a sentirme desgraciado e infortunado... Pero como todo buen mártir supe soportar y llevar mi cruz hasta el cadalso... ¿o será calvario? en fin, imagínense que andaba haciendo de las mías en algún paseo y llegué a Medellín, no llevaba libros pues allí aprovecho para ver algún programa de ciencia o una película agradable y dáse la casualidad que se cayó la red y al mismo tiempo, obvio, no había Netflix ni posibilidad de unirse al wifi para ver algo en la tablet o discurrir algún insermo. Al mismísimo tiempo, la parabólica dejó de transmitir sus malditos 43 canales de porquería: fútbol, novelas y noticias dejaron de existir más que en dos canales ─tres si cuento a telearepa─ nacidos para embobar y manipular. Yo me dediqué a esperar que se restableciera la red o que la televisión por cable regresara, pero fue una espera infructuosa por partida doble, porque mientras lo hacía, veía televisión nacional. Luego de tamañas porquerías de programas y de obligarme a mí mismo a soportarlos, debí refugiarme en el bunker y releer a Harari por dos semanas completas para tratar de sacarme tanta estupidez de la cabeza. Vi "el desayuno" y ay, por poco me quedo ciego al ver y escuchar tantas tonterías juntas al desayuno ─recordé a Harari "el único capaz de creerse 20 mentiras antes del desayuno es el homo sapiens"─ mismo formato ya instaurado por el Jota del que ya hablamos y mismas payasadas con lectura de cartas, recomendaciones de salud, doctores en línea, jugos que devuelven la vida, panaceas espirituales y chismes de farándula. Me atraganté con el programa más simbólico de la televisión colombiana "Sábados felices" aunque en verdad no supe para quien es que son felices, pues estuve al borde del llanto y de la pena ajena de ver la summa cum laude de la idiotez llevada al extremo, de los chistes flojos, de los actores perdidos, de sketchs sin sentido y sobregirados en tiempo, un presentador sin ritmo ni capacidad de guía y un público tarugo que aplaude cuando sale el anuncio "Aplauso". Me vi "Yo José Gabriel" un programa de entrevistas insufrible donde el pobre entrevistador se ve en la ignominia de aceptar el ritmo de la juventud y tiene una banda en el escenario que canta de una manera que da pena y produce contracturas musculares; de entrevistar no sabía absolutamente nada y más parece chochear que preguntar y trata de no ser ofensivo sino de que lo que diga parezca gracioso; obvio, se desborda en alabanzas y loas a cada entrevistado, supongo que se las escriben en el libreto porque a veces gaguea y confunde las palabras. Por el estilo vi un programa de Marcelo Cezán que no pude soportar ni dos minutos y lo pasé al "otro canal" que nunca pude saber cual porquería era cual porquería de canal. Ambos insufribles. Vi una película espectacular que ya ha sido reestrenada hasta el cansancio en todos los demás canales con 15 minutos de propagandas, anuncio de inicio de película y otra propaganda más, que por la tensión que produce en los espectadores debe cobrar más por la cuña. Ya había dicho de una pantalla con subtítulos, dividida en cuatro, con anuncios en off y cuatro lecturas diferentes sobre los precios a pagar por saludar a alguien durante tal programa, el anuncio de la próxima novela en la otra esquina y el logo a color del canal en la otra. Sufrí un par de novelas donde los actores parecían estar en la edad media o en "Juego de tronos" con papeles tan fingidos y tan mal hechos que a dos leguas podía notarse la falsedad. Pero todo dolor tiene un fin, yo sabía que sí. El mío, aun distaba de tocar a final, es probable que algunos no me lo crean, pero me pasé toda una tarde viendo "La rosa de Guadalupe" asumo por lo coloquial que es mexicano ─aunque igual puede ser peruano, colombiano o ecuatoriano─ y las magistrales actuaciones del marido golpeador, el niño intolerable y antipático, la mujer sumisa que se deja golpear, los hijos fuertes que no se separan ante la adversidad y la rosa que aparece y desaparece junto al altar de una virgen, por fin comprendí el mensaje y mi espíritu se lleno de... de rabia, aunque la verdad me dio fue mucha risa, tanto por los efectos especiales del viento en la cara como la aparición de la rosa, que más parece un clavel y las conclusiones infantiles del presentador, que parecen retomadas del evangelio según san Mateo. Hubo otro que tampoco fui capaz de soportar y fue el programa de chismes dirigido por una comunidad lgbtiq, que no tiene nada de malo porque soy tolerante a los deseos y tendencias sexuales, pero frente a la estupidez y el mal gusto de estos presentadores que buscan chismes para la entretención de propios y ajenos sólo pude vomitar. Alcancé a ver la propaganda y hasta una publicidad harto ridícula con "Germán es el man" y ahí llegué no sólo al colmo de la pena ajena sino al de la indignación. No quise quedarme viendo las retransmisiones de los hijuemil capítulos de Chespirito y al llegar "al otro" tenga lo suyo, las mismas retransmisiones del mismo Chespirito. Durante un rato me fui a telearepa con programas musicales, viva mi barrio, las valentonadas paisas, en la piel del otro que es mentira y un programa de stand up comedy más triste que el que ya les mencioné. Triste y mala la televisión de este país, educa al revés embrutizando, no dejando nada, manipulando, haciendo zombies y creyentes, que para el caso es lo mismo y yo espero que pasen muchos años antes de que se vuelvan a conjugar estos signos que, de no ser por esta historia, me hicieron perder el tiempo y la paciencia.

PS: De noticieros y deportes no hay nada que decir, las noticias someras y la versión politizada dependiendo del canal y del partido al que sirven y el deporte siempre es mitad y media de fútbol y el resto tan vacío como los camerinos, lastimosamente en Colombia sólo hay comentaristas de fútbol que saben un cacho de cualquier otro deporte que no sea a patadas.

PS 2: Existe un lapso que es de farándula en los noticieros, pero es tan vacío como todo lo demás y triste, después de ciertas noticias en las que el país se cae a pedazos. Por lo menos tratan de levantar la moral con una diva en trajes vistosos y noticias rosa, aunque la verdad odio los videos de gatos y cualquier cosa que termine con "viral".

lunes, 2 de diciembre de 2019

Al costado de la vida

Con tantos años de andar escapando del promedio humano y de sus valores encarnados en el poder, la riqueza, la posesión y la lujuria. Con mi campaña ─no avalada por el gobierno, los medios o las redes─ contra el voto y el mandato, mis diatribas contra la masa promedio, inconsciente, alienable y prejuiciosa. El gran montón de seres incapaces de pensar por sí mismos. La masa cruda, el cardumen que se afianza en su número, el rebaño que va pasivo a su sacrificio, la manada que pace indiferente, la piara, el hatajo, la grey... Con mis campañas de lectura, aunque la lectura no hace genios si éstos no tienen capacidad crítica o si creen cualesquier patraña que leen. Con la certeza de que hay que protestar, renegar y mostrar inconformismo. Alejarse de las absurdas ideas religiosas o por lo menos dejar el fanatismo. Allá en lo que crea usted, mientras no me margine por no compartirlas o por burlarme de ellas ─aunque yo feliz de que me margine para no tener que soportarlo─ que no hay cosa más graciosa que un hombre de vestido armado con cruz y rosario elevando oraciones al cielo contra el enemigo o repitiendo mantras sin sentido. Tiene que haber un componente infantil en intuir que repitiendo mil veces un nombre, los fantasmas desaparecerán o se hará un halo alrededor del creyente. Mis combates han tratado de sacar al otro de la ignorancia. No lograré gran cosa. Contra la iniquidad y contra la masa misma, nada se puede. Empecemos por la música que escucha, yo no oigo radio, pero estos días me ha tocado aguantarme a los constructores que oyen de sol a sol guasca y parranda y ando a punto de aprenderme toda esa tracamanada de imbecilidades. Primero, ya todos están amaestrados porque deben repetir "yo escucho... Porque me pone de todo... Y bien bueno". Primer síntoma de control, hacer que todo bobito repita una oración para reconocerse como de una manada ─el tal mantra─ a más que usan unas claves que dicen en el día y para ganar y concursar hay que decirlas todas sin remedio. Aparecen personajes cuya mayor virtud es repetir vulgaridades sin control, encubiertas con risas pregrabadas para que el radio escucha, sumiso, sepa que es un chiste. Las propagandas son un compendio de machismo: le perdono "la otra" si me compra mi regalo en... Que rico el peluche... Piquito al muñeco... Las amas de casa que llaman, siguen la corriente del doble sentido: "¿les gustan las bolas grandes o chiquitas?" "¿le gustan delgados o gruesos?" "¿si le cabe todo?" "le metemos la yuca"  y las amas de casa quedan encantadas con tales hazañas. Y las elecciones, que igual son una burla, son escenificadas allí con cinismo: les ofrecen chorizo y aguardiente por el voto, quede claro que la mayoría de los oyentes le dan el voto al beodo que "dice mentiras chiquitas y roba poquito". Como extremo método de control y arrobamiento mental, la emisora "paga las culebras" "invita a fiesta de brujas ─dejan bien explicado quienes son las brujas─ "disfraza a sus niños", "regala marranos de plata y de carne" "le llena la nevera", "premia su cuadra" y hasta le lleva "show" al colegio o al barrio. Eso sí, previa inscripción demostrando su borreguía y su afición a cada programa, espacio, frase del día, personaje y programación, casi que inscribirse es demostrar que quien llama es un imbécil adulterado por la escucha de una monoemisora. Ahora hablemos de música, no es importante el ritmo, pero esas canciones no tienen contenido apto para menores: hay raptos, violaciones, rompimientos, falsaciones, ligerezas, despechos, sexo en vivo e invitación al consumo de bebidas embriagantes. No defiendo al rock o al punk que también tienen sexo y patrañas, pero a mí Evaristo y Jello me pusieron a pensar críticamente, en general, obviando la música, las letras de rock son peores que las del reguetton. Con el mismo molde se escuchan otras emisoras populares que no quiero mencionar porque son conocidas por el común. Igual manipulación mental vemos en los amados canales nacionales... El problema es que hay adultos que escuchan eso y no necesariamente están dementes. Pero allí es donde se instruye la población colombiana y luego piden menos violencia en el hogar, menos machismo y menos pornografía, menos vulgaridad en los chicos y menos abandono de hogares, menos embarazos adolescentes y menos deserción escolar. Quienes oyen tales estupideces hacen campañas feministas y piden que no las traten como objetos. Quienes patrocinan la entrada a sus casas a estos esperpentos y los ponen a todo taco son los mismos que venden el voto por un guaro y una parranda con vallenatos y después se quejan de los gobernantes que tienen. Los mismos padres que se forran de la risa con las destemplanzas de "donebrio" son los que se quejan de la educación que les dan a sus propias hijas y se ponen histéricos cuando ellas llegan embarazadas o con un par de vulgaridades en la boca. Las madres que contestan con doble sentido son las que acuden a los programas de despecho a contar que su marido las dejó por otra. Quienes llaman a pedir que les paguen sus deudas son los que se quejan del pordioserismo que aqueja la sociedad y, los que repiten el mantra angustiados, son aquellos que son incapaces de permanecer en silencio porque tienen un gran vacío en su cabeza, sin nada en ella ¿en qué puede pensar? es mejor dejar que la radiación de fondo, representada en la emisora, llene tal vacío.

PS: Si quieren ejemplos miren las traducciones de "Rape me" o "Smells like teen spirit" de Nirvana o "Black leather monster" y " Tigh Black pants" de Plasmatics o millones de canciones de rock que sólo hablan de coches, aceleraciones, sexo, despecho y traumas de la niñez. El punk no lo hizo mejor: "Barco" de Lovaina y "Mi chimbo quiere penetrarte" de Los Podridos o "C'mon everybody" y "Holyday in the sun" de Sex Pistols.

PS 2: Si hiciéramos algo contra estas emisoras, alegarían su función social, dirían que sólo reflejan la idiosincrasia de un pueblo y alegarían el derecho de libre expresión que les asiste. Por eso dije que mis enseñanzas nada pueden contra la ignorancia y contra la capacidad del otro de engañar y volver borrego a una humanidad que ama ser borrega.

PS 3: Yo veo incentivación de la pereza mental por la simpleza de sus caracteres; mecenazgo del pordioserismo por lo que ofrecen; captación de adeptos con métodos de dudosa moral; repetición del dañinísimo orgullo paisa; lavado cerebral femenino y masculino; machismo en alta escala; promoción de la rigidez mental; patrocinio del estado de ocio; captación del tiempo libre con fines lucrativos; incitación al consumo de bebidas embriagantes; macartismo; obscenidad innecesaria y en franja triple a; instigación al conformismo; reproducción de ideas religiosas; gamberrismo...