lunes, 18 de enero de 2021
Inventar y descubrir
domingo, 17 de enero de 2021
Políticas de privacidad
Lo bueno de andar desconectado es que no te enteras de los dolores del mundo hasta que ya se ha calmado un poco la situación y los ventarrones se han disuelto o por lo menos, amainado. Lo malo de estar desconectado es que cuando vas a hablar de un tema, ya está desactualizado. En mi caso desconectado es que las noticias son a través de quienes me visitan y me cuentan lo que entendieron o lo que oyeron de terceros: una fotografía de un agujero negro enguyéndose una galaxia, una sonda japonesa que al visitar un asteroide encuentra vida, la muerte de algunos famosos músicos y de otros que no le aportan a la ecomonía mundial más que una estadística, la noticia del asesinato que apasiona a la prensa roja, el impeachment de Trump o las nuevas olas y cepas de la enfermedad de moda. Frente a la fotografía enguyéndose una galaxia interpuse lo grande que es una galaxía para que pueda verse en una instantánea su engullida feroz y supuse que era más bien el instante preciso en que empieza a desaparecer o a caer en ella alguna estrella, que tampoco es un trago que pueda verse en una instantánea y aún fuera un sol por minuto o por día, tardaría unos cuantos miles de años en consumir una galaxia promedio. De "vida en un asteroide" no acepté más qué, sabido es que los asteroides tienen cargas orgánicas, que es una de las maneras naturales de salvaguardar ciertos materiales de construcción, expulsándolos al espacio para recuperarlo en futuras ocasiones más propicias y qué, lo que llaman orgánico, son compuestos de carbono, nitrógeno, hidrógeno y oxígeno y no "vida" como parecen decir quienes me cuentan el hecho. Las noticias rojas son el pan de cada día y no me interesan para nada y los muertos, famosos o no, no me quitan el sueño, simplemente cumplen el ciclo vital y algunos han dejado huella, otros dejan nada, ni siquiera el vacío porque desde mi visión raza, ni siquiera sabía que aún vivían. Los problemas de Trump ya los había predicho o mejor, deducido en estas páginas y lo de las nuevas cepas aún no lo digiero. La mejor noticia fue esa de que "las nuevas políticas de privacidad" y de que E. M. recomendó otras plataformas o aplicaciones de mensajería para no usar la del avivato aquel que pretende hacerse con miles de millones de datos, metadatos y archivos, la base más grande de la historia del mundo. Si somos claros, son tan elocuentes como cínicos: "Si no nos das permiso de ubicación, no podremos compartir tu ubicación" "si no nos das acceso a tú libreta no podremos compartir tus contactos" "registramos sólo lo necesario para darte una mejor experiencia y un mejor servicio"... en otras palabras estamos jodidos porque nuestra información está en manos de terceros si queremos poseer los avances tecnológicos y tener la ciencia a nuestra disposición, pero ¿quién no ha sacado un correo y activado una cuenta de mensajería? ¿quién no ha pagado un servicio en una tienda con su número y cédula? ¿quien no se ha inscrito en el censo nacional con su número de vivienda y su prole y sus negocios y trabajos? Una empresa para pagarte te obliga a sacar una cuenta en un banco, un empleador te obliga a tener una cuenta de mensajería para que estés "a mano" y hasta te pide un correo electrónico para enviar información y recibirla. Tus datos ya son de dominio público, se negocia con ellos y te hacen cambiar de parecer y hasta acentúan tus miedos porque la IA se tomó el mercado hace rato. No puedes ver una película en una plataforma porque al rato te recomiendan otras "similares" y no puedes buscar un artículo en red porque luego te bombardean con publicidad sobre lo "último que viste". Si quieres ingresar a ver una noticia, te piden inscribirte, desactivar los bloqueadores de propaganda o aceptar sus condiciones de privacidad. Lo que digo es que nuestros datos están en ese juego hace mucho rato, que se han aprovechado de ellos y que si ya hiciste alguna de estas cosas no tienes marcha atrás, desde que naciste te dan un número, un nombre, un apellido y cada uno de nosotros se encarga de conseguir un número de celular que pagamos para que no nos cambien, un correo electrónico, una página en internet, un sobrenombre, unas aventuras que describes o graficas con tus fotos, unos estados que sientes te definen o unas tendencias políticas y filosóficas que, dependiendo del mandato y del estado de ánimo, de sitio y de mandatario, pueden meterte en problemas. Ed Snowden no predijo que nos espiaban, lo advirtió y si escribes algo que no gusta a los medios en que lo publicas, se veta y te exilan de sus filas. Todo gobierno ya tiene puestas las garras en la información que publicas, cada aplicación te pide el correo o el número de tu cuenta bancaria debes ponerlo para comprar en línea, en las fotos, en tus estados, en tus "almorzando con mi esposita", "en el concierto de Reo", "de paseo en..." Algunos piensan que esa información es importante, pero que sólo la de los poderosos y a muchos les importa un pepino aceptar las nuevas políticas y condiciones, pero es el nuevo "gran hermano" intuido magistralmente por Orwell: "The big brother is watching you". Es cierto que para quienes publican banalidades no tiene más implicaciones que las ya alcanzadas, pero para quienes piensan por sí mismos, es la persecución y el santo oficio, el index librorum prohibitorum y es a ellos a quienes les importa y quienes ponen el grito en el cielo. La estúpida que habla de moda, la maquilladora insaciable y la manicura permanente pueden temer que les ofrezcan productos de los que consumen sin dudarlo, pero no habrá una cacería de brujas contra "jugadores de juegos de roll" ni contra "las divertidas tendencias de Tik Tok" o contra "los postres de mi abuela". La realidad parece una teoría de conspiración porque lo es. La política de privacidad no existe, es una argucia legal que nadie respeta porque con nuestross datos hacen lo que se les da la gana.
PS: Les transcribo, literal, un chiste que me envió mi amigo David Gray muy a propósito de estos insermos: Oda al creador y a su chiste cruel.
"--Hola, ¿Pizza Hut?
--No, señor. Pizzería Google.
--Ah, discúlpeme... marqué mal...
--No señor, marcó bien. Google compró la cadena Pizza Hut.
--Ah, bueno... entonces anote mi pedido, por favor...
--¿Lo mismo de siempre?
--¿Y usted cómo sabe lo que pido yo?
--Según su calle y su número de departamento y las últimas 12 veces usted ordenó una napolitana grande con jamón.
--Sí, esa quiero...
--¿Me permite sugerirle una pizza sin sal, con ricota, brocoli y tomate seco?
--¡No! Detesto las verduras.
--Su colesterol no es bueno, señor.
--¿Y usted cómo sabe?
--Cruzamos datos con Colsanitas y Sanitas y tenemos los resultados de sus últimos 7 análisis de sangre. Acá me sale que sus triglicéridos tienen un valor de 180 mg/DL y su LDL es de...
--¡Basta, basta! ¡Quiero la napolitana! ¡Yo tomo mi medicamento!
--Perdón, señor, pero según nuestra base de datos no la toma regularmente. La última caja de Lipitor de 30 comprimidos que usted compró en Farmacias Similares fue en la Droguería de Cafam de Fontanar el pasado 2 de diciembre a las 3:26 p.m.
--¡Pero compré más en otra farmacia!
--Los datos de sus consumos con tarjeta de crédito no lo demuestran.
--¡Pagué en efectivo, tengo otra fuente de ingresos!
--Su última declaración de ingresos no lo demuestra. No queremos que tenga problemas con la DIAN, señor...
--¡Ya no quiero nada!
--Perdón, señor, sólo queremos ayudarlo.
--¿Ayudarme? ¡Estoy harto de Google, Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram! ¡Me voy a ir a una isla de las tantas islas de Hawai, pero sin internet, cable ni telefonía celular!
--Comprendo, señor, pero aquí me sale que su pasaporte está vencido hace 5 meses, y con los datos de sus extractos bancarios y el estar desempleado, no creo que en la embajada de EEUU le aprueben la Visa que también se le venció el pasado 4 de enero de 2021..."
sábado, 16 de enero de 2021
Bagajes
Yo me apunto a despotricar, sólo me tienen que contar el tema y arrancamos. Debe existir alguna virtud en eso, aunque puede que no exista ninguna. Igual no se me ocurre nada sobre lo que mi mal logrado intelecto no tenga una opinión pesimista o una posición de choque que me obliga a estrellar contra todos y todo. Si son las artes marciales tengo mis conceptos y mis posturas sobre lo que te hace bueno y te permite, sin poseer rangos, una perspectiva por lo menos narrativa frente a un esquema o arte de guerra, descartando el shi, ki, prana o elan o por lo menos explicándolos con leyes físicas. Si se refiere a política, políticos y votos; claro estoy en que ninguno te ayuda a menos que les ayudes a robar y que sus presentaciones tan bonitas son para captar votos, conseguir contratos y desfalcar el fisco. En cuanto a la educación, sé que nadie quiere más que borregos incautos, mal educados y listos para seguir el modelo de sus padres "dios, patria y libertad" aunque con tanto de las dos primeras, de la última no queda nada. Frente a la más abyecta de las religiones, estoy seguro de sus inicios y sus razones y sé de los miedos y las taras y discapacidades de quienes profesan una. No tengo deudas con los dioses porque nada les he pedido y no espero nada de ellos, parafraseando a Nietzsche. Si me hablan de deportes no puedo ni modular porque seguro estoy de esos pequeños sucedáneos de la guerra que hacen que millones queden imbuídos en un "arriba" "dale" "soy mejor" o "los verdes son una mierda". Con la música me queda claro el porqué brincamos o nos apegamos al rítmo evocando ritos ancestrales y efectos de acompasamiento y cómo sucedáneo del aseo social y del cual también se hace apología como si una valiera más que la otra o como si mereciera la pena una disputa por tambores de fondo. Los medios de comunicación no me son inocuos y los desprecio por forjar bandos y adherirse a ellos con ese desborde de simpatía por cada noticia sobre alguien o algo y con esa "lambisconería abyecta" como diría mi querido S. H. Para hablar de medicina me basta con saber que es una de las más grandes farsas instauradas en la sociedad actual, no porque no esté avalada por la ciencia, sabemos muchísimo de cientos de enfermedades, pero la burla consiste en que las EPS te aseguran, te cobran un porcentaje de sueldo, te piden copago y al final te dan aspirinas. Si no te recuperas en tres días puede que te manden una ecografía o radiografía para tres meses después y por último, la operación, con demora de seis meses a un año. Si moriste en casa, se ahorraron una cama de hospital y gastos médicos. Por allá brincan quienes han aprovechado de una cirugía o una cama de hospital con suero, pero esas son las excepciones. Feminismo y machísmo son caras de la misma moneda con detractores y fanáticos en ambos bandos y con acérrimos apostadores que defienden una sola causa: la humana. El aborto es una impresición y una estúpida pelea, como todo lo que se polariza en el ser humano, con lo simple que es vivir y dejar vivir, que aborte el que quiera y necesite y que los hijos de dios, que son los que están en contra y los que salen perdiendo si se legaliza tal derecho, que sigan abarrotando este maldito mundo, pregonando derechos que les niegan a los demás. Extraterrestres si existen y extraterrestre es todo lo que hay fuera de este globo terráqueo, que vengan, que hayan venido o que tengan algún interés en nosotros es lo que difiero. Una sociedad tan poderosa para viajar miles de kilómetros, miles de años luz, para haber desarrollado un salto cuántico, una máquina de tiempo, que posea la energía para usar un agujero de gusano o crearlo ¿Qué carajo puede desear de esta inmundicia de planeta que adoran los humanos? "Todo el mundo miente" repetía G. H. y es apenas un asomo de la fisiognomía humana, de su psique y de sus intereses, la tal ayuda mutua es la ayuda a mí mismo y la piedad y las obras de misericordia no tienen émulo en la naturaleza, son características aprendidas o exigidas por la sociedad. La familia basada en el matrimonio es un organismo de control y, exigida por la religión, más infame aún. El deber es una imposición, no debe existir, son metas personales que la vida en sociedad exige y que se camuflan como logros para "poder ser" en ella. !La vida es tan simple¡ nacer, crecer, aparearse si se puede y morir. No implica que sea necesario aparearse, podemos descartar tal aberración que ahoga el planeta. !La propiedad es tan terriblemente efímera¡ No eres dueño de nada, nada te pertenece, apenas si el conocimiento que se volverá en nada cuando los gusanos den cuenta de tu materia gris. ¿Los escritores? ha pocos pueden cargar con esa cruz, la mayoría sólo son diaristas y terribles narradores. !La genialidad les ha sido negada¡ ¿Películas? sueños, no hay ninguna que se adapte a la realidad física, moral y existencial humana, casi siempre son exageraciones, el héroe impávido, el dolor a ultranza, el malvado tarúpido, el genio infalible... como dije, sueños y la mayoría, insufribles. Ah claro, a lo que venía, por la raza humana no doy un maravedí.
jueves, 14 de enero de 2021
Planes de conquista
Los recientes hechos internacionales nos sitúan en otra isla del momento y a la mejor en un estado de certidumbre programada, lo que es lógico y hasta natural, porque repetir del ejemplo es la forma humana de aprender. Hace unos días, en el año 2020, publiqué en ciernes, un artículo donde interponía una posición muy moderada frente a hechos y disturbios y en los que procesé el ejemplo y la actividad de otros en lugares muy alejados como fuente inspiradora. Cité la gesta emancipadora que se inicia en México con el "Grito de Dolores" y que recorrió como pandemia las naciones colonia en Hispanoamérica. Por otra parte, y más adelante, luego de las protestas en Amerilandia tras un negricidio, se vino otra más y una parvada de humanos brincaron con la muerte en Bogotá del abogado Ordoñez. Unos días más tarde unos nativos descendientes de indígenas, se tumbaron la efigie de un conquistador que descarado mostrábase pisoteando almas Chibchas y Sinúes. En última instancia, nada más a principios de octubre, por el rebrote pandémico, que se dieron órdenes de cerrar ciertas localidades en Europa, se vieron protestas, la gente decide atacar, salir, evitar volver al encierro: "Primero muertos que de nuevo encerrados". Las protestas a nivel mundial pueden ser revisadas y escaladas a sus niveles más primarios. Los argumentos gubernamentales pueden o no inculpar guerrillas insertadas allí para desestabilizar al gobierno y provocar caos, Manos negras, sectas satánicas, agresores menores o simples fundadores y seguidores de las ganas de rascarse el prurito o como dijera Gabito de hacer su real gana, o cómo no, incendiarios de esos que disfrutan ver arder Roma mientras tocan el violín. Me dio risa como trataron la sigla A.C.A.B. que alguno de esos que quería rascarse algo puso en algunas paredes o las A mayúsculas rodeadas de un círculo. Seguramente hay un gran investigador tratando de hallar una secta que profese esas banderas para penalizarla. Tampoco descarto la oportunidad del gobierno de buscar "Unidad através de la fuerza y fuerza através de la fe" vendiendo el miedo a sus seguidores que, irremediablemente saldrán en pantalla promulgando el recato, la humildad, la paciencia, la templanza, la fe, el buen nombre de nuestros conquistadores, la carne de presidio que eligieron los católicos reyes para poner la bandera de conquista en las nuevas tierras... Se puede ver como existe un descontento y hay gente dispuesta a expresarlo y la razón o el florero de Llorente que se necesita no es ni siquiera un florero, basta con una rosa de ese ramo o con la promesa de ella. Claro que hay un descontento mundial y que le veremos expresarse en más ocasiones. Aprovecharán esos incendiarios para poner sus condiciones y muchas personas saldrán heridas y muertas, se avalará la protesta ganada con justicia y paz y los extremistas dirán que con cacerolas no se gana nada. Lo vimos muy recientemente: una protesta dirigida, guiada, protegida y con derecho a desayuno, almuerzo y hasta a habitaciones de hotel. No sé que tan ridículo suene: "Si quieren protestar pueden usar estas calles, estos cestos de basura y estas cacerolas. Se disuelven antes de la hora pico y por favor lleven impermeable que es probable que llueva". Mi análisis pudiera extenderse y globalizarse, pero no se trataba de las razones escondidas, no se trata de pandemia de floreros, se trata de descontento llevado al extremo por cansancio y por entender que la vía legal no es la vía, que por vía legal perdemos siempre los que estamos abajo y entonces estar a mitad de la guerra no es desventaja o, en el caso opuesto, morir a lo Galvarino por lo menos es honra. Nadie debería negar la importancia de la comunicación y el valor del ejemplo tanto en la invención como en el deseo. Si una transmisión no nos mostrara la moda, no tendríamos imbéciles tratando de estar in. La demora en el traspaso de tecnología ha sido culpable del atraso de muchos pueblos. La coordinación y la precisión es importante para que demonios y ángeles lleguen a tiempo y a lugar al Armagedón. Aunque la comunicación es una distractora y difamadora como propagadora de desinformación y el ejemplo no siempre es bueno, verídico, claro o útil, me explico, aprendemos por el ejemplo, pero hay ejemplos que son una porquería como el ejemplo de política que se sigue en el país: es político quien más miente, engaña, roba y cita a dios y a la virgen y, ay, si he visto montaraces y agropecuarios demostrando sus dotes de simio imitador. Bueno, me alargo demasiado, la lección de hoy es el ejemplo y la gesta emancipadora, la chispa que inicia el polvorín; la posibilidad de gritar al recibir el pisotón, en fin, la rebeldía; que si se justifica o no ya es una cuestión filosófica y depende de la rebelión, que conocí a alguien que protestaba porque sus padres no le compraban un trineo, aunque vivía en Miami y a uno que no se le podía hablar porque inmediatamente sacaba a relucir su condición de negro y aducía racismo y conocí a otro que cuando nos pedían quedarnos un rato más en el colegio, amenzaba con el sindicato. Que dije yo, hay unos incendiarios que sólo son eso, piritas inestables, de los que hace a veces una falta inmensa, pero que otras veces son innecesarios y siempre serán molestos, para bien o para mal.
lunes, 14 de diciembre de 2020
Sobre lo tonto de lo cotidiano
Pensaba al respecto de lo común y corriente, de lo que se dice al vuelo como si nuestra existencia dependiera de ello, como si por no decirlo incurriésemos en delito o en falla cabalística que nos impidiera realizarnos. Cómo sí, al no decirla, no pudieramos decirle al otro que padecemos del mal del cretinismo, que cretinos son las mansas palomas que abundan en esa secta cuya moral es de dientes para afuera porque son un montón de hijos de doncella mancillada. Ya es bastante con ese chocantísimo "si dios quiere" con el que terminan las frases las abuelas, cacos, políticos, profesores y presentadores de televisión y con el "gracias a dios" que es tan chocante y que de todas partes sale, sobre todo cuando ganan un premio, sacan un trabajo, les pagan y hasta por estar aliviados o aterrizar en un aeropuerto sanos y salvos y por favores recibidos a los demás. A cada rato me asaltan con la pregunta de ¿Qué haces? y al responderles, bien o mal, me atinan con esa frasesucha de cajón. Yo atino a responder que a ese imbécil no le debo nada para ver si me quito a esa persona de las cercanías, pero no he logrado mucho, que los cretinos no entienden indirectas Por todo y para todo usan esa muletilla y les suena falsa, hipócrita y cacofónica. Esa frase esterotipada, cliché y desgastada me mantiene acongojado, me molesta, me conturba y me hace pensar hoy en otras cosas por el estilo que me llenan de rabia y desasosiego. La mayoría de ellas son de carácter religioso y es la religión a la primera que se le rinde esta humanidad coloquial y esclava, abyecta y sin carácter. "dios proveerá" "Que sea lo que dios quiera" "son los caminos del señor" y "designios divinos" son menos comunes pero tienen la misma barruntación y el mismo servilismo. El fanatismo deportivo, que vale para todo, pero que llega a su culmen con el fútbol, se permite frases como: "olé olé olé te quiero negro", "mi equipo del alma", "por el atlético inodoro lo que sea" y "mi sangre es verde cómo el deportivo tapitas"... ¿Qué diferencia hay realmente entre los primeros y los últimos? Ninguna. Fanatismo de primera y claro, la edad en la que se grabó ese disco duro y el entorno en que se hizo tal grabación, porque una persona con la mente clara no posee fanatismos, no hay más. Asistir o estar cerca de alguien que ha perdido a un ser querido es chocante y más para el apesadumbrado que recibe "pésames", "lamento su pérdida" "yo sé lo que es perder a un ser querido" y "dios lo tenga en su santa gloria". "Descansa en la paz del señor", "recémos por el eterno descanso de" y "el señor nos da fuerza para resistir". Pero saltemos a otro ámbito, el sexual, ¿Habrá un humano activo que no declare el sexo con ampulosidad? "Es que yo soy más caliente que una plancha", "me encanta el sexo" "que rica verga" o en el momento del coito: "¿te gusta que te lo haga?" "rico" "que sieso más calipígico" "que glándulas mamarias más oportunas" o "qué cuerpo más opíparo"... la originalidad y autenticidad saltan a la vista y supongo que tanto ellas como nosotros podemos notar las muletillas y el orgasmo fingido. Y ¿Qué tal al matrimonio nuevo? "Les deseamos todo lo mejor" "ámense cada día más" "Hasta que la muerte los separe" y la larga lista que tengo de las parejas que apenas se están acercando y la imperdonable lista de las parejas que se alejan o se separan abruptamente: "Sin ti no puedo vivir", "cada día te amo más", "por nuestro amor hasta el fin del mundo", "por ti daría la vida", "me voy a morir sin ella"; las melosas frases que se le dicen a la parturienta, al muerto y al niño recién nacido: "tan lindo" "onta bebé" "cuchi cuchi" "qué barriga más linda" y la palabrería con que un padre enaltece las proezas de sus hijos y las aventuras que le depara el destino, para que al final, apenas si se salve de ser Jeffrey Dahmer o Alfredo Garavito. Ya tenía bien propuesto en algún otro lado el o la imbécil que repite al ver a alguien con una guitarra "Tóqueme una que me haga llorar" o "canta bonito pero se le oye feo"; el que ve pasar una dama y la sigue con la mirada en el orto, cuando no le revela lo más íntimo de sus deseos por no "hacerle nada" o "convertirla en reina" o "coronar tal reinado". Están los que hablan maravillas de las banderas y del país que los vio nacer: "mi patria tan hermosa", "amo mi bandera", "no hay como mi terruño" que, son los mismos que se ponen camisetas de candidatos, les gritan las mismas hurras que a sus equipos del alma y luego se les ve cabizbajos indefectiblemente porque perdieron o porque al ganar el elegido les hizo pistola con las promesas. De esa piara es que me quiero alejar yo, de ese rebaño imbécil que pone fierro en la coyunda y la sube a su cuello y se enorgullece de llevarla; Claro que no voy a sepelios, matrimonios, quinces, cumpleaños o celebro fiestas pendejas que ponen el rito indigena a nivel de civilización: "feliz navidad", "feliz año nuevo", "feliz cumpleaños", "que los cumplas feliz", "te deseo toda suerte de bendiciones", yo no las uso, me niego a dejarme arrastrar por ese río y aquí lo dejo claro. ¿pretendo que alguien me siga? Nunca, vayan pastorcitos y ovejitas juntos que es lo que se merecen, a mí la manada no me sirve como protección porque es de la manada que quiero protegerme. La grey es la más abyecta dirección que se puede seguir, pero a todos nos amaestraron para hacerlo, sí la mayoría prefiere seguir ese curso, felicidades, yo llevo rumbos diferentes.
lunes, 7 de diciembre de 2020
Saber el día del óbito
Dice una leyenda que a un hombre que quiso ser profeta, arúspice y quiromántico, le enredaron la lengua y lo único que pudo saber con precisión fue el día de su muerte. Nada raro es que los dioses, en vez de premiar castiguen como se castigó a la hermanastra de Paris a conocer el futuro pero a tener la mala intriga de que nadie le creyera o la de Tiresias que para ver el futuro perdió el don de ver el presente y otros tantos que no vienen a mi caso de hoy. Saber el día de la muerte propia es bastante improbable, a menos que, bajo una decisión, determine acabar con ella por mano propia, pero barajamos acá esa hipótesis malhadada de saberlo a ciencia cierta y las consecuencias o desfavores. No siendo una situación científica podríamos tratar de hacer con ella una matriz DOFA tipo ciencias inexactas, pero en serio esas cosas me dan escalofríos. Miremos que se gana el tipo promedio sabiendo el día de la muerte: nada. La certeza de un hecho lo desarma para vivir. Si cada uno de nosotros llevara la fecha de caducidad impresa, sería fatal a nuestros planes de conquistar el mundo y a la dirección que habrá de dársele a esos días restantes, que si me lo permiten, siempre serán pocos y no inyectarán en el torrente sanguíneo, deseos de sobresalir, adquirir, engendrar o ser propietario o jefe de algo; quedándonos 30 ó 40 años de vida, trataría por algún medio de hacer algo con esos años, pero sin dudar que la misma perspectiva de la muerte que no poseemos es la que nos pone a soñar como idiotas en comprar casa, tener vehículo o adquirir algo por el bien del capitalismo. Todos sabemos que vamos a morir, pero no caemos en cuenta de esa condición de la vida hasta no tenerla allí presente. ¿Acaso a eso no se debe la tristeza real de los funerales? Lo cierto es que si sé cuanto tiempo me queda de vida y es bien poco, 5 o 10 años, ¿Qué carajo hace uno con ese conocimiento? ¿Desbocarse en una alocada carrera contra la vida misma? licor, drogas, mujeres, excesos hasta el hartazgo o por el contrario ¿el ascetismo, la moderación y el recato? ¿violencia, robo, asesinato? Particularmente la religión que embrutece a la humanidad es la que le da fuerza y fe e impone un código de conducta moral, esperanza de pasar la eternidad en paraísos fiscales inexistentes y premios para después de la fecha límite. Yo no padezco ese cáncer y el hartazgo de placeres no tiene una mejor perspectiva, no me interesa si les dejo o no un legado o un mundo a mis deudos; no tengo intenciones de dejar en puestos públicos a mis hijos o donarles un terreno o casa para que la tierra les sea leve cuando yo no esté; no pienso dejar sino cuentas por pagar, impuestos, partes y comparendos. A la música no le hice un favor y supongo que después de que me vaya quedarán algunas inéditas que otros aprovecharán o harán conocer, pero esas las hago para mí al igual que mis libros. Los orgullos vacíos de qué "mi papá o mi abuelo hizo tal o cuál" es más bobo que los demás orgullos: patrio, religioso y patronímico. Pero si sé que mi muerte será en una fecha determinada, puedo retar a pelear a Mike Tyson o tratar de romper récords de velocidad, de salto o de acrobacias, total sé la fecha de mi muerte, aunque saberla no implique que no pueda pasar en un hospital el resto de esa vida sabida con terribles quemaduras y entre terribles dolores. Saber la fecha de la muerte no es posible y no podemos escapar a ella, no en el sentido del mercader aquel que huye de la muerte para encontrarla a miles de kilómetros de distancia, no, es la inevitabilidad de ella la que es una certeza, no el lugar o la hora y es tal inevitabilidad de la que vivimos como enajenados. Nadie tiene la mañana comprada y morir es tan simple como eso, perder el aliento, deexistir, adquirir el equilibrio completo, químicamente hablando. ¿Qué haría yo, pues, si supiera la fecha exacta de mi muerte con hora incluida? No dudo que sufriría las etapas del duelo de Kubler Ross y llegaría hasta la depresión, porque aceptar la muerte no es humano, ni animal. Es saber que la existencia se termina totalmente lo que nos subyuga, por eso se inventan esas patrañas divinas de cielos y paraísos. He de ser sincero, me agobiaría bastante conocer esa fecha, pero hace muchos días que pienso que ya es bastante lo que he vivido, no mucho, sólo bastante y que ya no tengo mucho más por hacer, no por que lo haya hecho todo, nunca, me faltan millones de cosas por hacer, pero ya nada me llama la atención, he de suponer que cuando no estamos dispuestos a dar más batalla, ocurre lo de aquella hermosa canción repetido hasta el cansancio: "Tu tiempo se acabó". Ya no tengo más batallas que perder y no me interesan las batallas de los demás, no acaricio la idea de viajar por placer, encuentro un mundo vacío y complicado con aspiraciones completamente mundanas que no dan regocijo: ¿A que siniestro le importa cuántas propiedades deja o cuánto dinero tenías en la cuenta? ¿Que importa que yo haya descrito la teoría de los círculos o que haya escrito miles de páginas para la historia? ¿Qué malditada cosa es esa de que te recuerden después de muerto que no vale un escrúpulo de cobre? ¿Para qué sirve o sirvió dejar descendencia, hijos, nietos? A mí ya no me sirve saber que día voy a morir, estoy muerto, soy un desahuciado y sólo requiero esa constancia estúpida que llaman certificado de defunción, hace días que debería cargarlo para identificarme y si lo que quieren es que adelante mi partida, tampoco tengo nada que decir, sólo déjenme terminar con esto ¿Dónde tengo que firmar?
miércoles, 2 de diciembre de 2020
Y dale con el cazagazapos
Para nuestro intelectual, Roberto Cadavid Misas ─Argos─ sería una sentada de tafanario en una silla a ver cualquier canal para totearse de la risa de la manera tan vulgar como se trata la lengua madre y escribir treinta artículos como este. Yo había decidido emular al maestro con uno o dos cazagazapos, pero cada que publico alguno, me asaltan con tres o cuatro palabrejas desde la radio o televisión que me dejan perplejo porque supuestamente la academia gradúa intelectos, pero no, pare monstruos. La presentadora del documental de teleantioquia sobre medio ambiente, hoy 26 de septiembre me despierta con la burrada de "la desertificación de tierras" en mi manual lego-tonto comprendo que se refiere con desertificación del terreno, a que se está convirtiendo en desierto la tierra que antes no lo era, ella aspira a que descertificación ─forma correcta con otro significado obvio─ signifique lo mismo que desertización o que el nivel intelectual de su audiencia no llegue al punto de burlarse de su prosa e ínfulas de intelectualidad. Así estamos, esos son los que defienden al medio ambiente que no han podido comprender que primero hay que encontrar la otra mitad del idioma. Otra presentadora jura que "El promedio de vida de los colombianos en el mundo ha aumentado" mientras hablaba de la ley de retiro forzoso en Colombia. Alguien puede decir que no es un error, basta con el contexto, pero claro que hay una barbaridad. Alfonso Herrera nos explica con ciencia y algo de física cómo la parábola "descendiente" de un balón afecta con su momentum a quienes se encuentran en su camino y lo más seguro es que esa pelota desciende de las de caucho Maya y que a él le falta un poco de la ciencia del idioma y el afamado Michel Brown que con su argentinismo llena toda la pantalla, dice que sólo uno puede ser "campión". ¿Ya vieron el comercial de una hamburguesa con ojos que se revela ante una salsa de tomate por no ser original? Tienen gusto para un sucio en el ojo, porque esa animación tan bien hecha, causa algo como de asco y da hasta un poco de miedo, no sé si son demasiados dientes o unos ojos muy vivos, o unas papas muy pálidas, una especie de frankenburguer ¿no tenían un animador más alegre? Una cosa si sé: esa hamburguesa tampoco es original. Aparte te recuerdan que la salsa es tixotrópica y que no tiene afán de fluir como si nos dieran mucho tiempo para las comidas y esperar una salsa fuera el summum del almuerzo. Hay un comercial de una página, supongo yo que se llama "siigo" así, con doble i, donde un viejito le dice a un joven que compra una obra de arte por internet y un casco de astronauta que, "de eso tan bueno no dan tanto" de repente salta un señor espanto desde detrás de la silla que dice: "sí de eso tan bueno si dan tanto porque ahora puedes facturar hasta 180.000 pesos mensuales con siigo". Excelente. Yo no entiendo un carajo, no tiene finalidad visible, también puede ser que yo sea un canijo idiota, pero si le hago ver ese comercial a 1'000.000 de personas dudo que 3 me puedan decir de qué se trata o qué tratan de decir. Con 180.000 pesos colombianos no se compra un casco de astronauta nunca jamás, ni una obra de arte que valga la pena. Yo no quiero facturarle a nadie 180.000 anuales por nada del mundo y ¿qué carajo hace o para que sirve siigo? lo dije, no sé, el comercial no lo anuncia, no cumple un cometido visible y creo que el viejito tiene la razón: de eso tan bueno, nunca, jamás de los jamases dan tanto y si dan tanto es que no es bueno y si es bueno lo más seguro es que canse, engorde o sea una pirámide. Así está la función: llevo meses sin ver en ninguna parte la "parabólica", entonces sólo me quedan los canales nacionales que son la mar de coloquiales para estos cazagazapos: el powerfull director of RCN news, con toda su magistralidad y con la falta de respeto de un canal que pasa 15 minutos de noticias y repite las mismas hasta que uno se las aprende, dice: "el abuso sexual de menores es absolutamente inaceptable" yo les digo lo malo y es que parece avalar otros abusos sexuales, lo que es inaceptable moralmente es el abuso sexual, en quien sea perpetrado. "Que caiga todo el peso de la ley frente a quienes cobran vidas y abusan de su uniforme hoy", mañana ya para qué. Me despido con otro comercial de "Go daddy" la que planta jardines necesita una rinoplastía: "La naturaleza respira y nosotros inspiramos" qué maldita voz tan fastidiosa, o no se sonó los mocos antes de hacer el papel o es definitivo que ese ritmillo tan austral y congestionado me saca de quicio sólo a mí.