Para entender a dios he decidido ponerme en su armadura o en su peplo o túnica y salir a dar un paseo por el mundo. Primero nada de visitas al medio oriente que por allá la mayoría de la gente cree en otro viejo diferente que se hace llamar Alá y ni por el chiras visitar la península indostánica en la que abundan otros creyentes politeístas que no me hacen ninguna gracia. A los romanos y su imperio habré de perdonarlos porque ellos me impusieron como deidad única y eso no tiene precio. Pero la verdad mejor me voy a dar una vuelta por América como en la canción de mi hijo predilecto, más concretamente por Medellín y el barrio Jesús Nazareno que me recuerda a mí mismo que soy yo mismo en todas partes. No se asusten ni les moleste que un poco más de la mitad de los barrios del mundo se llamen como mis fieles o como yo mismo: Santa Teresa, San Francisco, San Jorge, San Bartolomé, San Fernando, María Inmaculada, Santa Cruz, San Fermín, El Carmen, Santa Ana... Eso se nota a leguas como me quieren que hasta a sus hijos los bautizan con apelativos míos y Jesuses y Marías puedo contar en el mundo con una buena tajada. No puedo salir a la calle como yo mismo, así que me disfrazo de lo que más repudian los cristianos: un metalero, pero me niego a llevar símbolos que me perviertan así sean parte de la indumentaria. Empiezo por Cundinamarca y lo que me encuentro es a un gran número de cristianos en la calle, consumidos por los vicios, en medio de la basura, sucios, desharrapados y hediondos. Por mi gracia divina y mi poder sobre las cosas les descargo un rayo que los fulmina a todos en un instante, aunque no paro de hallármelos en cada esquina ofreciendo con voz tétrica: Ruedas, perico, blones: rayos para todos. Me subo a Carabobo al empezar a llegar al centro y me encuentro con un montón de autos mal estacionados sobre el andén, en doble fila y hasta en triple y con mis excelsos poderes, no como en aquella vez del templo que fue a látigo limpio, elimino a cada pazguato con todo y su andamiaje para que quede el paso a los transeúntes. No he pasado dos calles y me topo con que la acera la ocupan los talleres y los mecánicos ambulantes que desarman trastos inservibles y las prueban en la ciclovía y por donde pasar no hay, así que decido borrar a cada uno de esos mecánicos con sus grasientas pintas y a sus estorbos y la calle queda como en las épocas de Belén, limpias de lo desiertas. Pasan taxistas y motociclistas con amplificadores a taco y a todo pulmón que no me dejan disfrutar del sonido de los pájaros y decido borrarlos, a todos, los que tengan que llevar bafle o móvil a todo taco se mueren hoy con un rayo poderoso y envío al mundo miles más de rayos poderosos que vayan cayendo mientras suena el baile: Todo el que prenda un amplificador para molestar la vida ajena que le llueva del cielo uno de estos. Me atravieso Juanambú y aquí los vendedores ambulantes han burlado el paso peatonal, que la calle es peatonal pero los quioscos de ventas han ocupado más de lo que se les asignó y por ello descargo mi furia contra todo usurpador del canal del camino, todo el que tenga una caja de más, un plástico, un colgandejo o una carpa, le fulmino con el rayo divino así como a sus cosas estorbosas, tal cual en el templo de Jerusalén, pero hoy es con rayos fulminantes. No falta el motociclista que me pita detrás, pero a esos no les dejo pitar dos veces porque ahí mismito caen fulminados con sus bellacas invenciones. No me lo creerán pero al final de la calle, ya al salir al parque Botero me pillo un taxista estacionado bajo las escaleras de emergencia del Miguel de Aguinaga y otro que ya se va saliendo de prisa a La Playa por la peatonal y a ambos los fulmino con sus cachivaches. La Playa no es mejor y antes de entrar al Botero me doy una vuelta por Cundinamarca donde los bares tienen su música a pleno volumen y las prostitutas feas y lindas enseñan más de lo que yo alguna vez les puse de una costilla de Adán. Rayos y centellas descargué para desaparecerlos a todos y a todas: putas, putitos, borrachines, raspachines, alcohólicos, gamines, repartidores, vendedores, sacoleros, travestis y cabrones. Todos por igual recibieron el rayo fulminante que los redimió o los envió al infierno. Me devuelvo por la calle lateral del Museo de Antioquia y ahí si me da furia y reparto rayos a diestra y siniestra: al vendedor de antenas que coge todos los canales, al que me ofrece un celular chileno o una cámara fotográfica o al que me ofrece un recordatorio de gordas o una foto de 20.000 como recuerdo, al que estafa con "dónde está la bolita" a las otras 200 prostitutas, a los travestis que se bambolean impunemente, al que se me arrima a ofrecerme bluyines de bodega y almuerzos baratos "con todo respeto", al que me pone en la cara un menú, a los policías que no hacen nada, al rapador que se le ve en la cara, a los 14.000 mendigos y a los que, al lado de sus hijos piden una caridad. Yo no mandé a mi creación a envilecerse. Me regreso a mi cielo por que una sola caminata por Medellín me dieron ganas de desaparecerlos a todos con un diluvio o con una lluvia de fuego. Allá tengo que escuchar cuanta barbaridad me piden, cuanta estupidez aducen y la plañidera es día y noche. Fortuna me da que hace tiempo cerré el consultorio y mi trabajo lo hacen los santos y las advocaciones porque qué mamera ser dios. Cerré el diálogo y ya había dicho yo que si fuese Zeus Tonante o Thor, mi camino quedaría marcado por gente y cosas chamuscadas todo el día, todos los días. ¿Han pensado en ese dios del que hablan ustedes, todo el día recibiendo peticiones de salud, de riqueza, de ayuda, de pésame, de consuelo, de cambio de rostro, de aumento de senos, de marido, de novia, de amante, de un falso positivo? En verdad que no es fácil ser dios.
lunes, 11 de noviembre de 2024
sábado, 9 de noviembre de 2024
Hater por amor
Se me ocurre decir que el fútbol, la religión, el escándalo y la "mala vibra" son cosas que no tolero y a Camilo se le ocurre decir que cada perro se junta con su manada. Alude el dicho a que si me junto con gente que habla de lectura, de ciencia y de "buena vibra" estaré en la manada que me corresponde, incluso dijo mi amigo que debería hacer una manada con ciertos personajes a los que yo he seguido y que pretendía, él en su sano juicio, el juntarme con ellos. Yo no quiero defenderme. Justo de eso se trata la opinión y el gusto, aunque yo mismo haya repetido en mil ocasiones que simplemente es lo que nos marcó en el momento de la carga de archivos, en la juventud, en la adolescencia, en lo que nos metieron en el disco duro. Quisiera agregar y puede parecer defensa, que yo no puedo tolerarme a esos que mencionó. Me caen bien, son pensadores hasta lo que puedo interpretar y dicen lo suyo sin esperar que otro los atienda, apáticos la mayoría, cínicos, intolerantes ¡casi como yo! ¿Qué haría yo a su lado sino parecerme a la masa que ataco y critico? Yo no sigo a la masa porque me aburre. No soy religioso porque me molesta el control que esta ejerce sobre la voluntad y sobre el albedrío del que soy dueño y toda creencia es puerilidad expuesta. Me gusta el baloncesto pero no estoy pegado de los partidos de la NBA ni de los jugadores más sobresalientes según la farándula deportiva. Me encantan las artes de guerra pero sé lo que son y no me interesa pagar una suscripción al canal SPN de las artes marciales mixtas. No me venga con la comparación con los fanáticos del fútbol o del deporte que sea, aunque los más molestos son los del fútbol. Parados frente a una pantalla de televisión gritando y sufriendo por la anotación en cada esquina y con toda la banda de transmisión ocupada, la calle inundada de fanáticos gritando o con camisas del mismo equipo me pone de mal genio. Pero tengo que aclarar que lo que me molesta de esas cosas es la idea de masa, el control que se ejerce sobre esa parvada inocente ¿Deben existir pensadores y lectores que gustan del deporte reina? No lo dudo. Igual me molestan. Por poco no acepto las ideas de Evaristo porque es hincha del fútbol, aunque su ceguera no llega hasta allá y por lo menos compuso "gol en el campo y paz en la tierra" que es el summum de lo que la política logra con las federaciones de fútbol. Camüs fue acérrimo deportista y arquero antes de "El extranjero" y hasta después supongo, y por poco no le tolero esa indiscreción, ese relente de masa. Entiéndaseme: lo que me molesta de lo que hace la gente en conjunto es ese vaho pútrido de rebaño, ese miasma que me parece impuro. ¿Cómo puede el gran Víctor hugo haber tenido tiempo para escribir si andaba en la cochera pública? ¿De que manera andaba libre de pensamiento Feynman para sus teorías si su tiempo lo dedicaba a emocionarse frente a una pantalla gritando oles a su equipo? No me cuadra. En lo que a mí respecta los gustos impuestos por el redil que los siga el que desee. Yo no puedo más que apartarme y ofrecer mi desprecio que poco vale. Tomo lo que me alimenta la rabia y desecho conocer cualquiera que otro diga que piensa como yo. No soportaría a Mauricio Schwarz ni a Lorenzo Morales ni a Daniel F... Y los que se siguen. Las masas se buscan, los pensadores se apartan, sobre todo los pensadores como yo que no tenemos más profundidad mental que la arrogancia, el desprecio de lo cotidiano y la desconfianza de todo lo que huela a grey. Alguna vez lo dije y voy a repetirlo, lo aplico en mi vida, lo aplico en lo que oigo, lo aplico en lo que leo, lo aplico en lo que escribo y en lo que compongo, he de suponer que el día en que la masa estúpida abandone la religión o el fútbol sea un deportucho como el curling, yo, para no seguir la masa de ojos abiertos me haré creyente y seguidor del deportivo Tapitas y el Atlético Inodoro. Cuando voy por una calle me fijo muy bien, si todos van en mi dirección, el que está equivocado soy yo.
PS: Eso de "mala vibra" está entre comillas porque alguien lo dijo y me parece estúpido el creer y pregonar que hay malas vibras, son como el ki de las artes marciales y el Prana del hinduismo, es decir, como el alma de los cristianos... cosas inexistentes e improbables.
PS 2: Ahh claro, yo no coleccioné el álbum de Panini, Tampoco tengo a todos los superhéroes en una lista con sus identidades secretas, sus debilidades y fortalezas, menos tengo figuritas de las estrellas de la MMA o de a WWF. Tampoco colecciono libros de pensadores, ni el Panini de los escritores. ¿Hasta donde soy fanático de Vargas Vila o de Cioran, de Evaristo o de Jello? No caigo en el juego, pero es mi maldita humilde opinión.
PS 3: Por estos días recorriendo tierra cafetera nos encontramos con alguien que conocía de mano a Daniel F. Los comentarios sobre el hombre fueron duros: apático, antipático, soberbio, engañabobos... No hay problema, casi lo mismo piensa de mí un montón de gente que nunca he conocido.
domingo, 3 de noviembre de 2024
La Tolerancia. Un análisis sin tolerancia
Primero hay que definir la tolerancia para poder empezar con algo que yo entienda y aparecen dos definiciones sencillas, descartando aquella de "capacidad de un organismo para resistir ciertas sustancias, alimentos o medicamentos" o drogas. "Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias". "Permitir algo que no se tiene por lícito sin aprobarlo expresamente". ¡Ay! ¿Para donde irá este insermo? ¿Por qué hay que ser tolerante? Porque sin la tolerancia aplicada y entendida aquí, que aún la que quise excluir se aplica, ésta raza de homínidos se habría arrancado la cabeza los unos a los otros ¿Por qué me tengo que aguantar un vecino escandaloso, un robo flagrante o el voto democrático? Por qué el que no aguanta esas cosas, el que no las soporta y habla muy duro y se rebela contra el ruido y denuncia, lo más seguro es que no viva demasiado y ahí les dejo el ejemplo de Prigozhin, Jesús de Belén y M. L. K. No todos con la misma importancia y no necesariamente tienen que ser buenas personas, que eso de "buenas personas" es un término relativo que toca tolerar. Sí. Hay que ser tolerante con la religión donde abundan los tarugos que repiten cuanto amó dios al mundo que le dio al hijo de sus entrañas y con la que piensa que la trinidad tiene un dios destructor y con la que asegura que el verdadero dios de los justos es el suyo y con toda absurda creencia islamojudeocristiana y cualquiera sectilla paralela o transversal. Si usted no se confiesa ateo lo acaban a reconvenciones e invitaciones a las sesiones de adoración de sus dioses y siéntase privilegiado si no lo aíslan porque las religiones que piden tolerancia, son, per se, intolerantes. Entiéndase que la declaración de ateo fácilmente es para para evitar que lo reconvencionen. Todos los seguidores de Alá, Dios O Jehová, están acostumbrado a tales vilezas que toca tolerar y a agachar la cabeza y a temer, que son consecuencias de dicha tolerancia, también dizque hay que tolerarlos. Entendamos que los mismos que realizan tremendos carnavales en las calles, que se provechan de la capacidad de los amplificadores y de sus licencias para vender licor son, principalmente, cristianos y creyentes cuyas ideas sobre reguetón, tango, vallenato y chucu chucu son que existen para el regocijo humano y que todos quieren quedarse sordos oyendo tales esperpentos auditivos y escuchando semejantes bodrios que toca tolerar. Y le apunto al tema que no es central, los votantes son creyentes, de todos los tipos, se creen las mentiras de sus dioses y las mentiras de sus candidatos y su inocencia es tal que cada cuatro años hacen campaña junto a sus candidatos para oír de nuevo como se habrán de sacrificar por la paz, cómo aman a los mismos dioses que ellos y como son mártires de su causa y adalides de la virtud y... toca tolerarlos. La tolerancia es recomendada por las religiones, por las ONG's y por los gobernantes. ¿Por qué entonces algunos no somos tolerantes? Justo por eso, por que quienes recomiendan la tolerancia son los mismos a los que hay que tolerar. Son los mismos que piden tolerancia los que son escandalosos a más no poder porque ya descubrieron la fórmula que les evita caer como moscas. Ser tolerante es dejar que te pisen sin emitir un sonido, ser tolerante es abrazar al que te persigue y poner la otra mejilla al bofetón. Ninguna de esas las recomiendo. Quienes son tolerantes son los pobres ingenuos que les prometieron que por tal tolerancia ocuparían el reino de los cielos. ¿Qué tengo yo que ver con cielos o promesas baladíes? Los tolerantes son los que hacen la fila, los que pagan impuestos, los que prenden el televisor en las noticias nacionales, los que saben quien se enriquece y no lo gritan, los que ven el asalto o la violación y toman la calle opuesta, los que reconocen a los asesinos y callan. No, no quiero ser tolerante y no comparto la tolerancia. Ser tolerante es aguantarse en la calle 32 pordioseros por hora: uno pide por la herida, otro por la patria, otro para alimentar cuatro mastines que te miran con deseo, otro solamente pide porque sí, otra por que tiene un hijo en brazos, otro porque tiene una discapacidad, otro porque canta bonito y otros 20 te venden diferentes utilidades y tentempiés como bolsas para la basura, bolsas para el mercado, filtros de lavabo y confites. Ser tolerante es soportar los 32 bares de la calle Tejelo cada uno al taco y con música diferente o si alguno sabe de "cuadra picha" en Bogotá queda ejemplificado. Ser tolerante es recibir en cada conversación, colaboración, deuda y trabajo el "dios se lo pague" cuando ese señor no tiene cuentas conmigo y la inevitable muletilla "gracias a dios" que todo maldito cristiano esgrime para no cargar con responsabilidades. Ya bastante tolerante soy cuando me tengo que aguantar esos presidentes ─que a decir de Vallejo son primeras damas─ que eligen justo los más tolerantes. Bastante les tengo que aguantar los tres mil inventos de impuestos, seguros obligatorios, cuatros por mil y peajitos sociales, con prediales, pases, permisos, pasaportes y demás inventos para hacer más engorrosa la vida en este valle de lágrimas y claro, para robar parejo que es lo que hace la democracia. Bastante tengo con tolerar a mis vecinos: creyentes, cristianos y demócratas, escuchadores compulsivos de reguetón y vallenatos a todo taco como lo manda la ley del más abusivo. Tolero al abusivo que estaciona en la acera o cierra una calle, incluido el andén y al que le tira el vehículo al peatón con el semáforo del viandante en verde. Tolero al imbécil que defiende la policía y les dice "Qué bonita labor realizan" y al que defiende a ultranza al hombre del corazón grande que no tiene la culpa de nada. Tolero al vallenatero hablando pestes del género que escucho No, nunca tolere, grite su descontento.
PS: Comentario aparte ¿Qué les parece la cerrada del centro de Medellín con vallas? ayer que pasaba tenían cercadas a todas las vendedoras de placer, a los machos proactivos y a los ladrones de corbata. Una treintena de policías charlaba amistosamente con los mismos ladrones. Las cafeterías y tiendas, desoladas y el tremendo impacto: hay que salir y entrar por donde mande la justicia. También toca aguantárselos. Tolerancia dios mío, ¡Qué aberración!
PS 2: La paradoja de la tolerancia dice que la tolerancia absoluta es base de la intolerancia pues tolera a esta última y la alienta.
PS 3: Ayer en la noche pasábamos por un sitio donde nos encontramos con unos metaleros de raca mandaca, o por lo menos eso es lo que ellos afirman. Uno se quejo: Vea a mí el punk no me gusta y nunca me va a gustar esa basura. Yo no me sentí aludido y hasta estuve de acuerdo, no porque sea muy tolerante, es que estoy de acuerdo que el punk es una basura y el metal, sobre todo el oscuro y pesado negro, el vallenato, el chucuchucu...
PS 4: ¿Será que si dejamos de lado la tolerancia mañana nos estamos matando por cualquier cosa? Ya lo estamos haciendo y aun así ya tenemos que tolerar a los más intolerantes de todos: los creyentes.
domingo, 27 de octubre de 2024
El VoBo
Hace años durante la Universidad me encontré una carta que contenía estas cuatro letras impresas así: "VoBo" y desde esa época ya le tenía yo fobia a las abreviaturas porque son poco precisas y alientan la pereza humana. En algún motivo que alguien escribió puso: " X trajo la Pta. de la mamá" y claro que esa abreviación tiene varios problemas. Cuando le pregunté al amanuense me dijo "la puerta". Se ahorró tres caracteres y dejó a siete lectores en problemas. Seguramente la secretaria de ingeniería no le puso mucho cuidado en el ámbito universitario a una palabreja que se usa como Visto Bueno: VoBo, pero al transcribirla acá sufriremos un montón, en el papel que me encontré decía así con inspirado acento: "Para la aceptación de la hoja de vida debe enviarla con el VoBo del Decano y el VoBo de administración". Empieza por convertir al decano en VoBo y mensajero a más de poner al aludido en una elección compleja de Sacar un VoBo de entre los 50 Bobitos que trabajaban en Administración en esa época. Justamente me encontraba en la posición correcta para ver otro VoBo, pero esta vez puesto en una camiseta por motivo de la asistencia a un cumpleaños y se me ocurre que ese es el próximo sello que me voy a sacar para las entradas a los conciertos: VoBo. Tengo la disculpa perfecta para insultar sin ser objeto de dudas. Visto Bueno, entró y pagó quiere decir si me preguntan. Ahora puedo calificar una tarea con sello VoBo en vez de una estrellita y el uso general se puede extender a muchos otros campos: publicó su esposita y comidita del domingo en el restaurante tal... tenga su VoBo. Es influencer artista y estrella... agarre su VoBo. Creyente fiel, seguidor de Santa Teresa y otras mil vírgenes... Lleve su VoBo. Fanático de tierra plana y sus carismáticos líderes... reciba su VoBo. Secuestrado por alienígenas o paciente divulgador de momias extraterrestres... atesore su Vobo. Fanático futbolero que quiere tener la sangre del color de su equipo, asa su VoBo... Patriota servil capaz de envolverse en un tricolor... Ostente su VoBo. Votante fiel, brazo derecho de la democracia le llegue o no su tajada... Tome su VoBo. Defensor a ultranza de un concepto filosófico... atesore su VoBo. Humano demasiado humano... conserve su VoBo. Seamos sinceros, ese VoBo así, resulta muy oportuno para la constatación del mundo en mis términos que tengo a la humanidad por idiota y estúpida y sí, en serio le molesta, ha de ser que no lo es y por lo mismo pásese por su sello de VoBo. Ah gente que le falta el VoBo pero ya me voy quedando sin sinónimos: Los profesores que creen hacer algo por la humanidad, los músicos de barrio que publican sus toques cada semana como únicos, los que compran un vehículo y se sienten la última tostada del desierto, los que compran porque sí, los fieles religiosos que van a esos espectáculos deprimentes donde se alivian enfermedades y se llenan las tarjetas de crédito... Queden con el sello por si les hace falta más y lleven sus VoBos.
domingo, 20 de octubre de 2024
Medio oriente
Despacio que llevo afán. Hay guerra cantada en el cercano y medio oriente y están los seguidores pro Israel y los acérrimos defensores de las sectas islámicas dominadas por los chiítas y los sunitas, los hutíes y los ibadíes. ¿A quién defendemos? ¿Nos ponemos del lado de la potencia aterradora que posee la tecnología y las armas y que se ha defendido sembrando el terror en una región donde es ampliamente odiada y perseguida o nos ponemos del lado de la guerrilla sin desarrollo que apoyada por países que si tienen armas y tecnologías, siembran el terror con masacres y atentados de lado y lado de las fronteras? Reservemos la historia y miremos de donde viene el dichoso conflicto y se darán cuenta mis niños que es cuestión de dioses, Alá contra Jehová, el elegido pueblo judío proveniente de las doce casas de Isaac que fue descendiente de Abraham contra las las tribus adoradoras de Alá. Claro que es lo que promulgan los extremistas religiosos, que, si me perdona don Marx es un mísero pleonasmo. Los seguidores de Alá creen que se les ha arrebatado algo porque los Judíos se adueñaron, compraron o colonizaron esas tierras que hoy reclaman como de Alá y que ni siquiera se ponen de acuerdo entre lo que ha de ser y lo que no ha de ser. La persecución a los Hebreos y sus conquistas, ires y venires, pueden datarse desde mucho más atrás del año 1200 y si alguien quiere tomarse la biblia como libro histórico, casi desde el siglo I. La principal diferencia entre Sunitas y Chiítas se refiere a quién debe gobernar y a quien debe hacérsele caso, si a Mahoma, a un descendiente directo de él o a cualquiera que asegure tener la palabra de su dios en la mano. Hezbolá y Hamás, Estado islámico y las 40.000 tribus que se hacen llamar con el nombre del jefe de su tribu son unos violentos que justifican la muerte para entrar al cielo y llevar una guerra santa hasta consecuencias funestas. No estoy de parte de los Israelíes ni de los israelitas que también se adjudican que su dios les prometió una tierra y que son mencionados en las santas escrituras y que libran la batalla por ser el pueblo elegido. ¡Valientes malditos dioses! En las guerras muere gente y existen tratados como el de Ginebra, los derechos humanos, la libertad religiosa y la guerra justa que desdicen de como se ha llevado a cabo esta confrontación: niños han caído, civiles que nada tenían que ver con la guerra misma, ancianos, mujeres embarazadas, escuelas, orfanatos y casas de ancianos. Busquemos culpables, a ver quien me dice quién arrojó la primera piedra y si es posible tomar un par de bandoleros de cada lado y hacerlos confesar porque carajos es que están peleando. Las culpas son simples, ellos me atacaron en un concierto se llevaron a mis ciudadanos y los mataron. Les cuento una cosa, ambas religiones son Abrahámicas como el cristianismo y ambas ponen un dios como excusa, que, de buenas a primeras resulta siendo el mismo: ellos son impíos y se creen el pueblo elegido y nos bombardean cada tres por cuatro, se asentaron en una tierra que no es de ellos... peleas religiosas y lo mejor es que los hermeneutas se acreditan con las exégesis del corán y de la biblia y juran que dios los envía a morir por una causa justa, que, si me permiten no aparece en ninguno de los dos textos y, dictada o no por el arcángel Gabriel, no existen pruebas de tal, como no existen pruebas de la biblia en ninguna parte de que Jehová haya intervenido en su escritura. La pelea es religiosa y la religión es un fraude por donde se mire y si son tan infantiles para dedicarse dos milenios y medio de odio, pues que se acaben. Llega la comunidad internacional y se para los pelos por que Israel atacó con saña, produjo miles de "buscapersonas" explosivos, bombardeó edificios y acabó con, según ellos, la cúpula del trueno de los mandamases y los otros allá en su otro país envían miles de misiles que aportan otros países dizque para desquitarse. No me ponga sino al régimen de los Ayatolás, que es algo así como la señal divina que manda y ordena que hay que acabar con los sionistas. ¿No ven el juego de niños? ¿Cuándo empezó el conflicto si Israel lleva un poco más de 50 años en la región? Pues apenas se instalaron empezaron las agresiones de lado y lado y ninguno ha respetado las reglas de la guerra: hospitales y casas de lenocinio han caído en el camino y ninguno es respetable, la guerra no tiene honor. Hacerse de uno u otro lado es fantochería, poserismo y payasada. Ocupémonos de nuestros asuntos que aquí hay una guerrilla que no juega limpio y enrola niños, coloca minas y lava cerebros y un gobierno impune de asesinos y ladrones de librea y corbata que, asistido por la comunidad internacional declara que los malos son aquellos y no estos. Igual es una comunidad internacional con el compinchazgo americano que ha declarado a Isis, Hamás y Hezbolá como terroristas, cuando terroristas somos todos, incluso cuando creemos defender lo que nos piden por ética y por corrección política. ¿De qué lado estoy yo? de los romanos porque ellos decían acertadamente, y aquí se vale para los demás fanáticos: los cristianos a los leones.
viernes, 11 de octubre de 2024
A la gente no le gusta que...
Empezar con una canción de Paco Ibañez con letra de Georges Brassens puede no ser muy original. Igual lo que pensaba decir tiene que ver justo con esa frase de la canción "La mauvaise reputation". Si decimos exactamente lo que dicen todos nadie nos voltea a mirar feo si no que se siguen el venga vamos, yo apoyo, yo tengo y a mí me parece. Si decimos lo contrario nos miran como en la canción, exceptuando a los cojos que nos quieran seguir, a los que no nos pueden ver mal y a los mancos que no nos pueden señalar. Ejemplos por favor. Tan lindo el perro dice uno y lo acaricia. Los otros empiezan a hablar de sus mascotas y de cómo les hace falta, cómo lo miman, lo visten con las camisetas de su equipo favorito, le cuentan cuentos de cuna, lo arrullan y cómo les espera en casa como gran animal de compañía. ¡Bravo! El problema es que me pregunten a mí. ¡No me gustan los animales! Sencillo. Si son compañía, no necesito compañía, si son muy tiernos no necesito ternura, si son excelentes amigos no necesito amigos. Suficiente expresar que no me gustan los animales para que mancos, cojos y ciegos descerebrados me miren, señalen y persigan, porque la fe que hay que tener es la maldita fe de la mayoría. Todo el día escuchas esas expresiones de plañidera sobre si dios quiere, gracias a dios, dios le bendiga, dios le acompañe y otra tanta charla de sumisión que cuando expresas tu sentir respecto a la idiotez de los que la esgrimen, te asaltan a la mesa, te encuentran catequistas y hasta ejemplos te dan de la importancia de dios en la vida porque yo no puedo tener mi propia fe y para colmo tengo que aguantarme la fe de los demás. Se habla de patria y todos tienen bellas cosas que contar sobre ella, yo la desprecio, me vale un adarme y nada tengo para agradecerle, no soporto los patriotas con banderitas ni los hinchas con escudo y no me voy de este país porque no tengo cómo sobrevivir en otra tierra que igual despreciaría, como quien dice, para ir a otro sitio a sentirme igual, me quedo donde la cédula me indica que pertenezco. Sí, tengo cédula y dice colombiano, pero a mí Colombia me parece una feca de perro recién parida. Tolerancia dicen unos pero solo con los que opinan lo mismo que ellos. ¿Igualdad? ¿Dónde? A mí no me importa si usted tiene cuarenta gatos y veinte perros, no me los traiga al puesto de trabajo ni a mi casa. No me interesa si le reza a ocho dioses y once mil vírgenes, no me los traiga al puesto de trabajo, en su casa están bien y seguro recibirá la visita de mil turiferarios que vayan a halagarlo por su amor a los animales y su ardorosa fe, a mí los animales sólo me gustan a la parrilla, fritos o en su salsa y los dioses no me los trago de ninguna manera. Claro, olvidaba a los vegetarianos que te acusan por malvado aunque los toleres a ellos. Jamás te servirán un beefsteak en su casa. ¿A qué se debe la intolerancia hacia quien profesa cosas diferentes? A que estamos siendo constantemente bombardeados por la maquinaria de control: amad al prójimo, ayudad al necesitado, dad de comer al hambriento, adorad la patria, amad la bandera, sed buenos, quered tu terruño, votad, pagad impuestos, sed sumisos, enseñad sumisión... El que se salga de los cánones impuestos debe ser señalado, el que salte le cortamos la cabeza, el que se exprese en términos diferentes no es de este lado de la raya, el que tenga una fe diferente es diferente y hay que señalarlo, perseguirlo, amputarlo de la sociedad que corrompe... Si georges, si Paco... a esta sociedad no le gusta que uno tenga su propia fe y lo dejan bien claro. Termino como la canción: yo no pienso estar haciendo ningún daño queriendo vivir fuera del rebaño y no pienso hacer un lío porque no va a Roma el camino mío.
PS: El problema de la fe es encontrar alguien con una idea original que no sea copia de la de un montón de bobitos. Religiones hay demasiadas para seguir alguna y decir que se tiene una fe diferente. Gustos alimentarios hay demasiados para no seguir alguno, pero olvidar que nuestra especie es omnívora es lo más ridículo que he oído. Amar una patria por haber nacido en ella es ostentosamente común, ahí no hay una fe diferente. Creer es demasiado común, por eso esta frase es tan hermosa: ¡No creo!
PS 2: Sin sesgo, podemos decir que ir contra la religión o criticar el poder, también es ir contra la propia fe de otro, pero nos mentimos, justo es ir contra la fe general que es donde se apoya el título. Tenga su fe, crea en lo que quiera y déjeme a mí creer en lo que pueda.
sábado, 14 de septiembre de 2024
Real como la vida misma
Nos hemos venido preguntando qué es lo real en nuestras vidas y parecen existir varias realidades y eso de "Real como la vida misma" no es más que un cliché para minimizar la historia. ¿En qué realidad vivimos? Yo se la pregunto a más de uno o lo veo en la actitud que cada uno maneja con los eventos del cotidiano y me subo en este insermo para dejarlo asentado. Hay unos que viven en ese mundo de las novelas y hacen cada drama por que el novio, la novia, el esposo o la amante tienen otro amante, novio, novia, esposo o amante, cuando en la vida real cada hombre o mujer ha cometido el desliz de probar otras camas en más de una ocasión y como guardan celo en el secreto, han llegado a la tumba con fama de ser leales y exclusivas. Algunas señoritas y hasta hombres saltarán de sus asientos para protestar y yo les anuncio que tranquilos, oh venerados santos y vírgenes, que la taruguez existe. En serio. Fíjense en el promedio de "la verdad" y no escapa que hemos compartido amantes con algunos de nuestros amigos, sin llegar al trio o al bar swinger. En un grupo de amigos de juventud se tienen unas cuatro parejas estables que van cambiando de ideas y de amigos hasta que toman un partido cualquiera ¿Cuántas veces tuvieron sexo entre ellos sin más drama que el deseo y la pasión? Limitar el deseo y la pasión a un sólo individuo no es natural ni útil al necesario intercambio genético. Las parejas que a sí mismas se llaman fieles, esconden un historial de infidelidades que asustaría un lupanar. Está el otro drama de la verdad y el derecho y hay una verdad en la que cuando nos presentamos juramos sobre una biblia que no hemos cometido perjurio o mejor, que nunca hemos mentido. Hagan la prueba con la persona más honorable del planeta y seguro muchos padres dirán que nunca han mentido cuando la realidad nos obliga a mentir varias veces en una hora. ¿Ha dicho usted mentiras? Si dijo que no súmese una más. Todos decimos mentiras y no es mentira blanca decir que el niño Jesús te trajo los regalos o papá Noel o los reyes magos, ni ocultarle la verdad de las relaciones sexuales a un niño por no considerarlo apto para tal verdad y menos decir mentiras por ignorancia que hoy hay muchos que juran con una mano en el escapulario, sobre la espada de Simón Bolívar y las tres carabelas. La historia misma miente a pie juntillos porque está escrita por los vencedores. En ese grupo de amigos que puse como ejemplo en una sola hora pueden contabilizarse, mientras hablan, unas sesenta mentiras. ¿Alguno ha roto la ley? Seguramente al preguntar esto juramos de nuevo sobre el libro sagrado para cometer perjurio. ¿Nada hemos robado? ¿No hemos pecado ni de pensamiento? Falso de todos los falsos. Si ha copiado una canción o grabado una película sin el consentimiento del autor, ya hizo la tarea. Creado el libro donde se tipifican las infracciones de la norma, hemos venido faltándole a la verdad y a la ley, si es que tal cosa es factible. No puede faltarse a una ley escrita por los hombres porqué es una ley no natural y tal cosa es artificial. ¿Has robado? ¿Juras que no? Pues sí, todos hemos robado algo, un libro, un cassette, un disco, un lápiz, un borrador, hemos dejado de pagar una deuda que a su manera es un robo, nos hemos quedado con alguna devuelta o recibido un cambio con ganancia a nuestro favor... El ladrón de profesión tampoco reconocerá que lo es o por lo menos no reconocerá la propiedad como ley universal que deba ser respetada. ¿Hemos ido más allá de la ley? ¿Un asesinato o una complicidad con él? ¿Un robo o un silencio frente a un robo conociendo al ejecutor? ¿Debo ser más oscuro? ¿Hemos salido con jóvenes de escasa edad para tomar decisiones maduras sobre su cuerpo? ¿Lo hemos imaginado siquiera? Claro que la vida misma nos empuja, y no es por echarle culpas a una línea recta, a tratar de acomodarnos al entorno o cuando el entorno trata de controlar esos impulsos con leyes escritas por el hombre o dictadas por dioses inexistentes. Nuestra esencia es ser pervertidos, transgresores, buscar sexo en donde nos sea posible, ocultar nuestras intenciones para no ser descubiertos por los sujetos incorrectos, mentir si es necesario y lo será para pasar desapercibidos, para acercarnos a la presa, robar la presa de un predador más apto... Esa mentida sociedad donde todo se convierte en drama es falsa y se vive del chisme y la mentira y se vanagloria de ser casta y pura cuando todos son patrañas sociales y enseñanzas hipócritas.
PS: Quede claro que no existe un ser humano impoluto, pero también quede claro que si no es puro es por la manía de esconderse detrás de normas, leyes y morales artificiales de las que trata de salir lo mejor parado posible para enfrentar el juicio social y qué, si un árbol cae donde nadie lo escucha no hace ruido, por tanto, mientras esa sociedad que impone trabas a la personalidad y al instinto no se entere de sus andadas, no ha hecho ruido y sale indemne del juicio. En lo que a mí respecta sólo aclaro que deje el maldito escándalo que una revisión juiciosa de su vida, así sea el maldito papa o la Madre Teresa no sale libre de robo, injuria, escándalo, pederastia, falsedad o asesinato, así sea en segundo grado.
PS 2: David me escribía esta anécdota circunstancial. En la oficina un compañero me decía: "¿Has estado juicioso?" y el mismo compañero se respondía: "Obvio no... somos humanos". Un claro precepto del instinto. Los seres humanos no somos juiciosos, ni éticos, ni moralmente aceptables, ni...