lunes, 31 de diciembre de 2018

Cogitabundo

Cogitare o putare son los verbos mágicos que pocos consiguen ejecutar. Yo no digo que nadie piensa, creo que todos piensan, pero la labor de pensar, requiere de ir más allá y no quedarse en lo simple, así que el verbo es más de lo que dice. Pues, si pensar es sólo producir conexiones neuronales, todo ser vivo las produce o por lo menos los que tienen cerebro, que sí estoy de acuerdo en que algunos no lo tienen o no lo usan y por ello, siguiendo la teoría Darwiniana, terminará desapareciendo. Pensar no puede estar en el rango de decidir qué almorzar o cuanta azúcar disponer para el jugo y tampoco en el nivel de decidir si me levanto o duermo un rato más. Pensar es razonar y poner en la palestra todo un conjunto de situaciones e interacciones sobre un tema o un nudo o un problema. Eso de que "yo pienso que sí" es ridículo tomado aislado del contexto. Así no se piensa, se decide: "yo decido que sí" "mi opinión es sí". Pensar debe, como todo en este mundo, abarcar los procesos de pensamiento, pero caminar, hablar y escribir, tienen uso de neuronas y requieren del cerebro para las conexiones neuronales, pero un peripato no es siempre un pensador y la mayoría de los que hablan son unos inconscientes -me disculpan que no me haya incluido pero ahí estoy- sin contar que los que escriben, escriben tantas pendejadas que tienen abrumado al mundo, ¡por dios non sancto! los periódicos salen todos los días y todos los días hay noticiarios, eso no es pensar, es repetir como urracas, como loros. Pensar es una labor ordenada o todo lo contrario, pero en ella actúan la lógica y la razón y habrá que dar una vuelta a esas dos palabras porque la razón y la lógica son consecuencias de nuestro constante movimiento y experiencia. No existe una única lógica que las englobe a todas, ni una única razón que legitime o desestime las demás. Para la mayoría de nosotros probar carne humana está fuera de toda lógica y razón, pero esa no es la misma lógica de los sobrevivientes de Los Andes, ni de Idi Amin Dada, ni de los antropófagos de todos los tiempos. La razón del que salta al abismo no es la que esgrimen quienes deben recoger el cadáver y la lógica no es camisa de fuerza, a menos que sea lógica Booleana o matemática pura. Los jóvenes emplean una palabra hoy día y se auto engloban en los que la rezan: "sin mente" y a veces "sin mente como los locos". Una frase como: "las oportunidades las pintan calvas" y "coma primero y pregunte después" aluden más al instinto de supervivencia que al proceso superior de pensar. Cuando sopeso mis posibilidades y sus consecuencias y extiendo un abanico de posibles acciones y de respuestas posibles frente a un hecho como el asaltante de ciudad y no sólo me refiero a: ¿le pego? y ¿donde? sino a más posibles acciones: Le grito, le miro a los ojos, le extiendo las manos, sigo sin contestarle, me finjo desmayado, le entrego mis pertenencias, le prometo más y no denunciarlo, finjo desprecio o miedo o, en serio me enfrento con él y comprendo las implicaciones de cada hecho. Ahí estoy pensando. El caso es que frente a un asaltante no se piensa, se desarrolla el instinto y en general, de eso viven los asaltantes, del deseo de vivir de la víctima y el de entender que ningún objeto material vale la muerte. Asaltar a un filósofo es exactamente igual que asaltar  a uno de otra rama. Su pensamiento colapsará y su instinto aflorará. Pensar es pues, una tarea que requiere calma y práctica. Ningún apresuramiento puede ser el resultado de pensar, Amy Tan lo dijo: "tanto el amor como el miedo, son estados reducidos de conciencia poco idóneos para tomar decisiones importantes." Ahora, pensar es el proceso y no quiere decir que pensar siempre permita concluir correctamente, pensar no es una ciencia, aunque la ciencia requiera de pensadores, pensar es un arte y algunos creen pensar, pero en ello reside el problema de su definición, el arte es subjetivo. Ahora, el cazador no puede pensar a su presa porque entonces se extinguirá, de nuevo, cazar es instinto y opuesto al proceso complejo de pensar. Hasta ahora sólo tenemos que debe hacerse en calma y requerir una experiencia para que sea profundo; sin conocimiento, es imposible pensar y entramos a un área gris, porque de alguna manera se llegó al pensamiento cuando no había experiencia y esa explicación la ofrece el ensayo y error, la acumulación de pensamiento y conocimiento sobre un tema, por eso es tan importante visitar las fuentes del conocimiento antes de disertar sobre un acápite. Enlazamos un tercer necesario: archivos. Una buena manera de conseguir archivos no habiéndolos es usar el método científico: Observación juiciosa, medición apropiada, experimentación cuidadosa, análisis y reformulación de hipótesis. Y con la misma carga académica del método, cada pensamiento debe ser reproducible y refutable. No quiere decir que la ciencia no haya tenido una dosis alta de casualidades y malas conclusiones que dieron como resultado acciones ciertas o avances válidos. Han existido pensadores terribles y ergotistas de primera línea. Pensar es arte y proceso, evaluación y conclusión. Permiso de evaluación y puesta en escena; sin teoría abierta a otros pensamientos, el pensamiento propio no es más que palabrería efímera sin sentido. Si nadie hubiese citado a Sócrates, este habría permanecido en la oscuridad y nadie, ni yo, tendría algo que criticarle. Al final puedo refinar el pensamiento con más conocimiento o barrerlo por completo del abanico de posibilidades. Eso es pensar.

domingo, 30 de diciembre de 2018

En búsqueda de la verdad

Es pertinente buscar la verdad porque eso fue lo que nos enseñaron y se ha propuesto una sociedad incapaz de mentir y cuyo sufrimiento a causa de su terrible mal le zanjó su desaparición. No se puede vivir constante y llanamente diciendo la verdad. La humanidad no soporta la verdad y no tiene con que procesarla. Empezando por los temas más simples, los seres humanos no soportan que no exista un creador para acabar con todas las religiones y, muy tristemente, no existen creadores, dioses, ángeles, profetas, apóstoles o santos. Por lo menos no como algunos los han propuesto: dioses omnipotentes, salidos de la nada o existiendo por siempre con seguidores tarugos infalibles y adivinos de la corte con poderes sobrehumanos lejanos de la evolución y la naturaleza, e incluso hombres y mujeres que han hecho milagros y cuya vida es ejemplar. Eso no existe, pero pocos son capaces de soportar tal verdad. Eso desecha la existencia del alma en la que todos los "seres razonables" y adictos, según ellos, a la verdad, creen. El alma no tiene un sustento y eso de andar diciendo que es un "ente" espiritual que es nuestra esencia y que es apto para recibir premios o castigos es una fantasía que el ser humano no supera en ningún sentido. Hasta el más ateo cree que tiene una esencia, un sustrato que es más él, que el mismo y que acompaña al ente físico hasta el día de la muerte y que después ésta vaga o llega a un lado al que se ha hecho merecedora por los comportamientos del cuerpo físico. Yo creo en la evolución y el alma no es necesaria para explicar la evolución, ni dioses haciendo moldes de barro, ni hombres saliendo de granos de maíz, ni construyendo con cualidades una fuente de "todos los males", es más, el alma  no tiene más sentido que el religioso que persevera en la creencia de que somos únicos y especiales y sin ella, se van al carajo todas esas preguntas filosóficas imbéciles sobre ¿Quienes somos? ¿De dónde venimos? y ¿hacía dónde vamos? La hormiga roja no tiene un fin más allá del que se busca al vivir sobre la tierra y tal fin desaparece con ella: He ahí a los humanos. Podría ir a buscar la razón de la navidad y expresarla, hacer que todos la escuchen y entiendan lo absurdo de celebrar el nacimiento de un dios hecho hombre y dedicar tanto esfuerzo y consumismo a una época tan similar a todas las demás y no lograría nada. Seguro estoy de que la humanidad no soporta la idea de que el mes de diciembre es lo mismo que el mes de marzo y de que en nada cambia el mundo por una semana de asados, coplas y villancicos. Celebrar la navidad es perpetuar la mentira, pero eso no deja por fuera ninguno de los días que se celebran comercialmente o que se predican para dedicar a una enfermedad, un género o una causa. La humanidad se inventa un molde para decirse atea, pero crea una esclavitud subsecuente al colocarse en la postura simplista y sin solución de: "No creo en esos rituales ni en esos dioses, pero tengo mi idea de dios". Y bien difícil que es y será, retirarle tales aberraciones cromáticas al ser humano, imposible digo yo. Tres verdades que la gente no soporta: la de la religión, la del alma y la del destino. Podría obviar esas y acercarme al siguiente nivel, donde el hombre, a pesar de ser religioso, dice la verdad sin importar las consecuencias y ¿cuál es esa verdad? Pues, mis queridos deslumbrados, la verdad no es tal. Cada uno tiene sus verdades sobre la belleza y la estética, sobre el arte y sobre la fe y luchar contra ellas resulta poco menos que inefectivo. Luchar contra los creyentes del terraplanismo y en general luchar contra cualesquier alma creyente, es estúpido. La verdad científica es la única que tiene cabida, pero tampoco hay una verdad. En la ciencia se afirma sobre pruebas y experimentos repetibles y medibles y además refutables por lo que la verdad científica tiende a variar con el tiempo. La concepción evolutiva no es la misma, en esencia, que la de 1859, pero podríamos decir que esa verdad no ha cambiado mucho. Miremos un panal de abejas, extraemos la miel y la probamos y yo afirmo que su contenido es dulce y que todo el que la pruebe la encontrará dulce, pero un científico encuentra una miel amarga y trae tal ejemplo, modus ponendo tollens, inmediatamente se desvirtúa que toda la miel sea dulce, aunque podemos poner en duda la calidad de las papilas gustativas del experimentador. Aún nadie ha traído miel amarga, pero la ciencia no cierra sus ojos a esa posibilidad y por eso no hay verdad absoluta en ella. Eso no es nada, ¿saben con quien tengo problema? con la verdad de la multitud que siempre es ciega y sorda pero no muda, porque habla sin sentido de cosas que desconoce y aprueba ciencias que no tienen fundamentos. ¿Cómo puede ser emular a dios a una memoria de computador porque allí hay ceros y unos que no puede explicar de donde vinieron o porque no encuentra quien sea capaz de explicarlos? Si es postura de masa no me atrae, por lo general están equivocados y sólo hay creyentes, en una cosa o en otra. No es lo mismo el ateo capacitado para sustentarse que el ateo fervoroso que reza para que no existan dioses que lo castiguen por su impiedad. A todo, mi verdad culta, es inculta para otro. Se escribe con b, según el país o con z si no sabe más, fonéticamente burro y vurro son lo mismo, lopez y lopes, huevo y uebo ¿qué problema hay con la verdad del uno y del otro? Nimiedades de normas. ¿Existe dios y el alma o no existe dios ni el alma? A mí me arrojan las pruebas cero dioses y cero almas y a otros les arroja que este paraíso no puede haberse fabricado solo y que merecemos disfrutar de él. Me quedo con la verdad de la ciencia, la otra es una resignación y una mediocridad intelectual. ¿Y la otra verdad? esa es más simple: "Señor es usted feo como un escualo estrellado contra una pared. Señorita su trasero nunca supo lo que eran los glúteos. Profesor su ignorancia en el área es tanta que no tiene sino talleres y películas para enseñar. Vea hombre usted está tan gordo que es más fácil saltarlo que rodearlo. Mi amor a usted no la dotaron de cara si no de espalda doble". Esas son críticas y por eso cuando el otro te habla de sinceridad lo que te pide es que le mientas a medias: "No, que va no estás tan gordo. Tranquila que usted es anatómicamente correcta. Gordito es sabrosito. Fea no, con caractéres especiales". Ahora, la verdad es más simple, cuando alguien la dice de frente asumimos que es un idiota irrespetuoso o un criticón de mierda, si la dice suavemente es un hipócrita y si no responde, un cobarde. ¿qué tan difícil es hablar con la verdad? ¿Cuál verdad?

PS: Yo quise llegar a que si existía una verdad, pero me decepciona ser portavoz de una terrible noticia, la verdad no existe, es sólo un refinamiento de los planes de alguien más. La verdad histórica, la verdad científica, la verdad parlamentaria, la verdad del cristal con que se mira. La verdad rebelde, que no cree y no acepta es la única que me llama la atención, pero tampoco es verdad.

PS 2: No quiere decir que porque no exista la verdad, la verdad del creyente es igual de falsa que la del científico, porque con la verdad del científico puedo hacer y demostrar. Si con fe me consigo un celular retrógrado, como el arca de la alianza ─supe que era un módulo de comunicaciones─ y me funciona siempre, le entro a la fe, si no, me quedo con mi "Spare one" de batería infinita, que infinito es 15 años comparado con 24 horas. Ahora, seguro discutirán que el verdadero creyente logra curaciones y retrocesos de enfermedades, eso es, de nuevo, un cristal viciado.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Nociones de Celulogía

Celulogía es la pseudociencia que implica y trata de deducir los rasgos de personalidad del ser humano desde el manejo, uso, porte y contenido de su unidad móvil. He tratado de llamarle de otras maneras, pero movilogía me sonó obtusa y radiología ya estaba ocupada, lo mismo que Phonología que tiene su homófona malchistada y para no entrar en un rifirrafe con la historia me decidí por celulogía, la verdad es que fue por arte de birlibirloque  porque era un apunte sobre otro tema bien distinto, pero, gratificantemente puedo entrar en la lista de pseudocreadores conspirativos y aportar en el sentido contrario de la ciencia. ¿Se puede deducir la personalidad de un individuo por el móvil que lleva? Es claro que eso me atrevo a confesar en este insermo. Celular de última tecnología de baja gama y de media gama indican el estrato social al que aspira o la capacidad adquisitiva de la familia o del amante. Celular rugerizado o con protecciones y armaduras extras sopesan las ambiciones y deseos de ser explorador o aventurero. Celulares sin tecnología, lo que llaman "flechas" revelan un desprecio por la tecnología o inocencia ante ella, e incluso desconocimiento total de una cosa que signifique "más que teléfono". No se puede descartar el famoso "legado" que a veces al que estamos leyendo es al que le cedió el celular y no al tenedor actual. Un iphone habla de status y hasta de sordera y ceguera ante otras tecnologías menos abusivas. Un celular con pantalla de zafiro, engastado en oro o diamantes, claro que me dice el status de su dueño o sus legatarios. Los protectores y forros dejan de cumplir la función de protección para convertirse en un modo de expresar personalidad y por eso los hay infantiles, con orejas de conejo y de ratón, con colores abigarrados y con salientes prominentes, festivos, con herramientas, con dibujos y con garabatos. El celular quebrado es un ícono de nuestros días y nos muestra descuido en el uso y dificultad de reemplazo, lo que lleva de nuevo al status económico y al descuido personal. Como está el celular en estado general: rayas, golpes, con botones borrados, con pintura gastada, con teclas inservibles; no es más claro porque no lo he explicado, pero nos habla de su dueño y su utilización: nomophobia tal vez y TOC conspirativo de que abandonar el celular es dejar la vida e incluso escasez monetaria para uno de nuevo cuño. No hay nada que nos hable tanto de gustos y personalidad como el ringtone: hay quien usa un timbre sobrio y otro que lo usa despampanante. Uno bailable y otro lúgubre. Está el que usa el de la guerra de las galaxias o el de un súper héroe y el que usa un suspiro, una risa o un flato. El ring tone es el estado de ánimo y el back tone la confirmación. ¿Qué tan seria es una persona? Tanto como su ring tone. ¿No me digan que el que tenga un RT de los hispanos es porque le gusta el metal? Claro que, aquel que tenga el asignado por defecto, me revela su conocimiento en tecnología o sus desapegos, no quiere decir que alguien ame el RT de Apple o que su reproductor Mp3 está lleno de jingles, pero que el RT es un indicativo, lo es. Ahora está el que lleva mil accesorios: lámpara extra, telescopio, microscopio, luz negra, "power bank", cable OTG, audífonos de diadema o inalámbricos y dispositivo manos libres o "bluetooth"... Todos ellos nos hablan de la profesionalidad del individuo, de sus ocupaciones, de sus gustos y apetencias y de su organización, que hay unos que cargan un estuche para cargar los estuches en que llevan los dispositivos. Es claro que si te gusta la fotografía o estar sopereando en las ventanas de los edificios llevarás un súper zoom de última tecnología, y si eres analista criminal o amante de lo más pequeño, llevarás un microscopio adaptable. A los ingenieros y albañiles les gustan las herramientas complejas y las cámaras Flir con lectura térmica, lo mismo que a los aficionados al espionaje y a los fafarachos que se creen investigadores. En cuanto a la foto de presentación, no hay más que verla para iniciar una conversación: es mi nieta, mi familia, mi esposa, mi novia. Así se sabe con quien andan saliendo los jóvenes hoy día, porque los ocho días que les dura la traga tienen la foto de la susodicha en primera plana. Los hay más circunspectos que dejan la de "por defecto" que ya sabemos como se lee y los que tienen al familiar que se acaba de morir, al nuevo miembro de la familia o, en perfecta sincronización con las teorías freudianas, una foto personal, retocada y centrada de sí mismo. En cuestión de aplicaciones podemos detectar al estudiante y al profesor, con aplicaciones escolares y TIC's de aprendizaje; al que se cree músico con afinadores, grabadoras y metrónomo y al que se piensa DIY aplicaciones con herramientas niveles, contadores, escuadras. Hay quien tiene aplicaciones de maquillaje y accesorios, espejo y emulador de vestidos. Unos tienen traductores scout y aplicaciones de nudos y supervivencia y otros tienen juegos a más no poder y explicaciones de todos los videos de comics. Es fácil identificarlos y seguro me faltan muchos más esquemas y por eso esto se llama "nociones". Todos tienen una carpeta oculta con toneladas de porno y con las fotos impúdicas de sus amantes. No hay nada que decir en este aspecto si se logra acceder a las conversaciones de las redes sociales del individuo, porque ahí estará pintado el tigre y la espada, la princesa y la mendiga y hasta el gigoló y el pervertido y ni que decir si se accede a sus carpetas de fotos y su reproductor de música. Falta analizar un poco la manera como se carga el móvil que va desde "a la topa tolondra" hasta el más requeñeque con mil cuidados, trapos de limpieza, estuche, protector rígido, protector blando y hasta el protector que trae para garantizar su virginidad. Los jóvenes siempre lo traen a flor de piel, las tímidas que quieren aparentar más nalga en el bolsillo trasero y, en la pretina del pantalón, la falda o el short es bastante femenino y muy indicativo de barrial y de zona roja, aunque, es más complicado y directo cuando lo llevan en medio de sus pectopulencias. La clase media usa estuches en la correa y así es más masculino, la mujer llevándolo en una correa se siente de quinta, para ella está el bolso -que a veces tiene que vaciar por completo para encontrarlo- o la cartera de mano donde no cabe sino el celular. De hombres muy machos y descomplicados es llevarlo en el bolsillo delantero del pantalón y los deportistas buscan mil correas y brazaletes para llevarlo al trote como reproductor acompañante o podómetro cuenta pasos. También están los que cargan más de un celular -hasta tres y cuatro sin ser vendedores- los que viven cambiando o truequeando y los que no paran de hablar del móvil en cuanto tienen oportunidad de contar de sus virtudes y fracasos.
De esta pseudociencia se desprenderán otras más augustas como el estudio de las carcasas y protectores que se llamará "conquiliología celulógica" o la encargada de leer las individualidades por medio del contenido de aplicaciones que habrá de llamarse "celulógica applicativa" o la encargada de leer el salvapantallas y la foto de fondo que deberá nombrarse "celulogía freudiana del yo" y tal vez, ¿por qué no? "ringtonología celulógica" que se encargará sólo del complejo mundo de los RT y BT. La que puede leer al individuo por la forma como porta y lleva el celular es la "carrymovilogía". Y, para redondear la "tecnofarandulocelulógica" es la que englobará a todos los frustrados que tienen hasta páginas de descorche para hablar de la tecnología del móvil, su pantalla, su desempeño y cuanta barbaridad se les ocurra.
Resumamos las nociones de celulogía:
- La gama y la marca son indicativos del status que se tiene o que se quiere alcanzar.
- El protector indica la sobriedad o la fanfarronería y la madurez intelectual.
- El estado general del móvil refleja el uso que se le da y la manera
- Los aditamentos extras reflejan preparación.
- Los ring tones y back tones nos indican personalidad.
- El protector de pantalla o fondo principal nos dice que Freud siempre tuvo razón.
- Las aplicaciones y juegos nos confirman personalidad y hasta indican profesión.
- Se puede hacer lectura de la forma como se porta encima el celular.
- Estar hablando siempre del celular revela algún corrimiento mental o frustraciones de algún tipo.
- Nunca falta una carpeta con porno y si falta hay que hacer otra lectura.
- No se puede olvidar el vicio de "legar" celulares a familiares y amigos.
- Hay un modo de leer la mano, o las manos que usan ─usar una sola es de antiguos lentos─ y el color del móvil con colorología celular.

domingo, 23 de diciembre de 2018

El mundo de los Hmong

Si a mi me hubieran preguntado ayer por los Hmong no hubiera sabido que decir porque sólo tengo un vago recuerdo de "El gran Torino" de una familia Hmong. Yo no busco la verdad sobre la historia, porque los que cuentan la historia la exageran y la imponen, leo entre lineas y me aplico una verdad a medias que se acerca, de seguro más, que las épicas contadas por los vencedores. Las batallas no tienen ganadores puros y virtuosos. Fue un asesino el Che, como lo fue Fidel, Raúl y Batista y hasta Bolívar y Ricaurte. Las conquistas son luchas sangrientas y de parte y parte hubo masacres, tanto mataron a los nativos de norte américa los ingleses, como los españoles acabaron con la estirpe nativa de américa central y sur américa, como la corona portuguesa hizo de las suyas en el vasto territorio conocido hoy como Brasil. ¿Qué no habrá pasado en esas guerras que no conocemos o no sabemos? ¿cuánta agua ha pasado bajo el puente? ¿cuánta ignominia y etnias y culturas  e idiosincracias han desaparecido? Yo no dudo que la CIA haya utilizado al pueblo Hmong para marcar enclaves comunistas en la península indochina y poder así, hacer sus bombardeos en nombre de una cruzada anticomunista y a nombre de todo el mundo libre. También leí al doctor Spock y supe la realidad detrás de esa portada, la necesidad de la goma y del arroz y de minerales que abundaban por allí y que el pueblo libre requería y supe de los gobiernos fachadas que se erigieron y la muerte de los mismos por esbirros del mismo titiritero que extiende las cuerdas de sus marionetas desde su propia casa en américa. Eso no me asusta, la verdad no tiene prosélitos y la verdad es dura como la antesala de la muerte. No dudo que terminadas las negociaciones, firmados los tratados de paz y desalojado las tropas de la península en cuestión, la reorganización nacional decide acabar con los enemigos del régimen. No puedo y no quiero convivir con mis enemigos y fue el pueblo Hmong quien marcó los puntos por donde se debía bombardear, entonces el pueblo Hmong debe desaparecer. Esa lógica es irreprochable. Si hacemos de jueces justos, es Norte américa quien debe encargarse de no abandonar a sus soldados, pero ellos no se hicieron cargo de los Hmong, repatriaron y dieron ciudadanía a una pequeña cantidad, pero el grueso del pueblo lleva sufriendo exterminio desde 1975 y hoy quedan unos cientos de lisiados en las montañas, rodeadas de soldados laosianos dispuestos a prodigar el perdón en la punta de una bala de fusil. ¿Denunciar? eso de que sirve. A ningún gobierno le interesa inmiscuirse en esos asuntos que ahora se "lavan en casa" y mientras tanto, esos Hmong, en las montañas no pueden siquiera prender una fogata con mucho humo a condición de que los descubran; no tienen alimentos, ni ropa, ni educación, ni saben que oscura guerra los llevó a ser perseguidos y que absurdo dios los somete a tan duras pruebas, porque rezan a su dios para que los ayude a subsistir y a pervivir, pero no les llegó la noticia de Nietzsche de que dios había muerto; ellos no entienden para que están ahí, pero saben que si desisten, igual serán exterminados, así que luchan por sobrevivir ¿Lo harán? Lo dudo. Las pruebas son irrefutables, eran unos 40.000 Hmong al firmarse la paz. Quisiera hacer las veces de héroe y llevarles provisiones a la montaña, a seis día de camino, arriesgando mi vida por dar un mes más a la de los Hmong. Quisiera que la ONU o la organización DDHH se pronunciara y decidiera salvar a ese pueblo. Quisiera que el mismo gobierno de Laos aceptara que la guerra se terminó y dejara en paz a esos combatientes que ya nada tuvieron que ver en lo que podríamos llamar la traición Hmong a su propio pueblo. Quisiera que los EEUU se encargarán de su propia basura y exigieran una frontera respetable para ese pueblo Hmong. Pero no se trata de lo eticamente correcto o de lo que yo quiera. Lo mío es un desahogarme de ese terrible malestar que sentí al escuchar y leer sobre los Hmong. Triste si, pero debería poner como manto de fuerza esa terrible frase de Darwin: "Nos maravillamos ante la extinción de un ser orgánico porque es muy profunda nuestra ignorancia y muy grande nuestra presunción". Frente a ella todo queda explicado, no el dolor de los que se extinguen sino el dolor de los que presenciamos la extinción. ¿pretendemos acaso la paz y armonía que esta selección nunca nos ha ofrecido? si queremos como Dostoievski arrodillarnos ante el dolor del mundo, deberemos permanecer en esa posición por muchas cadenas perpetuas. Y ¿qué tal frente a llegar a apoyar al pueblo Hmong con mi presencia y las ayudas que pueda recoger? Martín Vigil me lo dejó muy claro: "Un barco que zarpa, tiene adelante en abanico, todos los puertos, pero cuando ya está llegando a uno, ha perdido la posibilidad de atracar en los demás" Mi barco ya está entrando en el puerto y no es el puerto más ameno, pero las posibilidades de ver otro puerto las perdí el día que entré en la bahía de la muerte y sólo ese puerto puedo visitar ya. ¿Volvemos al mundo Hmong? Claro, de ellos se trataba, pero esa especie de egotismo no nos permite sino hablar de nosotros. Volvamos al pueblo Hmong, démosle su lugar en la historia, contemos como vivieron y como fueron exterminados y las razones que hubo para ello, hablemos de los culpables y de nuestra impotencia frente al dolor de ver una verdad que nadie quiere creer o que no pueden creer a condición de no amargarse más la existencia, pero esas cosas pasaron, esas cosas pasan, ayer con los pueblos de Senegal y Cabo verde y los Zenúes, los Calimas y los Arhuacos con el pretexto de mejorar condiciones de vida y hoy, más de uno sostiene la hipótesis de "civilizar". Hoy con los Hmong, los Nukak Maku, los judíos y los kurdos y mañana con una cultura en otro extenso campo de batalla del planeta donde otra cultura impondrá derechos de vasallaje sobre una menos privilegiada o más débil. Si señor, de nuevo, Darwin con la ley de la selva.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Las últimas noticias sobre ecología y planetas

Yo creo que mi única emoción es contar con placer y derribar con amor toda creencia de los fieles y toda certeza humana y a ello me dedico con esmero. Aún hay hoy personas que no creen que el mundo se está calentando, aunque las voces vienen desde principios del siglo XX advirtiendo sobre las consecuencias de la quema de combustibles fósiles y del aumento de los gases de invernadero. De la desaparición de la selva para terrenos de ganadería y cultivo, hasta los mismos gases provocados por la ganadería; La sola historia cercana puede mostrar como grandes extensiones de bosques han desaparecido para ceder el puesto a caseríos y como no a la "civilización" y a la desaparición de fuentes de agua y al engrosamiento de la capa de basura. Los astrónomos advirtieron que nuestros dos vecinos próximos no sólo sufren su cercanía al astro rey y su lejanía, sino que en su atmósfera de dióxido carbónico subyacía un peligro terrible: "el efecto invernadero". Aún no se capta la desaparición de glaciares y su derretimiento en el mar como un aumento del nivel del mismo que conlleva, un acercamiento de las playas y una inundación de las ciudades costeras -un tercio de la población humana vive cerca del mar- con la consecuente disminución de la salinidad del mar y la detención de la cadena transportadora de calor, con el consecuente enfriamiento del norte de Europa y de América y del sur de áfrica y el sur de américa. El desplazamiento de población constituirá una terrible enfermedad que ya hemos vivido y la xenofobia se apoderará de los dueños del suelo seco. Una mirada tranquila nos recordará como en Medellín hace unos años se podía vivir en un clima fresco de 20 a 22 grados, pero que hoy, 40 años después, parece una ciudad costera con temperaturas de 32 y 34 grados. Quienes podemos ver las estrellas nos extraña un niño que jamás las ha visto por la polución. Las empresas y los países proclaman protocolos para la disminución de contaminación, no para la extinción de la misma y países -no quiero mencionar personas- se retiran de tales tratados porque viven en Pittsburgh y porque simplemente es más fácil hacer el daño y "demalas" con los que no puedan hacer el daño. La división internacional de la ecología consiste en que unos producen los desperdicios y otros se encargan de reciclarlos parafraseando a Galeano. Si, unos ensucian y otros creen limpiar. Algunos tienen además el poder de la esperanza y la fe de que serán salvos ellos y sus descendientes y hasta vemos en un país tan nimio como Colombia -ya les hice la cuenta de los porcentajes de contaminación por países- promueve hipocritamente la siembra de arboles, mientras sus departamentos llaneros rompen marcas de deforestación. Detienen una moto y dejan pasar una volqueta -también expliqué la diferencia de magnitudes de contaminación- y crean multas y alardean de ciudad más limpia o como dijera Forbes de ciudad más "cool". Todos esos temas ya los he tratado y los he desmembrado si así quieren. Supuse también lo poco que se sentirían halagados o el caso que me harían y por eso publiqué "La revolución de la cuchara" y también expresé lo poco que tal cosa me importa. Toda esta larga introducción es sólo para cerrar el duelo y citar a un político colombiano: "La contaminación es mala para el planeta". Que pena señor ministro, al planeta no le podemos hacer nada para dañarlo, al que le hace daño que el planeta sea diferente es a la raza humana y a una que otra especie; ¿tendré que enseñarle de seis superextinciones de las cuales la vida se ha recuperado? al planeta le importa un pepino si tiene o no atmósfera o si su atmósfera es respirable y buena para la salud de sus cohabientes. ¿Creerá usted que Venus se siente triste por que no alberga vida? o ¿Que la felicidad de Júpiter no es exhibir ese gran huracán como señal de guerra y le faltan humanos para halagarla? Discúlpeme pero la tierra sin humanos, con una atmósfera más densa, en completa erupción o completamente cubierta de roca fundida o de hielo, sigue siendo la tierra y a ella no debe importarle que la contaminemos o la descongelemos o la calentemos. La tierra tratada como ser vivo, no es más que teoría especulativa y aún siendo un ser vivo, dudo que se interese demasiado por los cambios ocasionados por las hormigas que la pululan. ¿Marte también no está vivo aunque sea un desierto rojo? o ¿Plutón en su infierno helado está menos vivo que un sasquatch?

PS: Sé de las teoría de Dwarf planets que involucra a Plutón, pero que me importan a mí que sus definiciones dejen sin estatus o lo engrandezcan. A Plutón tampoco le importa como unos seres insignificantes a más de 200 UA de su superficie le llamen.

PS 2: Dice mi querida princesa galáctica que en vez de andarse preocupando por que planeta van a dejarle a sus hijos, dejen de dejar hijos que no dejen planeta. Un buen legado para el universo es no dejar más copias de uno mismo.

PS 3: Mi hijo David leyó entre comillas y puso la frase de un grupo que desconozco pero debo compartir, aunque dudo que la tierra este enferma: "Al hombre le da cáncer y a la tierra le dan humanos" fíjense en el poder narrativo y concluyan, pero aclaro que, según lo que acabo de disertar, el hombre no es una enfermedad, la tierra no se disiente sino para él mismo.

martes, 18 de diciembre de 2018

Lenguaje corporal escrito

Pues yo no discuto con la ciencia y ella dice que un 80% de lo que decimos, lo hacemos con nuestro cuerpo así nuestro cuerpo diga lo contrario, y que la voz ayuda bastante a proyectar lo que queremos ocultar o decir. En nuestra cara y acentos se nota a quién amamos u odiamos y por quien sentimos aversión. Con el cuerpo indicamos nuestro estado de ánimo y nuestras intenciones, nuestras preferencias, nuestros impulsos, nuestros miedos y nuestras derrotas. Dice la misma ciencia que hay sólo cuatro emociones básicas: miedo, tristeza, alegría y cólera. Todas se notan en las expresiones y en el deje de la voz. Las demás deben desprenderse de combinaciones de esta o de presencias moderadas de éstas. Además existe la grafología, cuyas premisas no han sido demostradas y no quiero meterme en eso, pero en general, por mi experiencia, quienes escriben muy pequeño, resultan en un gran porcentaje, retraídos y poco dados a compartir y viceversa, los individuos con letra grande tienen cualidades contrarias, aunque pueda resultar que a veces, quienes escriben grande también tienen una afección visual. Repito, no es ciencia, pero los porcentajes cuadran y el orden en un cuaderno o la ortografía me permiten decir algunas cosas sobre un individuo. No defiendo la grafología ni el lenguaje corporal, sería tanto como defender la PNL o la sociología. De allí y con los modelos actuales de comunicación por redes, emojis, correctores automáticos, letra imprenta y hasta dictáfonos cambia la situación de posible lectura de rasgos, emociones o cualidades, porque es muy difícil leer entre líneas lo que otro quiere decir con sus mensajes. Vagamente podría intuir que tampoco es una ciencia y no puedo leer las emociones si no son expresadas: Si alguien me dice estoy triste o enojado, valoro la confesión con un valor de verdad alto, aunque un emoji puede decir mucho pero dice más la palabra, un melocotón, por ejemplo, teniendo cuanta la obstinada inclinación sexual en la inmensa mayoría, puede indicar un trasero o un ataque o deseo sexual, o un mico que se tapa de vergüenza indicar que lo que se pensó -de nuevo el componente sexual- va en términos poco éticos, el emoji corazón debe ser amor, pero no se sabe de cual y el angelito pureza o no culpabilidad, el aplauso ovación y el smiley enojado no deja mucho que deducir, pero ya el hecho de usar emojis nos deja con una persona muy infantil, en fin. De lo que estoy seguro es de que con frases cortas y secantes le indicamos a otro que no queremos perder el contacto, pero que en realidad no se tiene mucho deseo de hablar con ese individuo. Si la verdad fuera que ese individuo me molesta o no me interesa para nada, pues lo más diciente sería no contestarle, dejarle en visto y más profundamente, eliminarlo, pero dejarlo ahí, en espera, dice cosas no obvias, pero las dice. Incluso puede decir lo ocupado que estas porque debes responder otros mil mensajes, pero casi aseguró que si alguien te pide una cita y deseas darla no la vas a correr un mes, correrla es decirle al otro lo poco que te interesa la dichosa cita. Así pues, con la comunicación por mensajes escritos, puedo tener alguna idea de lo que me espera o de lo que un otro piensa. Dejar en visto si que indica la desidia, la anhedonia y el displacer y pocos lo soportan por lo que oigo: "ese mal nacido me dejó en visto". Obvio que puedo leer el descuido y la habilidad de manejo del dispositivo y hasta el nivel educativo, pero, sentimientos y disfunciones aunque no se escapan por completo, si son más difíciles de deducir. Casi podría adivinar la edad por lo que escribe y eso me lleva a lo que viste y a sus gustos. Puedo intuir el miedo en una respuesta parca o las ganas en una contestación rápida y dispuesta y hasta ver la vergüenza que causó una mala propuesta. ¿Y qué me dicen de encontrar un "este mensaje fue eliminado"? Que inseguridad o ¿qué me habrán querido decir? No es ciencia, es arte o puede ser también alguna de esas enfermedades que hoy se cuelan en quienes viven atentos a las redes sociales: estrés por estar en la red, depresión por que nadie les escribe, ataques de ira por que le dejan en visto, TOC por la necesidad de responder todo correo, miedo a salir sin el celular, Megalomanía de fotógrafo y actriz de cine -todos toman ingentes cantidades de fotos y vídeos que suben a la red y todas sin importancia- frustración por no acceder a tecnología de alta gama, hipocondría por ver síntomas similares publicados o, simplemente reticencia de un servidor que siempre se ha sentido un rechazado y por eso escribe y trata de leer entre líneas, la escritura simple y sin significados de los pocos que se dignan comunicarse por esos medios con él.

PS: Hay un artículo muy bueno donde mencionan la cibercondria y la nomofobia, como el efecto google y la depresión por facebook, el cibermareo y el síndrome de llamada imaginaria. Lástima que algunos no se acomodan a mi lectura, pero seguro que ocurren y hasta se pueden detectar.

PS 2: Creo claro decir que la comunicación por pequeñas grabaciones es mucho más clara y pertinente a la hora de hacer una lectura de las emociones, cualidades y defectos: "El director mandó a decir que aunque haiga frío deben presentarsen". Justo lo que digo.

PS 3: Dice un conocido versado en cacofonías y con un doctorado en lenguas, que las mayúsculas indican grito y llamado de atención Y A MÍ ME ENCANTA ESCRIBIR ASÍ.

PS 4: Usar emojis no es de adultos y que me disculpen a mí. Esta semana alguien compraba un popsocket -un aparatejo que agranda el celular por tres y que sirve para sostenerlo más fácil- y el vendedor le decía estos son los diseños para dama y estos para caballeros y yo replique " no conozco ningún caballero que use tales artilugios".

PS 5: Puede hacerse una pseudociencia de la lectura del tipo de celular que usa una persona, de sus ringtones, de sus salvapantallas, de como lo porta y hasta de sus enfermedades con sólo ver como lo utiliza o donde y yo la llamaré: Celulogía.

lunes, 17 de diciembre de 2018

La revolución de la cuchara

Hace unos años me encontré con un grupo en Medellín que hablaban de la revolución de la cuchara, yo no peleo contra las revoluciones, las avivo y las aliento si me es posible. Sé que hay revoluciones que no parecen tener trascendencia, pero ya el sólo verbo llena toda una connotación épica y sin precedentes. Cada uno tiene su revolución y sus guerras privadas. Estos señores eran unos vegetarianos -los religiosos de los que les he hablado que son los otros testigos de Jehová- y mostraban por todo el país como cambiar los hábitos de alimentación para "ser más verdes". Por estos días conversaba con un amigo sobre las revoluciones y me ha hecho caer en cuenta que cada uno tiene las suyas, no son combates que trascienden o modelos que otros copian o modelos que valgan la pena por sí mismos, pero todos tenemos nuestras propias revoluciones claro: unos promueven que tienen una lucha contra el abono químico y otros que los aditivos en las conservas son dañinísimos; algunos juran que las comunas autosustentables tienen más valía que las producciones en masa. Cosa que hace que los productores en masa tengan su propia revolución contra los autosustentables; unos venden antipasto natural y otros jugos sin azúcar; algunos luchan por el santísimo sacramento y otros por que los gays católicos también se puedan casar; unos no quieren a Trump y otros odian a la madre Teresa de Cálcuta que tiene rimas fáciles; hay quien le basta con liderar una nueva tecnología: vivan los paneles solares o los barebones; arriba el uso extendido de autómatas; los autos eléctricos o la bicicleta semi eléctrica y otros pelean contra la tecnología y se rebelan contra facebook y tweeter o juran que no usan celulares o que son amish y  hay otros cuya revolución está basada en personalizar sus vehículos o sus casas de recreo a las creencias de cada revolución. Algunos se niegan a vestir a la moda o a usar ropas de colores, otros reputan sus acciones en guardar celibato y juran que vencieron los impulsos de la carne; otros se creen santos y se acreditan a sí mismos con fundaciones y hogares de apoyo; están los defensores de la lectura y los defensores de la tv; unos se reputan crìticos de cine y otros directores y están los expertos en mundos de caricatura y los que se creen caricaturas o viven como ellas; el que defiende los viajes y excursiones como la vida misma y el que se aferra a su terruño como un bebé hambriento se aferra al pezón ubérrimo de la madre; hay quien defiende a ultranza las bondades del piano y quien se burla de esa revolución usando pregrabaciones de sintetizador e impulsando su propia revolución; unos valoran el deber de la guitarra de ser líder y otros se apasionan hablando de las bondades del bajo y su necesidad en una banda; unos juran que le hacen la guerra al calzado y solo visten de chanclas y otros jamás se quitan sus botas y otros sus tenis; unos juran que no salen con prostitutas y otros que esa es su única pasión; hay quien defiende la moral de aquella o de aquesta -léase acuesta- religión o la ética del campanario; que tal que unos tienen la ética del asesino en serie y otros la ética del vendedor, como algunos apañan las creencias que les sirven -al vendedor de gafas no le interesa creer en eso de que romper un espejo da siete años de mala suerte, ni al albañil le conviene aceptar que pasar bajo la escalera es de mala suerte ni al tenedor de gatos suponer que uno negro en el camino le da mala suerte- y otros las desechan todas, hasta los dioses y las ciencias mismas. Hay quien defiende una revista por el horóscopo que sale en él y hay quien no puede vivir sin la predicción de los augures. Suficiente ilustración. Puede ser que esos pequeños detalles nos mantengan vivos, sabiendo que tenemos nuestras creencias y nuestras revoluciones que nos acompañan a levantarnos cada mañana con el anhelo de cumplirlas o de seguir en ellas. Las revoluciones dan sentido a nuestra vida y es probable que las grandes revoluciones nos superen ampliamente, pero esa chispa -tal vez algo genético- nos impulsa a seguir nuestras ideas ¿es válido? ¿que sé yo? a la mejor por eso no hay suicidios en masa. Ese es el punto de hoy, entender que todos peleamos por algo aunque ese algo no valga la pena ni ser contado, ni admitido, ni negado, ni aplazado, pero es lo que nos hace levantar cada mañana a seguir en este valle de deshonra, en esta ciudad de mala muerte donde se explota el cuerpo de niños, en este cuchitril político donde siempre mandan los mismos y cometen los mismos desafueros contra el erario; en este redil tan simple que acata las órdenes de fiesta navideña, cumpleaños y días comerciales para todo acto, enfermedad, profesión y arte; en esta sociedad "civilizada" que pasa factura de adhesión pecuniaria y mental; en esta barriada cuya mayor preocupación es la moda y el "estrén" y el "¿qué dirán?". ¿Cómo no necesitar de una revolución, así sea de esta tan simple de pensar y decir lo que se piensa? Ahora, permítanme la licencia ¿qué revolución tiene sentido? ¿En cuanto a inversión de tiempo y de sacar beneficios? Eso cada cual lo juzga; para mí, derribar sueños y creencias es una revolución, pero no creo que haya logrado más que "Bullshit" de Penn y Teller o los documentales de Michael Moore con sus realidades alternas -que yo considero realidades más acertadas y justas- mostradas a un público completamente indolente. Mis textos llegan a 500, 1000 personas; el mensaje que llevo en las canciones a una dudosa cifra de 20000 y ¿mis libros? ¿habrán llegado a 1000? ¿me basta a mí la inversión diaria de mi tiempo y mis esfuerzos por seguir en este juego rebelde? Baste esta declaración: "por ahora".