Debo referirme a la actualidad nacional que casi desconozco. Sé que hay un pedante, tal vez un completo pelmazo que aspira a la presidencia, puede que sean dos y que hayan sido como veinte pero entre ellos hubo una señora que arrastró el lenguaje hablado, con ese exagerado acento paisa que creyó la llevaría lejos, princesa para más señas y que juró que su papá la iba a llevar al solio de Bolívar. Comprobamos que tanto dolor provocado y tanta estupidez en conjunto con la arrogancia no les dio para mucho y que, algunas personas no creyeron en ella ni en él, aunque si vamos a contar idiotas deje un contador abierto. Hubo otro greñudo que la regó mal siendo alcalde de Medellín y que dicen que es hasta matemático pero que se quemó terriblemente en las urnas, el pueblo no le tiene fe, lo mismo le pasó a Clara López que jura, tuvo un mandato digno en Bogotá. Ts ts ts ts... no existe tal cosa como un buen mandato en ninguna parte, siempre habrá detractores y defensores. Tan estúpidos los unos como los otros. La calma frente al banquillo de los condenados es sumar lo malo que han hecho y lo bueno que han hecho y descontar con los enteros para ver si quedan antes del cero o después de él. No existe una defensa posible del poder. No en nuestros límites, que sabemos por Salom Becerra que Al pueblo nunca le toca y por Ortíz Betancur que esto es un maldito Arenal. Lamento decirlo, yo aprendí de La desobediencia Civil de David Thoreau. Saben que poco veo noticias nacionales, que son chismes nacionales mal contados y totalmente opuestos al periodismo: desinforman y embotan cerebros apenas, me fio más de "Las cosas de Pepe" y de "Fuck news" que de esa patraña de politiqueros. Redundo si digo mentirosos. No voté. Nunca lo he hecho y sé que debo aguantarme cualquier energúmeno que asuma el poder. Me aguanté al cerdito registrado que en el autoexilio pretende que su mandato fue inmejorable, me aguanté al que no sabía hablar, al hijo de Pastrana cuyo padre no podía descansar porque había dejado una turma en el palacio, me aguanté al Nobel robado por ese muñeco títere que fue ministro del otro que también me tuve que aguantar y que nombraron "Gran ciudadano" aunque no supimos de qué... todos tuvimos que soportar esa recua de prepotencia y vacío de poder, de todos y cada uno de los elegidos. Hoy tendremos que aguantar a este fantoche que le ha dicho al pueblo lo que se merece: cafres malagradecidos y que ha despreciado la religión y atacado los animales y hasta dicho que tocar chicas mneores no es delito, que ha presumido de su pudendas partes en directo, que ha ofendido en streaming y que ha menospreciado al pueblo que pretende dirigir. Del otro no tengo dudas, nadie que pise el poder es inocente, nadie que lo pretenda, lo hace para reparar injurias, el marco social como pirámide no subsiste si la pirámide está invertida y ninguno pretende realmente disminuir las desigualdades que nos cobijan. Existe una diferencia grande entre ambos: uno ha mostrado ser lo más hipócrita e insostenible y el otro es un tipo que exhala calma. Uno ha mostrado que sabe cómo llegar al corazón de un pueblo religioso, consiguiendo el apoyo de esa sarta de obtusos creyentes y usando la camiseta de la selección para alcanzar a otro grupo grande del país que tampoco usa mucho el cerebro, el otro ni ha captado que, sin propaganda se queda atrás. Yo veo un Trumpcito y un Bukelecito y a la mejor hasta un Mileicito, siendo obvias las diferencias entre ellos. Yo no invito al voto y dudo que la masa abyecta pueda pensar o cambiar de ideas. Les pediría que revisaran la administración Trump de un tipo que no necesita sino ser reconocido porque no necesita nada a sus ochenta años, de un bebé que hace pataletas y frunce los labios como si de un delfín se tratara y que ha violado todas las normas posibles y donde un pueblo entero ya le tacha de "rey" o a la administración Milei de un tipo ensoberbecido que no acepta sus errores y cree ser, por derecho divino, el indicado para decir una sarta de sandeces que no se le aceptan al líder de un país. Pobre Argentina, Pobre Tío Sam. En serio, de Bukele tendría cosas que decir, pero no aquí. Debo dejar constancia que el pueblo vota por el tirano que se merece e independientemente de cual gane en las urnas el domingo, en unos meses escucharé el llanto de quienes lo pusieron allí y los lamentos de un pueblo infeliz que olvida, que ve televisión, que reza y que mientras le transmitan los partidos está completamente feliz. Ya no hay que decir Pan y circo que el candidato menos apto ya les dio bastante del segundo y nada del primero y seguramente así será su gobierno. Yo le preguntaría en cuál de las diez megacárceles quiere estar, pero a lo mejor no alcanzamos a llegar a ellas vivos.
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