sábado, 27 de enero de 2024

El problema del yo

 El problema del yo es una constante que aqueja al humano hace unos cuantos cientos de miles de años. No me enfocaré aquí en descubrir cuando surge y ni siquiera por qué. Les dejo ese trabajo a ustedes porque al final no es tan importante para mí tal suceso. Lo que observamos hoy son partidarios del yo y apóstatas del yo. Para llegar a clarificar cuales son los partidarios del yo y sus detractores tenemos que preguntarnos si todos los seres humanos somos iguales. Si la respuesta es positiva no queda más que englobar ese encuestado en los detractores y si la respuesta es negativa lo vamos a englobar entre los seguidores acérrimos del yo. ¿Qué defienden los que están a favor de la pregunta? Somos iguales en promedio porque tenemos aproximadamente las mismas estructuras internas y externas, somos unos tetrápodos, bípedos no segmentados con una cabeza, dos riñones, dos pulmones, un hígado, un corazón, algunos sistemas entrelazados y aparatos funcionales que definen a un ser humano, perro, gato o cucaracha. Esto salva las malformaciones ¿Es igual a mí quien nació sin pies o los perdió en un accidente? ¿Es igual a mí quién padece una enfermedad mental o tiene el cerebro fundido? Los partidarios de la igualdad comparten que hay una configuración mínima para funcionar y que hay un funcionamiento adecuado. Si puedo desplazarme en una silla de ruedas o con bastón o, aunque esté postrado en una cama en estado vegetal, tengo configuración mínima y no dejo de ser igual al otro con el que comparo. Bueno, esa es la teoría para los partidarios de la igualdad y del no yo, porque cuando somos iguales, el yo se diluye tanto que parece no existir en absoluto y en cuanto a ejemplos cabe recordar: la raza humana, 8.000, millones de habitantes, el hombre de la edad media. No hay distinción entre uno y otro porque todos son humanos iguales. Sumerjámonos en el lado contrario. Aquel que cree firmemente que cada persona es distinta de las demás y que valida el yo por antonomasia. Aunque acepta que la configuración mínima para ser humano es válida, aclara que pequeñas diferencias conforman nuestro yo: los gustos, las acciones, los pareceres, las actitudes. Basan su aceptación del yo en la variedad genética de tres mil millones de bases, en las huellas diferentes, en las impresiones dentales diferentes, en la variopinta y abigarrada selección de la paleta. Póngase usted del lado que quiera y defienda o ataque porque ese es todo el problema del yo, quien considere que existe y lo defienda y quien piense que no vale la pena y que es apenas una postura insostenible. Yo tengo un apartamento en Miami, un auto Subaru 1200 four wheel drive y un título de la universidad de Pensilvania, soy abogado, jurista y gané el concurso al pelotón del año 2022, es diferente a tengo un título de la UIS y una carcachita ford que me lleva a todas partes y al parecer es diferente a, escribí un libro, soy ateo y no le temo a nadie e incluso a, soy un deleznable que vive bajo un puente porque así soy más libre. En cada uno hay un yo. ¿Sirve ese yo para identificar al interlocutor, como su nombre, sobrenombre o apodo pero más allá de eso no tiene otro objetivo que hacerte pensar que eres especial entre todos y por eso tienes nombre y apetitos. Vaya pues asómese al mundo real a ver quien no tiene la idea de ser único por su vivienda, sus posesiones, sus amores o su historia o por la ausencia de ellas. ¿Existe el yo? Claro. Yo escribo, yo peleo, yo canto, yo estudio, yo soy hijo de, soy nieto de, asciendo por vía materna de, pertenezco a, comulgo con... es muy fácil ver al yo en todas partes y no hay nada más cómodo que pensar que soy, independiente de, y que soy irreemplazable en mis labores, necesario en la vida de mis familiares y amigos, imprescindible en las reuniones grupales, insustituible en mis quehaceres y fundamental en el desarrollo competente de la historia y el proceso. Si está de acuerdo con todo esto el yo existe. Si le parece que ese "yo" es cualquiera, entonces renuncia al yo y entiende que no existe tal cosa como irreemplazable, insustituible, único, fundamental. Escoja y no escoja a medias como hacen muchos para los que el yo existe pero los demás son iguales y sólo son ellos o vosotros, ustedes y esos. El problema de escoger es qué, quien lo hace libremente, no lo hace libremente y hace uso de su yo que seguramente estará viciado por la percepción de los otros miles de yos. Espere: Yo soy cristiano tiene 2.300 millones de yos. Yo soy musulmán tiene 1800 millones de yos, Yo creo en un ser superior tiene 8.000 millones de yos. yo creo en extraterrestres, yo tengo fe, yo, yo, yo... Dejar ahí es imposible. Cuando el yo tocó a la puerta, los sapiens dijeron yo y nos es grato pensar que somos únicos. Nadie en su sano juicio rechazará el yo y basará sus ergotismos en cosas como las que hemos hablado: color, altura, contextura, huellas, gustos, religión. Pero, alejémonos un poco de esta charla, miremos el humano como especie, dejemos sentado que se ama a sí mismo como a ningún otro y que se asume como tabula rasa de todo y que se cree el elegido por algún dios. ¿Los vemos desde su desaparición como especie? ¿Desde una civilización no humana lejana? ¿Desde su desaparición dentro de unos cientos de años? Igualitos. No he resuelto el yo y ya sabemos que la humanidad entera le acepta aunque carezcan de él. Yo me resigno a él y pienso que lo que me lleva a pensar en la inexistencia del yo es que la masa completa afirma que existe.

PS: Un estudioso extraterrestre que llegara a estudiar la desaparecida raza humana no buscará a peranito o a sutanito, cualquier cuerpo que encuentre le dará razonables indicios de que los seres humanos eran iguales. Una civilización diferente a la nuestra, en un futuro, llegará a las mismas conclusiones con cualquier esqueleto completo o con un fósil cualquiera de homo sapiens. 

domingo, 21 de enero de 2024

La boleta de los 400.000

 Por esta semana anduve por ahí de fiesta en un a ciudad al suroriente de Medellín. Lejísimos. Me dice un chico que le parece muy costoso mi libro de 30.000 COP y yo lo que hice fue retraerme y decirle que si no le servía en 30.000 COP me lo dejara ahí que no me estorbaba. Me volví a la fortaleza porque estaba produciendo ─autónomamente claro está─ dos nuevas joyas de mi corona, que eso le importa a bien poca gente: copias del legendario "Canciones de Manicomio" y copias del menospreciado "Jimmy Jazz con la Casiorquesta". ¿Qué creen ustedes? 50 copias de cada uno. No me da para más con mi sueldo de profesor y me puse a recapitular el trabajo que me tomó, sólo para esos amigos que creen que se les está estafando con un precio tan bajo de 20.000 COP por disco. Quiero dejar los embates de la grabación de lado pero eso no impide el componer las canciones y aunque algunos así lo piensan, no las compuse mirando Plaza Sésamo ni les instalé los punteos y los coros con dos grabadoras de lujo. No poseo un estudio profesional ni de cerca. Lo hago con un mezclador simple, un programa y mucha paciencia. Les aseguro que hay que ensayar cada canción por más simple que les parezca la misma y el tiempo gastado pueden sumarlo en días y meses. Ahora, si les parece muy simple, tosco y ridículo, es facilísimo no seguir, no escuchar y no fastidiar. Son horas intensas de grabación, pero todo eso pueden leerlo en el libro "Nolens Volens" donde cuento algunas de esas peripecias. Para el Casiorquesta debí ensayar los cambios de acordes, los punteos, los tiempos, las entradas de redobles, los cambios y antes, elegir el acompañamiento donde me sonaba agradable y acomodar tiempos que nunca he manejado. Puedo asegurar que cada canción se grabó un mínimo de 10 veces sin contar que a veces ladraba un perro o cacareaba un gallo o tocaban a la puerta o mis vecinos ponían su desequilibrado regaetton. Ojo, se grabó, nada que decir de las veces que hubo que ensayarlas. ¿Sí? constrúyase un estudio o páguele a la Bruta Records o a Producciones el Pazguato y yo le digo cómo le van a dar por el orto sin vaselina: qué estás desafinado, que esa guitarra es muy mala, que la voz es opaca, que afine, que estudie, que no se oye, que la flauta dulce no es un instrumento, que la armónica tiene una lámina levantada, que se acabó la sesión, que pague otra... joden pero igual hay que pagarles. Deje ahí. Como hablamos de autogestión y no de que yo les pueda pagar a todos en el proceso y a causa de que ya los CD's no los compran sino coleccionistas, pero con el ánimo de complacer algunos de ellos, vamos a producir 50 copias de cada uno. Busque quien le quema barato y aprovéchese de dos o tres compañeros que tienen los contactos para que descarguen todo el contenido de un CD de una hora y cuarto en archivos con extensión WAV y te fabriquen un "label" para que impriman el mismo y quede con mejor presentación. Hasta ahí se han invertido casi 200.000 pesos colombianos y aún falta un jurgo. Lleve las artes, que no son de racamandaca porque las hizo un amigo sin mucha convicción pero por fin les puso la pestaña para poder formar la bolsita donde irá el compacto, pero primero encuentre quien se las haga bien hechas y sin darle en la cabeza. Al cabo de los cuartos conseguimos el impresor que cobra 120.000 por un trabajo aceptable, laminado y en un papel decente. Son tres viajes para ver como queda, cómo arreglamos y cómo cortamos. Al final te cobran 20.000 más por gastos imprevistos. Llegue a su taller improvisado y ármese de regla y bisturí porque el troquelado es muy caro y como no hay con que pagarlo toca hacerlo a mano. Cuando haya terminado corte lo que no se puede cortar a bisturí con unas tijeras afiladas y después doble por la línea y prense un rato de casi doce horas porque si no, no pega. Cómo el pegamento uno falló por el laminado, emplee silicona líquida y prense de nuevo con libros viejos que no poseemos una prensa de libros. Verifique el sonido de cada disco cuando lleguen y vaya empacando en cada uno y en bolsitas para que la presentación no desmejore. Ahora sí, llévelos a donde vaya a hacer una presentación para ver si alguien le dice que eso es capitalismo y que es muy caro. ¡Nunca en mi perra vida volveré a ver el dinero invertido en su totalidad! Ese dinero lo invertimos por gusto, por trabajo, para mostrar que se hace algo, para orgullo propio, nunca para ganar dinero que lo poco que se vende te lo regatean y lo poco que se guarda en los bolsillos se usa cómo viáticos en las presentaciones no pagas o para una botellita de ancestral y un paquete de calillitos. Ah eso sí ¿Quién va a regatear los libros de L.M. o de E. P? 35 Euros sin envío. Y, una pasta, si la consigue, unos 180.000 COP. Tranquilos que yo no le pagué a Camilo R. por grabar y mezclar y por aguantarme dos años en la preproducción, ni a Eccehomo por el diseño de la carátula, ni a David Audax por el diseño del álbum, ni a Neyger Z. por las pestañas, ni a Nelson O.D.I.O. por buscar quien imprimiera e hiciera la etiqueta y se encargara de hacer el negocio, ni tuve que comprar cuerdas e instrumentos. Yo mismo en estos dos años no me he alimentado, soy, como dijera mi madre, cuerpo glorioso. Si, ese trabajo está muy caro.

PS: Igual para un libro. ¿Se imaginan lo que debo quemarme yo que lo escribo, lo reviso, lo diagramo, le diseño carátula y lo pienso? ¿Imagínense la dura tarea de leerme a mí mismo por tres o cuatro veces en días distintos para corregir ortografía y forma? No puedo pagarle a un corrector de estilo ni a un diagramador y menos a una editorial de renombre. Aparte debo pagar la impresión porque la autogestión tiene una falencia, cuenta con los que apoyan, que son pocos y que refunfuñan tanto por el apoyo. Yo nunca he pedido apoyo. No me quejo, Me merezco el trabajo que me toque por proponer algo, me hago acreedor a la burla y al escarnio del que tiene otro ideal y yo fui quien me ofrecí en bandeja de plata, pero dejen la bobada de que mis libros o mis trabajos musicales son caros. No los compren o róbenselos que es lo que hacen muchos, incluso no me sigan, no me compren camisetas, gorras o stickers, que seguramente eso les parecerá barato que nunca lo he ofrecido. Yo le pongo mi trabajo gratis en la red, tanto en música como en escritura, el que quiera tenerlo en físico no se lo niego, pero tiene un costo y es un humilde costo como pueden ver o deducir de estas líneas, que realmente no estoy cobrando más que un valor nimio de lo que realmente valen.

PS 2: Mis trabajos musicales o escritos tienen un sello que reza PBP por Punk de Bajo Presupuesto. Definitivamente no puedo grabar con EMI, RCA o Virgin Records y menos con los mil estudios de garaje que se precian de saber mucho y cobrar aún más. Tampoco puedo conseguir Alfaguara, Oveja Negra o Seix Barral editores y debo conformarme con 20 copias piloto. Yo hago lo mío y lo difundo yo mismo tal cual me enseñaron los sabios anarquistas. No me salgan con que es demasiado caro, que yo no produzco en buques factoría ni cuento con el capital del estado.

PS 3: Se cumple para la boletería de concierto donde una banda extranjera puede cobrar entre 400.000 COP y tantos millones y la banda nacional es muy cara en 30.000 COP. Yo acepto aquello de que nadie es genio en su tierra, acepto que yo soy apátrida y no le reclamo a nadie nada por connacionalismo o camaradería, pero dejen de llenarse la boca con ese dizque "apoyo nacional" que tal cosa no existe.

PS 4: Terminé unas memorias USB con toda la música y hasta ellas recibieron escarnio. El comprador piensa que le cobro mucho por una memoria, se olvida que el contenido costó años de esfuerzo y producción y que la sola espera de quemado de la misma y las digitalizaciones son un sobrecosto elevadísimo. Cada trabajo me costó sangre, sudor y lágrimas y algunos esperan, como yo cuando estoy comprando los insumos para tener producto que ofrecer y que siempre me niegan, "una rebajita".

sábado, 30 de diciembre de 2023

Vidas extraordinarias

 Creo que todos hemos vivido el momento en que se cuenta la historia de un ser humano o de un animal por un acontecimiento que marca el paso en algún campo y nos maravillamos de dicha historia. Vamos por pasos y pongo un par de ejemplos para ver si me puedo explicar a mí mismo este caso de predeterminación prefabricada. La cantante Jenny Palamekis está en la cima del éxito y la compañía C le dedica una biografía en la que se cuenta como desde niña molestaba a su padre con tarareos y composiciones febriles y como tuvo que esforzarse para aprender solfeo y como la suerte y la dedicación la pusieron en el camino de la fama de la que ahora es dueña y se ensalzan sus virtudes, sus padres tan buenos y sus humildes inicios en una vida que ya estaba predestinada. El payaso Plim Plim es la cosa más increíble jamás vista, hace reir sin parar a todos los colombianos y ya se lo han peleado varias cadenas y lo han puesto hasta en la sopa y en las entrevistas nos cuentan como desde pequeño tenía una sonrisa en el rostro y como hacía reír a todos sus hermanos y a todos sus compañeros de clase e incluso como abandonó la universidad donde era insoportable por sus chistes y triquiñuelas y como ha conquistado el escalón de la fama a base de esfuerzos y de buen humor. Yo siempre digo que tres es suficiente así que me falta uno de ellos, pero espero que ya me hayan entendido, puede ser alguien insignificante, pero una puesta en escena lo lleva a que le fabriquen un pasado y ese pasado lo llenan de mentiras en la mayoría de las ocasiones o abultan las verdades para ser más dramáticos y alcanzar más vistas o teleaudiencia. Tranquilos, igual nos pasa cuando estamos contando nuestra historia donde fuimos más valientes, más bien vestidos, más caballeros, más héroes de lo que realmente somos en la vida real. Me acaba de llegar la inspiración en forma de musa, lo que nos venden casi todos los biógrafos, cacógrafos y diaristas que más parecen tejer una novela con las peripecias de un alguien que se volcó a la fama. Yo no digo que todo lo que se diga sea falso, digo que al ponerla en forma de novela se crean relatos grandilocuentes y apócrifos sobre lo que nunca ocurrió. También se menosprecia a todos aquellos que tararearon desde niños y cansaron a sus padres con las mismas canciones y con entrar a estudiar solfeo y música pero nunca les salió de la garganta más que un gruñido incomprensible y se dedicaron al metal y al rock pero con bandas que jamás serán nominadas al paseo de la fama o al Top Ten de sus ciudad. Seguramente para aclimatarse y darse ínfulas dirán que son underground y que su lucha ha sido desde la más temprana juventud contra la religión y el sistema y que sus letras son valoradas por una inteligencia artificial como lo más grande desde Marion Eat Ass. Cuántos se quedan por ahí tristes porque según el diarista que cuenta, ellos hicieron lo mismo: fueron niños prodigio en sus áreas, hicieron reír a miles y aún hoy los llaman a las fiestas solo porque son graciosos y hacen algo parecido a un stand up comedy que deja a todos toteados de la risa, asistieron a los mejores colegios y hoy apenas son abogaduchos de quinta tratando de conseguir un puesto público para desfalcarlo. Cuántos tuvieron infancias felices y hasta infelices y no lograron pasar las pruebas de la NASA para ir a la estación ISS y les enviaron una cómoda carta donde les dijeron "Ustedes son muy independientes para ir al espacio". Los que ganaron en el programa concurso de moda tienen que ser especiales, claro está ¿Y los que se quedaron en el camino? Tengan en cuenta cuántos se presentaron y cuántos se quedaron, realmente en el camino. Ganó uno y los demás ¿Qué? La farándula lo sabe, no hay vidas extraordinarias pero ellos pueden forjarlas, agrandarlas, ampliarlas, cambiarles el rumbo y ofrecer tremendas novelas con tremendos raiting de sintonía. Lo sabe el que es guionista de su propia vida y la cree única y se cree en el deber de llamar la atención a otros por lo que viste, come, hace o canta que al no ser lo mismo que otro viste, come o canta está mejor hecho. ¿Pintaditos todos? Claro, si para eso es este insermo para llamar la atención en general a lo que es general que ningún ser humano vale la pena como para hacerle una llamada particular. ¿Se imaginan ustedes cuantos artistas marciales esforzados y con muchas cintas negras han soñado estar en el puesto de Jackie o de Bruce? ¿Saben cuántos excelentes futbolistas desde niños han soñado tener el puesto del Pibe o de Higuita? Seguramente mejores que ellos, más esforzados que ellos y más implacables y hasta menos neas. Peor si quieren ¿Ustedes saben cuantos jóvenes querrían estar en el puesto de Maluma o de J. Balvín? A lo que quiero llegar es que el determinismo no es un camino y que los caminos no se dan por algo especial como ha de creerse por las biografías, se da porque debe darse, alguien tiene que ir a la ISS, debe haber equipo de fútbol y debe haber farándula y fanatismos pero no nos apeguemos a tales cosas que son producto del azar y la, a veces, maldita arrodilladera, la capacidad de agachar la cabeza y la necesidad imperiosa de éxito.

PS: Se sobreentiende que alguien tiene que morir en las guerras siempre que haya muertos y que en los accidentes o derrumbes alguien debe caer en ellos si cae gente en ellos, pero no estaban predestinados ni hicieron algo que les hizo acreedores a ese castigo o premio.

PS 2: No se trata de que todos seamos especiales, se trata de que cualquiera con un mínimo de habilidades puede llegar al punto al que llegó otro. Ir al espacio requiere ciertas habilidades, pero no son tantas que cualquiera no pueda ir. Jugar al fútbol no es tan complejo y con entrenamiento cualquiera puede hacerlo y ocupar el puesto de cualquier Messi o Ronaldo, siempre que se quiera y se desee. Reporteros deben existir que nunca han hecho un reportaje; Científicos que jamás han puesto un pie en un laboratorio... En algún lugar del mundo hay una sarta de jugadores mejores que los que he mencionado. En alguna parte del mundo hay gente que aprovecharía más una subida a la ISS y hasta mejores cosas haría. En alguna parte hay cantantes increíbles que jamás han subido a la fama porque no tuvieron la estrella o las rodilleras para lograrlo. 

PS 3: Ser cantante de cierto género musical no requiere habilidades, quienes están ahí no son especiales y cualquiera puede reemplazarlos 

PS 4: En el caso opuesto, cuando encontramos un criminal siempre buscamos que aquel haya pasado por la triada oscura y por la triada de McDonalds. Me niego a creer en ese determinismo, no todos los que han sufrido de ellas son psicópatas o asesinos seriales y no todos los asesinos seriales han pasado por ellas.

jueves, 28 de diciembre de 2023

¿De dónde venimos?

 Menuda pregunta. Claro que no se refiere al último sitio que visitamos antes de entrar aquí. Esa pregunta pretende encontrar cómo se formó la vida en la tierra y para eso hemos tenido que comer muchas fecas. Heces de las religiones y las creencias y si para alguien es más que suficiente quédese con ello: un dios simpático nos formó de barro y nos sopló el aliento... nos trajo un cuervo en la boca... surgimos de algunas semillas... Para otros no es suficiente y quieren saber de qué manera la vida se arraigó, nació o se adaptó a la tierra, tercer planeta del sistema solar, brazo de Orión, vía láctea, Grupo local... sabemos que la vida en nuestro planeta debió surgir hace unos 3800 a 4200 millones de años pero cómo fue, es un enigma al que no le tenemos más que teorías. Venimos de LUCA un teórico primer ancestro del que descienden todas las ramas de la vida, un organismo unicelular que comenzó a dividirse y del cual surgió toda variedad. Pero, ¿De dónde vino LUCA? Sabemos que los componentes de ese primer ancestro y de todas las formas de vida en la tierra es el carbono y que el carbono no se produce en la tierra, sino que es remanente de fusiones nucleares en las estrellas casi moribundas. ¿Venimos pues del espacio exterior? La teoría de panespermia queda corta y permite muchas variaciones, no llegamos hechos y derechos, no fuimos sembrados por otras culturas extraterrenas que no dejaron rastros, probablemente nuestro material genético no venía listo en un meteorito porque habríamos encontrado algunos con ese material genético, pero sin duda, ese carbono sideral llegó en meteoritos y en los primeros momentos en los que los discos de acreción sobrantes de la formación del sol dieron lugar al tercer planeta y al segundo y al primero, que todos los planetas rocosos tienen elementos de dichas estrellas. Supongo que los núcleos de los demás planetas no rocosos también tienen un poco de lo mismo. No he resuelto nada y sigue la duda ¿De donde venimos? Tranquilos. No somos el aliento de un dios sino una compleja asamblea de átomos, cómo lo dijo Carl Sagan. Esa compleja asamblea de átomos la explica el experimento Miller-Urey y hasta las fumarolas submarinas. Debe quedar claro que la cantidad de fósiles y pruebas en niveles diferentes de estratos, nos dice que se han extinto cientos de miles de especies y que la evolución es palpable y que continuamos en evolución. Otras especies de homínidos u homininos han sido halladas por lo que lo que tenemos de únicos es que dimos al traste con las demás especies humanas y las absorbimos o las vimos acabarse sin más, lo que comprueba que no somos elegidos de un dios sapiens o que los dioses denisovanos y neandertales no existieron o fueron menos afortunados con sus creaciones. Quede al desgaire que el último párrafo es una burla al creacionismo. ¿Necesitamos saber la causa última que nos puso en este camino evolutivo? Siempre es bueno saber y poder explicar tales cosas ante la paciencia de un otro, pero no podemos ir más allá de lo que han hallado los expertos en la materia y no, no tenemos nada definitivo sobre el ¿De dónde venimos? pero si están descartadas todas las teorías creacionistas, la generación espontánea y los sembradíos extraterrestres. ¿Sirve de algo saber de donde venimos? Parece que algunos quieren confirmar tal situación para explicar más allá ¿hacia donde vamos? o ¿cuál es nuestra misión en la tierra? pero esa es la parte en la que puedo dar mi opinión sincera: Puede que sirva ese dato para entendernos más y comprender mejor otras culturas y otras razas si las hay y hasta para comprender más sobre nuestro organismo, falencias y posibles sanaciones, pero del futuro incierto queda claro que la naturaleza no tiene un propósito último y que no hemos sido elegidos para nada. No es nuestro deber ser de tal o cual manera y tal vez, sólo tal vez, hemos escapado de varias maneras a la naturaleza y ejercemos algún tipo de control sobre ella. La raza humana tiene un ciclo y pelearemos contra el final de dicho ciclo con garras y uñas pero al final, nuestro destino está escrito: habremos de perecer y dejar sentado, con nuestra tecnología, que por acá pasamos y, esos rastros de tecnología, también desaparecerán con el pasar de los eones, pero de nada sirve perdurar en el tiempo que, según vemos, aniquilará todo lo existente en el universo. Ah, y no sabemos si el movimiento y el tiempo mismo tienen un fin o se continuarán formando más universos y más vida. La esperanza es término humano. Ahora, sabemos que nos desarrollamos en la tierra, la evidencia científica que muestra un camino evolutivo lleno de homininos y homínidos es apabullante. Quede en falta investigar a fondo si la vida unicelular, procariota y estromatolitos fueron traídos desde el espacio ya formados, cosa que dudo frente a la evidencia, aunque moléculas orgánicas hayan sido encontradas en asteroides y meteoritos. ¿Tenemos un fin? Para creer eso hay que haberse creído elegido de un ser superior, rey de la creación o culmen evolutivo de las especies.

PS: Habrán de disculparme pero, querer saber de donde exactamente venimos no es malo, pero si un poco pedante. Vengamos de habilis o de erectus, de ardipitecus o de australopitecus. Somos una forma de vida que se desarrolló en este planeta sin el empuje de ningún dios, sin el aliento de ninguna magia, sin respaldo bancario y sin poder económico. Saber como se formó la vida nos ayuda para saber donde más puede formarse de manera similar, nunca para encontrar que tenemos una misión o que nuestra existencia tiene un fin, eso es metafísica.

lunes, 25 de diciembre de 2023

Navidad

 ¡Tan lindos todos! Se celebra la navidad, vaya usted a saber que es esa cosa pero la gente vuela, brinca y escucha música "decembrina" a todo volumen. Se les ve a los empresarios, tiendas, cervecerías, carnicerías, jugueterías y todas las ías que mi imaginación corta no recuerda, celebrar su agosto. Los taxistas están a rabiar y esta fecha más que nunca escogen muy bien sus carreras, pasar derecho o elevar bien alto sus tarifas para demostrar que la ley de oferta y demanda es un hecho. La música en la calle supera estándares de borrachera y al parecer la alegría desbordada de la bestia inunda cada rincón de la ciudad, que yo no he salido de Medellín nunca. La navidad es un rito religioso que pretende celebrar el nacimiento de Jesús de Nazareth, que, supuestamente, ocurrió el 25 de diciembre. No faltan las comunidades religiosas que no celebran tal cosa en tal día porque objetan que ese día no ocurrió y que ese día es mera imposición del calendario Gregoriano. Yo, como Don Ramón le voy al Necaxa, figurativamente hablando, bella forma de decir no cuenten conmigo. Hombre que usted se pone unos cuernos de reno de plástico en la cabeza y una nariz iluminada en las ñatas para ir a hacer sus compras para demostrar su espíritu navideño, sea. Que iluminó su casa con cuanta bombilla encontró, puso árbol, estrellas y papá noeles por todos los sitios posibles para demostrar su filiación con esta fiesta nacional, venga. Que salió por los barrios pobres repartiendo dinero o haciendo regalos a los niños con volquetas de arrastrar "volqueplas" y muñecas menstruadoras "babier" como manera de demostrar su bondad y capacidad de "compartir" sus riquezas o como auto constricción para sentir que no todo lo que ha hecho en su vida ha sido robar, corresponda. Que las luces y los cuernos navideños, al igual que la ropa de Claus se la haya puesto a su vehículo, con gorros y luces, incumba. De todas maneras no me venga a decir que por su felicidad yo debo estar igual de contento y debo decir "feliz navidad y próspero año nuevo". No me crea tan pendejo. ¿Tengo que salir a abrazar a todos como loco y a desearles lo mejor porque ese es el rito? ¿Debo comer natilla, buñuelos y tamal? ¿Debo invertir en árbol, luces y cuanta estupidez se inventa el comercio para mi hogar? ¿Debo comprar regalos para mis cercanos y ponerlos en su cama la noche antes de tan magno evento? ¿Debo salir a tirar harina y a dejármela tirar porque esa es la tradición? No. De nuevo, le voy al Necaxa. No celebro tal fecha, no compro estrén, no inicio una nueva vida, no me hago promesas de fin de año, no me acerco a ningún rito estúpido como el dar la vuelta a la manzana con la maleta o comerme 12 uvas. Llamo a la cordura. Tal no existe, ni en los hombres más preclaros. Lo mínimo que puedo pedir es que se me respete el derecho a no compartir, a no entrar en el juego y a despreciar todo aquello o aquel que me dedique un átomo de esa fórmula estúpida de "Feliz navidad y próspero año nuevo". Al que me invite a una fiesta esos días o al que, torpemente me quiera enrolar en sus ritos. Salgan y embótense por el nacimiento de su dios, yo no tengo ninguno. Cumplan ritos de alumbramiento y vestimenta, incluso salgan con la disculpa, aún más tonta, de la "chiva metalera" o "chiva punkera" de la "noche mala" o "el nacimiento de satán" para que puedan acomodar las tradiciones a sus ritos y los ritos a sus gustos. Tranquilos mis queridos posers. Jesús de Nazareth no es un ser histórico, es un ser ficticio, no se sabe de su nacimiento nada y menos de quien era hijo realmente, no hay pruebas de su paso por esta tierra y la biblia no es un documento histórico. Lo poco que habla de él son unos textos llamados evangelios que datan de 100 años despúes de su supuesta martirización y ya saben ustedes lo poco fiable que puede ser una historia contada cinco años después, ahora cien. Bueno yo los dejo y si saben contar, saben que no cuentan conmigo y lo único que comparto antes que feliz navidad, es la risa satírica del capitalismo, la democracia y la comisión permanente de políticas salariales que negocia el salario mínimo: jo jo jo.

PS: He de imaginar cuantos se van a santiguar y a enojar por mis disertaciones paganas pero me pica la curiosidad cuántas disculpas para comprometerse con los ritos propuestos por la religión de turno. Cuanto afán por inundarse de amor y buenos actos en fechas tan cacareadas. Cuanto afán por entregarse al rito y al capitalismo y a la tradición de estrenar en diciembre.

PS 2: Yo también celebré tal fecha en mi niñez y no sabía lo que significaba más que el 24 donde esperaba el regalo que nunca llegaba ni llegó. Los pobres recibíamos una volqueta a cordel y una muñeca que emitía un chillido al espicharla.

PS 3: El ritual religioso hoy transformado en parranda, música, baile y extravagancia es todo un hecho, aunque no dudo que algunos creyentes extremistas asistan a la tradicional misa de gallo.

sábado, 23 de diciembre de 2023

Lord Facebook

 Desde hace días me informan mis colaboradores en red que hay varios tipos con nombres muy sugestivos como un tal Pacheco y otros con nombres grandilocuentes no personales con afectaciones sobre mi proceder, el de la banda X en cuestión y el de otra más que puedo o no ser yo. Lo primero que me acoge es que se dediquen con tanta vehemencia a atacar lo que desconocen. ¿Yo no soy metalero? ¿Cómo lo saben? Pero sí. No soy metalero aunque me guste el género musical en cuestión, porque para estos fanáticos de cinco pelos, ser metalero es alabar al anticristo, vestirse de negro y colocar enredadas alegorías de bandas en las chaquetas y autoproclamarse como los más de los más. ¡Valgame dios! No, tampoco soy punkero, aunque algunas cosas del género me gustan y parecen reportar esto en sus patrañas de que si le juego al Naciomal, no puedo irle al Deportivo Tapitas, es decir estás conmigo o contra mí en el amplio rango musical. Yo escribo estas cosas para alguno que otro que no le saca el cuerpo a la lectura, porque si me han leído saben lo que siempre he dicho sobre mi versión de las historias y lo mucho que deploro el fanatismo y el actuar sin pensar y menos el enfrascarse en peleas pendejas de abotagados que creen su palabra la última y mejor. Me llevan a juicio y colocan su juicio, esperan que se les responda y la verdad yo les he respondido. Se enojan porque se les borra de la página, pero no hay con quien hablar o negociar. Lo curioso es que como viejas chismosas van a decirle a sus compañeros de creencia que escriban y deploren al humano o humanos en cuestión como  contra solidaridad con la página donde se les prohibió hacer comentarios. Digamoslo así: Si a mi me disgusta algo o alguien, simplemente no lo sigo, eso fue lo que recomendé a alguno que quiso creer que todo en las redes era simpleza mental. Cuando se le exige que piense, prefiere desertar y atacar como los bebés de 10 años: "su mamá", "esas botas tan feas", "no se sabe vestir", "no sabe que es el punk", "no sabe que es la vida"... Cuánta ignominia tiene uno que aguantarse por querer decir algo. Lo más curioso es que los ataques siempre han existido y yo los dejo existir, siempre que los ataques no se ensañen y tengan algo de lógico, pero han aumentado cuando decidí enviar una fotografía para atraer lectores. Si alguien me odia debería tratar de hacer algo en la dirección contraria a mis actos o acciones y no enfrentarme porque a mí me odian los creyentes, los ateos, los metaleros, los punkeros, los curas, los profesores, los escritores, los músicos... ¿La razón? No soy demagogo, ataco creencias religiosas y otras igual de dañinas, no represento ningún bando político y todos me parecen exactamente lo mismo después del nombre, no comparto las ideas de poder, no agradezco a dios ni a la santísima virgen, no halago la iconografía popular, creo que la inmensa mayoría somos esclavos y estoy convencido que el resto de la humanidad se compone de idiotas, estúpidos e imbéciles. No sirve de nada que yo constantemente publique mis criterios, mi música, mis libros qué, yo mismo encuentro que no son nada, que no soy escritor, que no soy músico y que no importan mis digresiones y razonamientos sobre uno u otro tema. El otro viene a decir como algo nuevo: "no sabe tocar", "canta villancicos", "no tiene voz de hombre", "no canta gutural"... Lo peor, es que en todo tienen razón. Pero, parece que me han escuchado, parece que me han leído. No resulto pues tan insignificante aunque eso quisiera uno ser para estos tipos. No me pongan cuidado, no hace falta, si los ofendí me disculpo en público, aunque aún no conozco mis ofensas. Al final no sé de qué se me acusa, pero no creo que los ciudadanos en cuestión tengan alguna idea de mí, nadie les ha dado cédula de ciudadanía en la orbe del pensamiento cómo dijera el maestro V.V.

PS: Si no le gusta lo que ve en el televisor apague, si no le gusta lo que escribe alguien que sigue, dessígalo, si no le gusta la navidad no la celebre, si no le gusta el mundo mátese, si no soporta a Juan Rifle, no lo mire ni lo lea. Está en su derecho. ¿Tiene derecho a atacarlo? Legalmente no. Pero puede hacer páginas contra él, ligas contra su moral, protestas contra su pensamiento, cacerolazos contra sus decisiones... Ir a atacarlo directamente en sus eventos me parece una tontera, atacarlo en sus páginas es pésima idea. Yo no espero cambiar ni que el otro cambie por lo que yo digo, pero entre extremos ¿Cuál puede ser la táctica? Quedarse en los extremos sin más solución que la rabia y el poder decirle a los tuyos, sin más prueba que la palabra, que aquel es o no es o que vale la pena o no la vale. Tampoco estoy a disposición de todos los que quieran hacerme juicio. ¿No he hecho nada por ustedes? Tienen razón. ¿No valgo un ardite? Probablemente ni un céntimo de él. ¿A cuenta de qué me siguen? No se agobien porque otro viste mal, vístanse bien ustedes. No se sequen la cabeza por no entender mis villancicos. Escriban ustedes odas entendibles en el tono que lo deseen. No compren mis productos musicales o líricos. No los escuchen. No los lean. ¡Tan Fácil! Al final me quedo con la sabia frase de Facundo: "Nunca le pude decir a mi mujer que era una idiota... no me hubiera entendido".

PS 2: Siempre lo mejor que se puede hacer contra estos seres insignifiantes es negarles el permiso de opinar en la página, pero, como dije, pueden hacer ligas y otras páginas. Yo al igual poco respondo ofensas o halagos, pero una aclaración pertinente es válida. El que ataca no quiere charla, quiere que le oigan porque se sintió ofendido y humillado, sólo quiere quemar el mundo y ver que resulta de ello porque fue ofendido en sus ideas, si las tiene o en su parecer, si es de él, los seres brillantes obvian cualquier ofensa a sabiendas de conocer el cociente intelectual medio humano y sobre todo el que se ofende por una opinión, un comentario satírico o una canción con contenido.

PS 3: No exageré, esas entre comillas fueron las niñerías que me hicieron en los comentarios.

jueves, 21 de diciembre de 2023

Libros de superación personal

 Bueno ¿De qué se tratan? ¿Por qué venden tanto? ¿Sirven para algo? Vaya pregúntele eso a un profesor de turno y le va a contestar que los libros de superación son muy buenos para los mensajes y las palabras de aliento al igual que para las reflexiones de inicio de jornada y cosas por el estilo. Los profesores buenos llevan a Juan Salvador Gaviota, ¿Quién se comió mi queso? El caballero de la armadura oxidada y La carta a García. Pregúntele al bobito común y corriente y le va a mencionar que un libro de esos cambió su vida para siempre y le va a contar tremenda historia donde el yo propio es protagonista con nudo, trama y desenlace, pero seguro haciendo énfasis en el desenlace y recomendándole que siga usted por ese mismo camino. De seguro que otro bobito le oye hasta el final. Pero no se apuren que libros y gurús de la autoayuda abundan en todas las escalas de la mediocridad. Yo siempre los he odiado por instinto de conservación. Creo firmemente que todos son patrañas muy cercanas a las teologías y deploro de ellos sin compasión. En todos ellos te animan a seguir algún tipo de rito iniciático como abandonar determinados vicios para tomar otros que le han dado resultado al autor: perseverancia, repetición, fe, amor, buenos hábitos alimenticios, buen trato con la gente, excelentes hábitos de ahorro. Algunos aseguran que basta repetirse a sí mismo cada mañana que somos capaces, que podemos, que nada puede pararnos, que somos únicos, que la vida es nuestra, que nada puede vencernos... Algunos hasta juran que se puede conservar la juventud eterna, alcanzar la unificación con el yo y hasta compenetrarse con algún animal gracias al uso de sustancias psicodélicas, mejunjes y preparados vomitivos que abren nuevos espacios a la intuición, el intelecto y la premonición y hasta a la defensa personal. Vaya estudie todos los gurús y se dará cuenta que no hay una propuesta diferente a la de las religiones llenas de ritos y oraciones repetitivas que, sabe la ciencia, a ciencia cierta, que no tienen grandes efectividades. Repita por 21 días "yo quiero un millón de dólares" o "me quiero aliviar del cáncer" o "deseo que mi enemigo peranito se muera". Un desarrollo juicioso del ejercicio le permitirá comprobar muchas cosas al cabo de los 21 días, del año o del siglo si lo aguanta. Lo que hacen estos libros es jugar con las mismas ambiciones de todos los seres humanos: ¿Alguno no desea obtener un millón de dólares o curarse o acabar con los enemigos? Y, conociendo que la manera violenta de conseguir esto o aquello es el trabajo arduo o que no existe manera de obtenerlo tratándose de una cura imposible, se apegan a la venta de santos y agüitas en botella con diluciones infinitas o a la compra, entrega de bienes, sumisión, apostolismo y busca de prosélitos que le promete que con devoción y amor todo se puede. Lo que creo es que se debe ser muy ingenuo y poco crítico para aceptar de buenas a primeras un poseedor de la verdad que asegura que con Ginko biloba, con Ganoderma lucidum o con Penca sábila se cura hasta el mal de ojo, equivale a creer en la piedra gamuza, en la usnea humana y en el aqua magnanimitatis o en el espíritu santo, los ufos y las momias de Nazca. El que lleva el amuleto intocable, el brazalete contra el mal de ojo y el escapulario de la virgen María no distingue entre una y otra cosa y la querida humanidad es, huelgo de repetirlo por enésima vez cuando n tiende a infinito, creyente, fanática y bastante estúpida y si les cayó, no me disculpo. Quien es capaz de creer en una cosa tan etérea como dios o en las malas energías o en que una droga lo lleva a un santuario especial, merece ser engañado por estos gurús de la fuerza interior. No he desglosado las tres preguntas del principio, pero seguro que aquí están las respuestas: tratan de esoterismos y pseudociencia, aunque la misma pseudociencia se sienta indignada, no tienen más utilidad que la que le reportan al gurú que se autoproclama mejor que todos en esa área y alguna que otra remisión por las bondades de la estadística, la fe ciega y el efecto placebo y hasta la euforia representada en la adrenalina de haber dado en el clavo y venden porque la gente ignorante abunda y la gente ignorante con abundantes deseos abunda aún más. Palabras de aliento y buenas costumbres encontramos en Kun Fu Tse y en Mao. Hermosuras hay en el Tao te Ching y en el Ramayana Puranha. La biblia, aun con su sarta de insensateces, trae deliciosos apuntes filosóficos. Eso no los hace libros fiables e infalibles ni fuentes de luz perpetua que no deben ser discutidos. Yo no quiero mencionar a los gurús actuales ni a sus obras, créanme que las he leído y, en serio, me han dado pena ajena. Lo mismo que quienes soportan su ideología de vida en estas máximas idealistas y los que repiten como bobitos la teoría que les enseñaron sin poner un ápice de duda en ellas. yo me aferro a la frase del mismísimo E. A. Poe: Cree en nada de lo que oyes y sólo en la mitad de lo que ves. Aunque ciertamente sólo es posible creer en lo que puede experimentarse, reproducirse y que arroje una estadística mayor al 60% de efectividad. ¿De lo que lee? Sométase a comprobación siempre.

PS: Puede que nadie esté de acuerdo conmigo, pero el Eclesiastés es una obra de arte a tener en cuenta y el relato apocalíptico de san Juan supera los mundos de Lovecraft, nunca la genialidad de Poe, pero algo es salvable y discutible.

PS 2: Dice el nunca bien ponderado David Lopera que cada libro de estos mencionados comienza por un regaño cantaletoso y una sesión de menosprecio por no haber ganado el primer millón, por tener un empleo tradicional o por la manera inaudita de manejar el dinero, luego hacen una lista fantástica de hombres que abandonaron la universidad, triunfaron y ahora muestran a otros cómo abandonar el conocimiento superior por un camino demostrado por unos cuantos, en especial el seguido por el autor de la obra maestra en sus manos. Dice además que estos autores, que hoy llaman también coach, son la mar de la exigencia en el positivismo que les prohíbe criticar nada o quejarse de algo y con ello cierran la puerta a la visión crítica tan necesaria para desprenderse de estos autoproclamados sabios. Dice además, para cerrar esta participación, que lo que cada gurú, coach, iluminado o líder pretenden es que sus seguidores sean bobitos felices y plantean que el fin último de la existencia para un hombre es tener dinero, con lo cual, mi caro amigo, no está de acuerdo.

PS 3: Soy ateo, materialista y propago la ciencia. Es lo que quisiera uno responderles, pero estos peripatéticos se creen con la ciencia de su lado. Citan estudios científicos y de universidades, al igual que estadísticas viciadas y referencias inexistentes o aumentadas. ¿Dónde habré visto el mismo modus operandi? ahh si, ¡en las religiones!