Y se me pega por ponerme a mirar dos chicas que se reían con una lora que les imitaba la risa, es decir, el parche del bobo, pero me quedé pensando en esas connotaciones que les pegan a los animales como si de humanitos se tratara: "Tan lindo como se ríe", "qué imitación tan buena"... y, pues claro, me asaltan dudas y empaco los términos en mis términos y pienso: ¿Existe algún animal que hable como el ser humano? No puedo dudar que los animales se comuniquen entre sí y que una cebra corriendo o un gñu provoque la desbandada de todas las cebras o de todos los gñues, el instinto es inapelable, las ballenas y los elefantes se comunican transmitiendo sonidos para buscar pareja y avisar de ciertos peligros básicos para ellos. Los delfines y pingüinos se comunican con chillidos y olores. No dudo que exista algo tan primitivo como la alegría de encontrar comida o de aparearse, si se estudia, seguramente se encontrará en ellos los mismos sustratos químicos de recompensa que libera un ser humano en tales circunstancias o algunos similares. Supongo que también se pone "triste", aunque no esa tristeza hasta el punto de depresión suicida. Hundirse en la tristeza por la muerte de un congénere o por la destrucción de un hábitat no se ha visto o no se ha estudiado y ahí los humanos somos proclives en adjudicar "estados" y en asumir que los animales sienten las mismas cosas que nosotros. No dudo que "sufran" sientan dolor y miedo, pero sus expresiones no logran mucho en nuestros sentidos poco aptos para determinarlos y sólo hacemos analogía aparente. Un perro debe estar muy aburrido en un área de 2 x 3 metros o un pájaro en una jaula de 30 centímetros cúbicos. Un can mueve la cola "feliz" al ver a su amo y le ladra a extraños "furioso". Las gallinas hacen revuelo cuando entran a repartir el cuido y el ganado acude al ver al capataz acercarse con hierba picada. Esas actitudes deberán estudiarse más a fondo y con más detenimiento para saber si hay que llevar al perro al psicólogo o encerrarlo en un frenopático de canes o aprender de las vacas para ver si se traumatizan por la manipulación de sus ubres y la retirada de su becerro en épocas tempranas. No sé a donde vamos con esta "civilización" animal y no me es posible escribir más sobre ese tema que no es el que quería tratar. La cuestión de comunicarse parece no tener discusión. La pregunta vuelve en forma de interrogante: ¿Se ríe la hiena? ¿Entiende el loro la imitación que hace y la risa que provoca en otro? ¿Canta el gallo para anunciar el nuevo día al campesino? ¿Es tierna la cacatúa que toma en una de sus patas la comida que le ofrecen? ¿El gato es apático porque no obedece con dulzura? Yo estoy claro en que la hiena no se ríe porque le cuenten un chiste, esa es su "voz" y su carcajada no trata de imitar a ningún humano y no me resulta siniestra ni burlesca y casi puedo asegurar que el loro con su habilidad de imitar no va más allá de la intención del ave lira de reproducir sonidos sin más finalidad que la supervivencia. El loro no es un payaso que quiere divertir al ser humano, ni lo es el chimpancé de circo amaestrado con modelos de recompensa y castigo. Ya es un castigo que no le den de comer o el juguete para morder. Puedo asegurar que el famoso mensaje de la gorila "Coco" no fue más allá de la repetición. ¿Se imaginan ustedes un chimpancé capaz de saber que sus congéneres han sido masacrados y sus hábitats mutilados para siempre? Ese día, debemos temer a la "rebelión de los simios" y al "César" que pueda surgir de entre ellos. Frente a la voz o el idioma, creo que los mensajes animales son simples: "Allí hay comida" "por acá hay agua" "Estoy dispuesta al sexo" "quiero aparearme" "peligro" "acá estamos"... No hay una conversación aplicada ni un direccionamiento: "Ve, si tomamos ese camino y doblamos a la derecha y luego al sur, allá hay un estanque" "querido tengamos hijos que vos estas como apto para preñar y tenés unos colmillos que quiero para mis hijos"... Los animales no hablan, se comunican con toda seguridad, pero hablar, hablar, en términos concretos en los que se define el habla no y menos se comunican para decir o expresar tonterías, no se limpian el trasero, no se suenan los mocos con pañuelitos y dudo que estén interesados en usar abrigos, camisetas de equipos de fútbol y collares de retención, pero sobre todo, dudo que las "payasadas" que hacen sean tal.
viernes, 25 de junio de 2021
jueves, 17 de junio de 2021
Clichés en las películas
Con lo que he escrito sobre películas se puede hacer un salterio y sobra para un álbum de La Polla Records pero no vengo yo a remendar lo escrito si no a aumentarlo que por estos días anduve observando canales infinitos de esos que ya son dueños de las películas y me he encontrado con tanta trama estúpida y mal desarrollada que no entiende este narrador como gastan presupuesto en ellas, que, de seguro, son la quiebra instantánea de las productoras. Los diálogos son malos y extensos y su basamento científico nulo: "La tierra errante" cuenta cómo la órbita de la tierra se desplaza hacía el espacio exterior al sol. !Todo está dicho¡ Supongo yo que la solución fue hallarle otro sol o devolverla al puesto que tenía con un "motor terráqueo" que no soporté veinte minutos de película. Hay otra cuya trama es que, "una pareja se da cuenta del peligro del calentamiento cuando unos dinosaurios alienígenas invaden la tierra" y hay una que se llama "Sharknado" y sí, la trama central es un tornado de tiburones y lo peor... llevan 6 películas; Sharknado, Sharknado segunda escena, Sharkanado !oh cielos no¡ Sharknado el despertar, Sharknado enjambre global y Sharknado tiburón contra T-rex. No falta el fascinado con estos tiburones y su manía de enrevesar las leyes de la física y de la biología y hasta de provocar pánico en las poblaciones costeras que día a día diezman, la ya castigada especie "asesina". En fin, puedo contarles que me ví la extraordinaria película "30.000 leguas de viaje submarino" con Lorenzo Lamas y con esa termino porque sino me pierdo y me quedo mencionando ascos y horrores de películas y no es ese el objetivo de la columna de hoy, aunque no me puedo quedar sin contarles que vi una sobre la naturaleza de la materia oscura en la que apuntan que "la capa fotónica del núcleo puede desionizar a un ser humano" lo que debe querer decir que si le dan con él a un tipo que antes se llamaba John Eduardo queda Eduardo solo. Hoy quiero dedicarme a los clisés o estereotipos ─que decir cliché, también es cliché─ que vemos constantemente en las películas. Vamos con esta primera escena: el criminal se refugia tras una víctima con un cuchillo o una pistola y amenaza con matarla si el héroe en turno no suelta su arma. Clásica y lo peor es que el héroe suelta el arma, se entrega, le pone emoción a la película y queda bien tarugo. Yo como asesino debería saber lo poco que vale un ser humano para refugiarme tras uno miserable y que, a menos que se use munición frangible, no es barrera para una buena cantidad de municiones reales y qué, si el héroe se detiene, nada me impide ponerle un par de balas en el cráneo y acabar de una buena vez con la serie o película; el héroe, como héroe, debería saber que después de una masacre, uno muerto más, uno menos no hace la diferencia si se puede matar o atrapar al villano y que, siendo francotirador experto a 600 metros, un tirito ahí, a boca jarro, no sería un problema. Ese estereotipo ha sido explotado hasta el cansancio con diferentes variaciones, todas ridículas, pero una bien recurrida es que el héroe o el villano se refugian de las balas tras un cuerpo humano muerto. Segunda escena: El héroe queda colgando de una cornisa de un brazo o de ambos. Es un estereotipo constante y falso, basta con que le pregunten a un escalador profesional las posibilidades de atrapar una saliente, balanceándose y con ambos brazos a un metro escaso del suelo y sabrán que las películas mienten a campo traviesa, bástele tratar de sostenerse con una o dos manos de una cornisa para que sepa lo complicado que es sostenerse a dos manos y para que se dé cuenta el gato por liebre que le embuten cada vez y, en algunas, hasta lo dejan colgando no sólo de una mano, sino que al final de la otra mano sostiene a otro ser humano de entre 60 y 70 kilos. Nadie o muy pocos, son capaces de levantar un bulto de 50 kilos en vilo y menos mantenerlo sujeto por mucho tiempo, en la escena los 150 kilogramos fuerza generados quedan en una sola mano. Aferrarse a alta velocidad de una saliente o cable no es imposible, pero es un ejercicio para profesionales del parkour o escaladores. Tercera escena: en alguna parte de una escena con cuchillo, el mismo queda a escasos centímetros de la cara del héroe y éste soporta la mano del atacante con visible temblor. Falso de todos los falsos, eso nunca pasa en una pelea de cuchillos porque la muñeca es móvil y basta un ligero empuje para provocar el desequilibrio en cualquier dirección o con una pequeña rotación. Empuñe un cuchillo y sopórtese con una mesa y observe el rango de movimiento de la muñeca, notará lo poco creíble de las escenas y lo clichudas. Escena cuatro, aparece un esqueleto con la calavera completa, mandíbula y dientes, al parecer ninguno ha acertado a asistir a un osario. Encontrar un esqueleto con la mandíbula puesta, no es labor imposible, pero es bastante difícil, pues los músculos que unen ambas piezas, por regla, se pudren y carcomen y no es nada raro encontrar en ataudes al inserto con la mandíbula caída en gesto de risa. Pero en las películas parece que a todos les momificó hueso y tendón. Puro cliché. Den una hojeada a las catacumbas parisinas o a un osario de pueblo y entenderán a qué me refiero. La venganza es recurrente, así hayan pasado 40 años y aunque no pase de moda porque revela un deseo oculto del espectador, ya es cliché y cliché mamón. Ya voy como por la cuarta o quinta escena y perdí la cuenta, pero ¿qué me le untan a las películas que muestran las retrasadas ciudades de latinoamérica como una plaza de mercado llena de indiecitos y cantinas del viejo oeste? ¿Donde queda el antagonista tarugo, el héroe infalible y la chica bella que siempre se enamora de él? ¿La escena típica donde el héroe atrapado y amarrado a una silla o colgado boca abajo, que escucha el terrible plan que tienen para él y la revelación completa de los planes del malvado y de donde, indefectiblemente, escapa para salvar el día? ¿el caballero andante despidiéndose hacía el sol mientras se acaba el filme? ¿el drama de una separación, aunque sea a dos metros de distancia? ¿La escena donde el protagonista no alcanza un objeto deseado ─unas llaves por ejemplo─ y pasan segundos estirando los dedos y contrayéndose hasta que al último instante lo alcanza? ¿Y el ya harto reloj de bomba súper complicada que en vez de explotar acelera el conteo y siempre se detiene en el último segundo con el cliché extra de la duda sobre qué cable cortar? cliché, cliché y cliché. Me fui, pero si me acuerdo de otros clichés, seguramente anuncio un segundo round.
PS: Las películas se acomodan al dedillo, a algunos les disparan una vez y mueren así les hayan impactado un grano de una pierna y a otros no les matan con la carga de un escuadrón de fusilamiento y son más aburridores que Freddy y Jason juntos. Si necesitan que la bala pase limpia lo logran con una charla y les pueden dar con una bala de fusil o un torpedo y pasa "limpiamente" y siguen como si nada, lo que resulta ser bastante difícil que el mayor daño, cuando hay un paso limpio, es causado, casi siempre, por la onda de choque.
PS 2: Oiga este si fue que se me olvidó hasta última hora, pero ¿qué tal el cliché de prender un incendio, a un enemigo o hacer estallar una estación de gasolina arrojando un cigarrillo? Yo hice el experimento en pequeño, un vaso de gasolina y muchos cigarrillos. no hubo manera posible, ni regando el combustible para que hubiera mejor mezcla con el aire. Cliché.
PS 3: !Qué¡ las productoras no quiebran porque la humanidad es estúpida y ve esas películas por toneladas. Mientras más estúpida es una película, más seguidores tiene. Aunque la fórmula pueda variar, yo diría que, actores estéticamente bellos, desnudos a la mitad o insinuaciones de ellos ─es la única manera en que me explico el éxito de supervivencia al desnudo─ cantidad de sangre, explosiones y persecusiones aunque no tengan sentido ni lógica. Eso busca la absurda mayoría y tales indignaciones no se grabarían si la humanidad no las consintiera, pero no sólo las acepta y consiente sino que las hace ganar dinero e invita a las secuelas y precuelas. Ah sí, en cuestión de humor la cosa es igual: desnudos incoherentes y porque sí, caídas, incómodas secuencias de intimidades en escena y pedos.
PS 4: Tal vez olvido la definición de estereotipo, un bosquejo que funciona y se repite y por eso se vuelve estereotipo. Tal vez odie los estereotipos, pero odio más los ridículos.
miércoles, 26 de mayo de 2021
La nueva normalidad
Pocas veces me he puesto a enumerar detalles de las presentaciones de la banda y no es momento de hacerlo, pero los hechos que aquí cuento son del día 14 y 15 de mayo de 2021. Reunión previa al concierto y concierto de la Cuarta Sur. Luego de meses encerrados y sin conciertos y en el marco del paro nacional ya extendido por más de quince días, se realizó un evento en este puente, bajo este puente con mucha afluencia de gente y con bastantes bandas. Fue la gente allí reunida la que me provocó, de pronto, una especie de resistencia interna contra la reunión y un deseo inapelable de alejarme lo más pronto posible. Miedo a la enfermedad de moda no fue, era otra aversión que he venido sintiendo por las aglomeraciones y que se ha intensificado con este encierro largo que pasa del año. La gente, al parecer, estuvo alegre y a pesar de un par de errores que siempre ocurren y a veces hasta más, terminamos y nos paramos a tomar cerveza, que no es de mi agrado, hasta las casi 6:00 de la tarde en el que nos desplazamos a un bar cercano y allí fue el acabose. La gente empezó a llegar a rematar y se aglomeró humanidad hasta la mitad de la calle y yo sentía que no estaba en el lugar indicado, casi como la propaganda aquella. Oiga que se dicen estupideces y la cantidad de divas desfilando para mostrar un poco de sus atributos resaltados por una tela semi transparente donde casi se expresaban los pezones en franca protesta de libertad absolutas y unas faldas muy cortas. Bebés recién salidas del regazo de sus madres exhibiendo mallas enfermizas y ropa de látex; borrachines empezando su agosto de saludos y escupitajos. Las expresiones de amor de las parejas me parecían tan enmeladas y falsas que estuve a punto de sufrir un ataque diabético y los comentarios tan exaltados sobre la protesta, el paro y la cuestión monetaria disueltos en la fragancia del licor que alteraba los sentidos no alcanzaba a tener mucho sentido y no iba más allá de la mención oportunista de volver al ruedo de eventos, como discurso de apoyar el paro y donde, mal que bien, alguien se apoderó para decir lo propio personal y justo ético. Las cervezas corrían, pero los licores espirituosos escasearon o ni se vieron y, no seré yo el único que desprecio la cerveza por oportunista y por ser cacareada nacionalmente como la bebida de los héroes y el aliciente nacional de las fiestas, aparte de que su contenido alcohólico es más bien pobre y su estimulación del sistema urinario es amplia. En el bar, el único baño tenía fila india y criolla de diez en diez y los comensales hacían gala del buen sabor y bouquet de la cerveza como de las insuperables propiedades diuréticas del líquido por excelencia del que trataban. Felicitaciones, espaldarazos, puñitos aquí y allí y no faltaba el montón hipócrita del que surge una tara que no he podido superar: la incomodidad de sentirme inútil y como en un mostrario de un mercado persa. Ahh claro, esas sensaciones son producto de una vida de encontrar finalidades e incluso de una mente pervertida que ve desorden y situaciones incómodas donde no las hay, así que la mitad de la culpa y mucho más es, evidentemente, mía. Realmente hay que estar un poco zafado para querer estar en un sitio donde la música opaca el habla o donde hay que hablar a gritos y con poco contenido para poder llevar un mensaje o donde no hay asientos suficientes o comodidades básicas y cómo quien así se siente soy yo, decido abandonar mi puesto y volverme a donde pueda hablar y elegir mi música de fondo. El día anterior estuve un rato parado afuera, en parte porque se hablaba con mayor facilidad como porque no veía la gracia de sentarme a oír lo que el barman o discjockey apeteciera y en parte porque no llevaba efectivo para comprar una costosa cerveza que no tendría más efecto en mí que el alivianar mi billetera y el lobby social ya no tenía sentido, fuimos a la reunión previa al evento y ya se había agotado la reunión, si fueron todos o pocos no sé. Yo andaba por ahí con el Alkoholémico David y con Camilo R. Ambos gustadores y fans del líquido orina y no puedo negar que me divertí viendo los procesos de la cerveza y la química del embotellado y adición de dióxido, los tanques de almacenaje, tapado, etiquetado... pero la diversión se acabó pronto. Sólo era un espectador y no se me permitía ponerme a soldar o a idear alguna cosa con esos montones de piezas de acero inoxidable. Al cabo, los dos días, tuve la misma impresión ¿Qué carajos hago aquí? Para el primer día la respuesta fue corta porque debía esperar a mis compañeros por razones de amistad, transporte y toque de queda. El segundo día se me presentó el dilema pero lo resolví rapidito cuando recordé que al que no le gusta la televisión nacional y sólo tiene televisión nacional apaga el televisor y eso hice. Apagué y me fui.
martes, 25 de mayo de 2021
Dos notas de prensa
Esto es un ejercicio de la historia, una especie de punto de vista malévolo y con espina o, si quieren, el punto de vista del hastiado de lo mismo que no tuvo tiempo de sentir solidaridad con los mandatarios ni amor por los dirigidos y electores. Yo supongo que no puedo ser el único, que no le cree las patrañas a los dirigentes y que ve ese cambio de discurso radical impresionante que no lleva sino el camino de la demagogia. No hace un año el alcalde de Bogotá juraba y pataleaba en contra del gobierno para que cerrara y encerrara porque había que salvar la vida y hablaba de irresponsabilidad general y qué primero la vida y qué cierre por localidades y cierre nocturno y los mil picos que se inventaron. Esta mañana se levantó de una epifanía porque dice que va a abrir todo ─dudo que se haya alcanzado la inmunidad de rebaño o que se hayan repartido 8 millones de vacunas, no.─ que se agarren el culo porque la apertura es, dice "sin restricciones" se abre el comercio y todo lo que ha mantenido apretado por más de un año pidiendo y escudándose con la vida. Hoy también se escuda con la vida pero, ahora sí, argumenta lo que debió argumentar en contra del encierro: la gente necesita trabajar y recuperarse, pese a que hay un ligero aumento de casos y aún no se libra ─datos televisivos─ el tercer pico pandémico, que si notan bien no se disparó con casi un mes de paro en el que seguramente los manifestantes mantuvieron el tapaboca en su lugar y conservaron la distancia de seguridad o ya todos estaban vacunados y la eficiencia fue de 100%. El mandatario ─es mandataria pero por pura rabia con los que usan el lenguaje inclusivo no lo uso─ pide disculpas porque no había entendido las protestas y reclamos, ni a los jóvenes ni a la ciudadanía en general, seguramente como estaba en cuarentena tuvo tiempo de ver y leer a algún letrado sobre el desgano de un país que lleva 520 años sometido a los deseos de sus gobernantes y dice que por fin les entendió y que no va a evitar los bloqueos ni las marchas cómo también piensa evitar el hambre y el desempleo con una partida de dinero de 2 billones de pesos. ¿Acercarse a la muerte te hace razonable? Por que es razonable pensar y discurrir según se mueve la batalla, pero un cambio tan radical de una postura tan radical parece engaño, ganas de conservar un puesto o de subir en la escala de poder... más demagogia. Enviará los documentos de las posibles violaciones gubernamentales a un ente oficial externo y pide a las nuevas generaciones ocupar los puestos de los magistrados y concejales, diputados y senadores. !La democracia funciona¡ Le pediría a alguien que pudiera y le guste el cine, contrastar el discurso de ayer y el discurso de hace un año o lo que ha dicho en contra del paro, los "vándalos" y los "desmanes" ─palabras que excluyo de mi lenguaje porque me aterra la manera como las usan hoy noticieros y dirigentes─ en video, que lo haga por pura gracia. Para sumarle otro hecho a la cosa, anuncian en el noticiero unos "científicos" de Barranquilla que prometen una vacuna bebestible para curar todo tipo de variantes de covid y yo, iluso, dejé el televisor encendido para escuchar la buena nueva, que, igual, desde mi punto de vista no existen, ni las panacéas ni los científicos colombianos que apenas son chamanes de tribus y brujas de barrio, a más de curas que santiguan agua bendita para espantar los malos espíritus del virus. Seguramente saldrán con kiwis y bebedizos de cloroquina y semillas de chía. La cura de la pandemia se la escuché a un culebrero la semana pasada: bañarse con agua bendita y sales de romero y a una anciana loca que pregonaba que los justos adheridos a dios no sufrirían. Y precisamente ese dios debe ser el jefe espritual de los católicos que ha hecho tanto por esta humanidad nativa.
PS: Ciencia en Colombia si hay, poca pero ciencia, aunque estoy seguro que son noticias que no dan audiencia y a los noticieros, lo he dicho, no les interesa educar sino apelotar.
PS 2: Esto es solamente un ejemplo de los discursos cambiantes de toda la plana mayor y claro, de nuevo, una visión de lego harto hartísimo de conspiraciones y arrepentimientos de la clase dirigente toda.
PS 3: Advertencia: Yo no terminé de oír el noticiero y es probable que todo esto lo hayan dicho en la sección de entretenimiento.
miércoles, 5 de mayo de 2021
A lo hecho pecho
Yo que me voy a poner a hablar de los que salen al ruedo a darle duro al inconformismo y se baten en las calles contra el poder y contra el fusil y a veces, hasta empuñándolo. No. Aquí vengo es a hablar de otros que no se han pronunciado o que se pronuncian cuando ya para qué carajos y bien me decía Camilo R. que nosotros no esperamos nada de los artistas que le han lamido el culo al político de turno, pero tampoco esperamos que nos impongan sus buenas intenciones y sus eternos deseos de paz y amor que ya no les quedan bien ni a los hippies. Por de pronto no tienen más que el deber cívivo y moral y ni eso, pero me da por ponerme a pensar, por ejemplo, hablando de canciones, en la marcha pusieron "Ama la tierra en que naciste" que el alma de la fiesta la ama tanto que apenas pudo se largo a un solar en Miami a tener y a criar los buchichorriaos por allá, porque hay que amar la tierra pero pudiendo, mejor les doy nacionalidad gringa a mis pingos y "no vaya a ser que una mina les desbarate los pies amor..." Les faltó poner el Waka Waka y el lema nacional "Ciega sordomuda" ─y bruta─ y las canciones de Maluma para calentar un poco la marcha... No faltó "Pies descalzos" para recordar el pecado original y algo de Carlos Vives... De todas maneras quién dijo que los marchistas tenían que tener buenos gustos y menos que las canciones que usan los marchistas deben ser de protesta pura sentida y activista, no, ni más faltaba. Aquí la pregunta es dónde estaban o dónde están esos líderes innatos del pueblo que no se pronunciaron, no fueron, no llamaron, ni mandaron saludos; ha de ser que eso les afecta un poco la fama y las execlentes relaciones que manejan con el poder. Además ellos ni se mosquean por una reforma que no les atañe en lo más mínimo ni quiebra sus capitales y, viviendo en sus fincas de recreo o en sus palacios pagos por el mismo pueblo, se desentienden de la gentuza que destruye todo a su paso, de esos "vándalos" que, según un noticiario, "salieron a celebrar" los cambios en la reforma. Tampoco es que haya mucha leña para echar al fuego y, justamente la decisión de escribir, componer y cantar banalidades de estos "artistas" que ganan premios y reciben "Escudos de oro" no tienen más compromiso con el pueblo que llenarles la cabeza de basura. A la postre nos deja un puesto libre a los cantores del dolor y de la rabia, puesto que no ocupamos porque nadie sabe de nosotros o los pocos que lo saben se guardan todo ese rencor para gritarlo al viento. En colombia hay bastante música protesta y me consta que en las marchas hubo bastante rockero en pie de lucha y en alguna parte sonó Carlos Pala y Luis Gabriel, pero ¿dónde guardaron Desarme, Desadaptadoz, Cuidado Con Las Begonias, Alhelíes... y por qué no: Eskorbuto, La Polla, Decibelios...? Yo sólo quería echar estos últimos leños en la pira para saber que piensan los comunes de tan linda presentación y me preguntaba aparte ¿Por qué no salen a decir nada ni a favor ni en contra los artistas nacionales? aunque si van a salir a apoyar el lado que les conviene, mejor que se queden en la casa. Se les perdona esa falta de solidaridad con quienes les dan todo, pero no se les perdona, yo no, la ignominia de tener que marchar al son de sus barrabasadas, que ni son protesta ni son nada ─voy de un rimero─ o de sus verdades a medias. Habrá que fabricar, componer o diseñar un paquete de "Música para las marchas" porque eso de marchar al son de "Viejo farol" y de "Guantanamera" es, y me rima de nuevo, una mamera. No pido disculpas porque es cierto que cada cual hace lo que a bien le venga en gana y escucha igual, pero yo no me anoto a gritar bobadas: "queremos pan, queremos vino pero no con celestino" o "Siete catorce veintiuno con el pueblo no puede ninguno" y hasta esa mentira de la que hemos comido y nos hemos alimentado por años: "El pueblo unido jamás será vencido"... Yo grito, que en paz descanse este pueblo y que ojalá le llegué el día de no tener que exigir lo que le corresponde por derecho y por lo pronto, hasta me encantaría que por los altavoces fueran poniendo el "Show no mercy" de Slayer. Tampoco dice gran cosa revolucionaria aparte de que "estos guerreros a las puertas del infierno en el señor Satán creemos" pero por lo menos es el son que me motiva.
PS: Recordar tiene su ola de veneno: en el entierro de Virgilio Barco Vargas cantamos a coro: "Cuando se muere un aristócrata, su funeral es un nido de hipócritas, yo miserable escupo mi júbilo... era un buen hombre y que le vamos a hacer"; Cuando nos golpeaban nuestros padres cantábamos: "Represión... en toda américa latina" o cuando nos atacaban por como vestíamos nos bastaba "Me ves por la calle de la ciudad y me miras mal, será por la pinta o será por el pelo que curiosidad..." Acepto que son canciones viejas y de otra ola, pero en la actualidad deben existir canciones contra el poder, himnos que nos acompañen como anunciaba ese tambor gigantesco en Queronéa a las tropas de Alejandro ─The Greate─ que sonaba para alentar a los Pezhetairoi y a los Hetairoi y que dieran su mejor esfuerzo.
PS 2: Yo me imagino rompiendo cosas al ritmo del "Die by the sword" y huyendo de las emboscadas policiales con el "Crionics" de fondo. Amén de tomar un descanso mientras entono: "No al ejército ni facho ni esquirol.... que nadie me mande nunca me gustó, líderes ni ostias ni patrón, ni poder privado ni popular, la tierra no tiene dueño, todas las pisadas le duelen igual..."
PS 3: No es por demás que antes de tomar el portante les cuente que llevamos dos años componiendo un "Estribillos" para caducar los que ya existen y para tener que cantar en las marchas que habrán muchas.
martes, 4 de mayo de 2021
Balón volea
Yo me refiero a cualquier juego de pelota, balón mano, balón pie, sepak takraw, yeimi, pelota envenenada y demás jueguitos que se me escapen, pero sólo para hacer la analogía maravillosa de lo que pasa en la Colombia de... Ay... ¿De quien es esta Colombia? Dejemos por ahora esa pregunta en el aire. Esta Colombia en la que vivimos y nos criamos y donde todos se pasan la pelota del control y la del protagonismo. Nuestro amado presidente sale cada día en simultánea por los canales nacionales para informar lo mucho que ha hecho y lo bueno que ha sido, lo bien que ha escogido a sus ministros y lo divino que ellos hablan por los dichosos canales nacionales para... ¿Para quién habla el presidente todos los días? Otra pregunta que deberemos dejar para el final de este o para otro insermo. Justificado en un estado de excepción apabullado por la pandemia, el gobierno decreta que necesita más dinero y emplea el viejo truco de los impuestos, que consiste en aumentar los números y el porcentaje de quienes deben declarar o en disminuir los montos mínimos para tales declaraciones, aumentar el impuesto a las ventas en uno o dos puntos ─y de 4 con el que empezamos ya vamos en 19─ o extenderlo a productos básicos o a otras áreas que aún no habían sido afectadas. Asegura hacerlo gradualmente para que la gente no sufra demasiado al irse apretando el cinturón y tal cual lo hacen las chicas que empiezan la lipoescultura con corsés y fajas de cuero. Las centrales obreras decretan paro nacional y el descontento generalizado se ve reflejado en algunos cristales rotos, heridos supongo, algunos vehículos dañados y cientos de cacerolas abolladas. No puede evitarse que haya habido algunos robos a cajeros y asaltos puntualizados ─los cazadores oportunistas no faltan en ninguna área del comercio, el gobierno y el paro─ y el descontento y la rabia acumulada se libera contra los poderosos y los bienes de los poderosos. 16 estaciones de TM resultaron averiadas y varias sedes bancarias, de nuevo, mucho vidrio roto y las calles sucias. Pero, si lo vemos bien hay descontento por la reforma tributaria. No conozco a nadie que esté a favor de pagar para que estos gobiernos sigan disfrutando del erario o no conozco a las personas que "felices" están porque les van a poner a declarar y a pagar más o sea, a devengar menos. De todas maneras yo no hablo por todos, pero seguramente, como en todo, no faltará el ciudadano cristiano y tarugo que no se da cuenta más allá, que afirma que ayudar a los pobres requiere ese diezmo y que "pobrecito el gobierno tan endeudao" o que está convencido de "Haz el bien y no mires a quien". Los noticiarios informan de "los desmanes" del paro y los responsables del paro "rechazan" siendo "políticamente correctos" los "excesos" de ambos bandos aunque juran que el ejército y la policía se infiltra en las marchas para crear caos y promover disturbios y volver las marchas ilegales o por lo menos quitarles prestigio. Los periodistas acusan a los convocadores de aumentar el pico de la pandemia y el gobierno dice que "si convocan que respondan". Los destrozos amanecieron desparramados y se convoca a los ciudadanos de bien para que vayan a ayudar a limpiar y en los noticieros, los mismos lectores de noticias acusan que quienes van a pagar esos destrozos será el mismo pueblo, cómo si alguna vez hubiera sido de otra manera. Este juego no tiene arbitro y si lo tiene anda perdido porque más de uno debería tener tarjeta roja, amarilla y azul, pero ahí les dejo la pelota para que se la sigan pasando sin mancharse. Cada uno se lava las manos y juran los unos que es necesaria la reforma y que no es "mala" es buena porque en las inmediaciones de la Casa de Nariño siempre cae maná; en las centrales la marcha fue un "éxito"; los noticieros sólo informaron sin meter sus dudas ni sus aberrantes comentarios y el pueblo incitado, piensa en continuar su "desquite" y otros aprovechando para descargar la rabia y obtener alguna ganancia en el camino. Yo abandono el juego y les auguro lo que sigue: El gobierno no cederá y la nueva reforma tributaria entrará en vigor sin mayores modificaciones y en un par de años se repetirá el alborozo por los nuevos candidatos que subirán al poder prometiendo no hacer reformas en contra del pueblo, aumentando sus capacidades adquisitivas y mejorando sus condiciones de vida y de salud, lo que no puede ocurrir más que en el mundo de la ficción porque las desigualdades no tienden a disminuir sino a aumentar; las centrales volverán a citar a paro y marcha si es que aún no los han acabado a punta de asesinatos, los vidrios rotos volverán a caer y una nueva reforma entrará en vigor porque donde se roba tanto no hay plata que alcance.
sábado, 17 de abril de 2021
Relatos de viajero (Anserma, Caldas)
Me cargué un viaje de siete horas para llegar a una presentación que duró a lo sumo 90 minutos y en la que hice alarde de poder tocar diferentes géneros con la misma guitarra zurunguiada y la misma armónica desafinada. Los receptores se hicieron esperar y la emoción de unos pocos se volvió la emoción general de la noche donde recibieron un repertorio incompleto con canciones pegajosas y acordes saltados !mi más puro estilo¡ con canciones propias, ajenas y prestadas y saltando de música para planchar hasta música para soñar despierto y estribillos revolucionarios de viejitas que no tienen cueva. No puedo saltarme que recibí una grata reconvención de parte de los dueños del local por haber faltado hace un año y por mi intachable carisma que logró, con canciones propias, hasta un pogo acústico. El resto de la noche y parte de la mañana la pasamos en un escampado al son de toda clase de licores, desde champaña importada hasta el más burdo y delicioso alcohol con cocacola y donde nos cantamos otra tanda de canciones plagiadas donde nos inventábamos la letra mientras surgían los tres o cuatro acordes falsos con los que las acompañaba. Yo dediqué media noche a observar una chica con atavio de metalera de unas manos tan blancas y hermosas como las que debería haber exhibido aquella escultura de Milo, puras, con un deje de princesa nórdica y una cara de geisha de la corte imperial y cuyas expresiones hoy me quedan borrosas porque nunca averiguo más allá del asunto, aunque debería reconvenirme el no hablar sobre sus piernas y repetir como Sade que "nunca vi un templo del amor soportado por más bellas columnas". El nuevo día trajo discusiones abiertas o más bien respuestas abiertas, que casi nos tiramos el día y la noche entera en un peregrinaje por diversos temas de acción: películas, historia, virus, discos, ideas, comida, que anduvimos por un breve instante con la plana máxima del cartel de la Sopera y un par de amigos letrados que amenizaron con tazas de tinto y manzana Postobón la tarde en cuestión. Allí en el piso donde mis amigos me llevaron, no dejé de notar la mirada extraviada del abuelo que conserva su memoria intacta y una manera de ser que no pude comprender: alegre, dicharachero, rozagante, casi juvenil a sus ya 93 años. Yo a los 50 no puedo soportarme mucho tiempo a mí mismo y temo que si la parca no me depara una pronta visita, terminaré por cansar hasta la muerte a los pocos que aún me aguantan. Me contó de sus aventuras sembrando café y plátano y de algún que otro impacto con las novias y sus padres y hasta me hizo una lista de las antiguas medidas, la carga, la pucha, el almud, la arroba y el tarro y vislumbró, muy atrás, una golpiza que le diera a su profesora por igualada y por sádica que supuestamente los hacía arrodillar en maíz duro o en fríjol cuando no les entraban en la cabezota los acertijos de los números. Sus relatos combinaban el "vuste" "antonces" "aen" y "pajuerano" y otro montón que se me escapan, pero en los pocos momentos que salía de su encierro autoimpuesto, irradiaba calma y sencillez que se me antojaron extraños porque los golpes de la vida a mí no me han dejado sino resentimiento, desconfianza y amargura. Con nosotros también estuvo una chica, de la cual supe su nombre y su ocupación y por acasos del destino hasta donde vivía, pero me causó la impresión más extraña de todas, que no hablaba y no se reía. Pasó 9 horas con nosotros sin emitir más que un gruñido o una palabra y merece un relato especial porque contrario a Funes el memorioso y a Soldán el implacable, ella pasó sigilosa y callada y debí hacer un esfuerzo por comprender su actitud y su parsimonia y me imaginé un mil formas de explotar esa historia, pero son relatos de otro cuento y ya habrá de dar un fruto todo ese silencio contenido. La última vez no llegué a mi cita por déficit de peajes y un año después llego con exceso de él y el regreso fue de unas bastas ocho horas sin contar la reagrupación desde la terminal. Valió la pena, conocí a algunos y recordé a "algotros" con los que concertamos ideas y soñamos con una fuente diferente y un camino igual pero con duendes diferentes alumbrando el camino.